Por: Andrea Hidalgo.   16 abril
La incertidumbre que generó la pandemia de COVID-19 en el país generó cambios en el uso de los instrumentos de ahorro. Foto: Mayela López
La incertidumbre que generó la pandemia de COVID-19 en el país generó cambios en el uso de los instrumentos de ahorro. Foto: Mayela López

La incertidumbre sigue presente en el sistema financiero nacional. Mientras el país avanza en las fases de desconfinamiento, flexibilización de medidas de restricción y el consumo de los costarricenses aumenta, las personas siguen optando por mantener a la vista sus inversiones.

Datos del Banco Central de Costa Rica (BCCR) confirman que los saldos en cuentas corrientes siguen dominando el sistema financiero mientras que los ahorros a corto plazo presentan una recuperación leve en los último meses, pero los ahorros a plazo más amplio se mantienen decreciendo en comparación a las mismas cifras del año anterior.

Adicionalmente, pese a que el Central se mantiene con una postura expansiva en cuanto a su política monetaria y las tasas de interés siguen en su nivel más bajo históricamente, el crédito se mantiene con poca actividad.

Pese a que el consumo se recupera, los costarricenses siguen estancados en los ahorros de corto plazo.

Las causas de este comportamiento se mantienen, la incertidumbre generada por la pandemia sigue dominando la agenda de las personas, la situación fiscal del país está en una pausa mientras se aprueba o no el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y las tasas de desempleo, aunque se recuperan a paso lento las condiciones no son las mismas que en épocas anteriores a la COVID-19.

Bernardo Alfaro, gerente general del Banco Nacional, en una entrevista para EF explicó que el comportamiento de migración de certificados a plazo a instrumentos a más corto plazo continúa exactamente igual. Por el momento en la entidad siguen viviendo una gran holgura en cuanto a liquidez debido a que las personas siguen ‘parqueadas’ en el corto plazo.

“Nuestras cuentas corrientes y de ahorros siguen incrementando de manera importante y en cambio la captación de certificados de depósitos a plazo sigue muy estable, estancada, crece muy leventemente. Lo cual significa que la gente sigue, posiblemente, con algún nivel de incertidumbre importante sobre qué va a suceder.”, agregó Alfaro.

Una vez más la posibilidad de un acuerdo con el FMI sale a relucir en el comportamiento de los mercados financieros y del sector financiero. Alfaro advirtió que tan pronto se firme el convenio y se empiecen a desembolsar el dinero es posible que el país retome los niveles de confianza, lo que favorecería a la economía nacional.

José Luis Arce, economista y gerente general de FCS Capital, destacó durante un webinar sobre perspectivas macroeconómicas para el 2021 que el país depende de las reformas estructurales de las finanzas públicas pues eso abrirá más puertas al país para acceder a créditos con organismos multilaterales y a la vez que una relativa estabilidad les permita a los costarricenses retomar la confianza en el sistema financiero, de manera que se reactive el crédito y los ahorros a largo plazo.

Otro factor importante en el comportamiento de los ahorros y cuentas corrientes es la recuperación de empleo. De acuerdo con Arce, en Costa Rica uno de cada cuatro personas que están dentro de la fuerza laboral tienen sus ingresos reducidos o cuentan con contratos afectados por la pandemia.

Esto afecta directamente la capacidad de pago lo que repercute en las solicitudes de crédito y fondos de ahorro a largo plazo.

Comportamiento durante la pandemia

En los 12 meses del 2020 los saldos de cuentas corrientes aumentaron, el efecto fue particularmente evidente en abril, junio y agosto, según datos del BCCR.

Este comportamiento se mantuvo hasta setiembre. Sin embargo, en noviembre del mismo año las cuentas corrientes empezaron a mostrar un menor flujo, mientras que los ahorros a la vista aumentaron.

Para las cuentas de ahorro tanto a plazo como a la vista, abril y mayo fueron los de mayor afectación.

Este primer trimestre el comportamíento no difiere mucho del 2020, pero empieza a mostrar los primeros signos de recuperación a niveles prepandémicos.

Por ejemplo, enero del 2021 los depósitos en cuenta corriente aumentaron de forma interanual un 35%. Los ahorros a la vista en ambas monedas (dólares y colones) se recuperaron en un 28% en comparación al mismo mes del año anterior.

En los certificados de plazo se siguen observando contracciones y variaciones interanuales negativas, en específico -1,8% en comparación con el mismo periodo del 2020.

No obstante, la leve recuperación que tuvieron los saldos de cuentas de ahorro a la vista y a plazo durante los últimos meses del 2020 y los dos primeros del 2021, tuvieron un retroceso en marzo.

Ahorrantes prefieren colones

Tanto para las cuentas de ahorro a la vista como para los depósitos de plazo las cifras en colones dominan la balanza, las personas prefieren mantener sus ahorros en la moneda nacional.

Durante los primeros meses del 2021 los ahorros a plazo en moneda nacional aumentaron, mientras que los de moneda extranjera se mantuvieron sin mayor cambio.