Por: Andrea Hidalgo.   15 septiembre

Pese a que la economía continúa contrayéndose lo hace a un menor ritmo, así lo indica el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) calculado y emitido por el Banco Central de Costa Rica (BCCR). Los sectores más afectados son los de servicios, comercio y manufactura.

En un recorrido por el centro de San José por algunos restaurantes, trabajaban algunos con menos personal, a un 50%,en algunos casos reflejaban sus administradores alguna preocupacion por la poca afluencia de gente. Foto de Jorge Castillo
En un recorrido por el centro de San José por algunos restaurantes, trabajaban algunos con menos personal, a un 50%,en algunos casos reflejaban sus administradores alguna preocupacion por la poca afluencia de gente. Foto de Jorge Castillo

Por ejemplo, la caída en el volumen de producción y empleo es mayor en las actividades de hoteles y restaurantes con un 62%, transporte y almacenamiento en 34,8 % y comercio con 16,4 %.

Las cifras disponibles a julio de 2020 indican que la serie tendencia ciclo del IMAE decreció 7,8 % en términos interanuales, con lo cual la producción del país alcanzó una disminución media de 4,3 % en los primeros siete meses del año.

Debido a la poca visitación de turistas, la falta de movilidad ocasionada por la restricciones sanitarias, implicaron un desplome en los servicios de transporte. Además está la caída en las importaciones y exportaciones de bienes, lo cual trajo como resultado una disminución de 9,1 % en el área de servicios.

Por otra parte, desde 1991 (fecha en que inicia la serie del IMAE), no era posible notar que los servicios artísticos, de entretenimiento, servicios domésticos y las actividades inmobiliarias decrecieran, pero este año fue la excepción.

De esta categoría se excluyen únicamente los servicios de consultoría informática y comunicaciones los cuales no cayeron durante el último mes.

Desde el lado de comercio la actividad comercial se contrajo 16,4 %, debido a la menor comercialización de materiales de construcción, aparatos eléctricos, automóviles y combustibles. No obstante, la venta de alimentos diversos y productos farmacéuticos continúa creciendo.

La manufactura fue la tercer categoría con mayor decrecimiento, disminuyó 6,1%, lo anterior debido a la menor fabricación de productos alimenticios, prendas de vestir, llantas, productos de papel e insumos de la construcción, además de la disminución de la producción de las empresas en regímenes especiales.

Pese a que todas las actividades se vieron afectadas, es posible observar una ligera recuperación en el sector de la construcción, la cual decreció solamente 1,8%. Este movimiento es debido a la contracción de 10,3 % en las obras con destino público (menor ejecución de programas de acueductos y alcantarillados y reducción en los presupuestos para infraestructura) y de 1,0 % en la construcción con destino privado por las menores obras residenciales.