Por: María Fernanda Cisneros.   10 diciembre, 2019

La mensualidad de la casa, del carro y el pago de la tarjeta de crédito pueden agotar su ingreso cuando el endeudamiento se vuelve inmanejable.

Si este es su caso y enfrenta dificultades para atender sus deudas a tiempo, quizá llegó el momento de valorar la vía de la refundición. Este producto le permitiría reducir la cuota mensual que paga por sus préstamos.

Eso sí, tome en cuenta que ninguna entidad financiera quiere tener a malos pagadores, así que, cuanto mejor sea su récord crediticio, mayor será su posibilidad de ser candidato para estos planes.

Entre los documentos que solicitan las entidades financieras están la constancia salarial, la orden patronal, la certificación de ingresos –si es trabajador independiente– y los comprobantes de las deudas con entidades del sector informal. Shutterstock
Entre los documentos que solicitan las entidades financieras están la constancia salarial, la orden patronal, la certificación de ingresos –si es trabajador independiente– y los comprobantes de las deudas con entidades del sector informal. Shutterstock

Si es la primera vez que pide este producto, también aumentarán las probabilidades de obtener un sí como respuesta.

Según la entidad financiera a la que acuda, el instrumento toma diferentes nombres –plan de respiro, refundición, consolidación, refinanciamiento o readecuación de deudas–, pero el objetivo es el mismo: reducir el monto que cancela al mes por sus deudas para así evitar que incumpla los pagos.

¿Cómo lo hacen? La entidad financiera compra los saldos de algunas o todas las deudas que el cliente posee y las unifica en una sola operación de crédito.

El monto del préstamo no se reduce. El banco no le perdona un monto de la deuda, pero le brinda mejores condiciones de tasa de interés y de plazo. Este último suele ser más amplio al que había anteriormente y es una condición necesaria para que la cuota sea menor.

El resultado será una cuota mensual más baja y más dinero disponible para atender otros gastos, sean obligaciones o diversión. Conozca la oferta por entidad al final de esta nota.

Estos préstamos pueden utilizar diferentes modalidades de pago: deducción de salario, débito automático de la cuenta de ahorros y pago por medios electrónicos o ventanilla.

El Banco Popular y de Desarrollo Comunal (BPDC), el Banco de Costa Rica (BCR), el Banco Nacional de Costa Rica (BNCR), Davivienda, Grupo Mutual, Mucap, Coopenae y Coopeservidores son algunas de las entidades supervisadas que los ofrecen.

Estas entidades reportan un mayor dinamismo en la ejecución de estos productos en el último año.

Se consultó a BAC Credomatic, Scotiabank y Coopealianza, pero no se recibió respuesta al cierre de edición.

¿Califica o no?

Esta es la duda que embarga a aquellos deudores que logran atender el pago de sus deudas a tiempo, pero a duras penas, y por eso están en busca de una salida.

De entrada, el deudor debe ser buena paga y no haber mostrado atrasos mayores de 60 días en su historial. Esto puede variar según la entidad financiera a la que acuda, pero la mayoría utiliza este parámetro.

A pesar de que es cierto que las instituciones evalúan los casos independientemente, hay condiciones generales.

Para empezar, se aceptan deudores asalariados del sector público o privado, así como trabajadores independientes (excepto el Banco Nacional). Lo más importante es que pueda demostrar que percibe ingresos estables mes a mes.

Además, se evalúa el nivel de endeudamiento que mantendrá el cliente al aplicar la refundición. Este es de un máximo que está entre el 50% y el 60% de deudas sobre ingresos. El Banco Nacional financiará a personas que tengan más de un 40% de su ingreso comprometido con cuotas de deudas.

El porcentaje de endeudamiento solicitado puede variar según el buen comportamiento de pago del deudor.

Asimismo, la garantía siempre será requisito. El BCR, Grupo Mutual y Mucap le solicitarán una garantía hipotecaria, por lo que, si no posee un bien que se pueda hipotecar, no será sujeto de sus productos de refundición.

Por lo general, cuando se solicite una garantía hipotecaria, la entidad procederá a realizar un avalúo de la propiedad para conocer a cuánto asciende el monto que se le prestará al cliente. Usualmente se presta hasta el 80% del valor de la propiedad, pero puede ser mayor. El Banco Popular y el Nacional amplían la cobertura hasta el 100% del valor del bien o plan de inversión.

Si no cuenta con un bien por hipotecar, existen planes que solicitan otro tipo de garantías, aunque ofrecen un plazo menor.

El Popular ofrece la opción de solo una garantía fiduciaria; es decir, cuando el deudor ofrece la responsabilidad solidaria de que otra persona (fiador) se hará cargo de la deuda en caso de impago. En este caso, el plazo es de hasta 15 años.

Por su parte, Coopenae lo que solicita es un pagaré, para un plazo máximo de 14 años. Si necesita más tiempo (30 años), sí pide una garantía hipotecaria.

El Banco Nacional, por su lado, recibe garantías hipotecarias, mobiliaria, fianzas, pagarés, entre otros, con un plazo máximo de financiamiento de 20 años.

Otro requisito importante, en algunos casos, es que, según el nivel de endeudamiento, le solicitarán cesar la adquisición de más deudas.

Se trata solamente de una invitación a que no se endeude más, con el objetivo de que pueda sanear sus finanzas personales; no es un requisito obligatorio.

Al mismo tiempo, se le invitará a cursar programas de educación financiera. Davivienda, Coopeservidores, Coopenae, el Nacional, BCR, el Popular y otras entidades los imparten.

¿En qué consiste la oferta?