Por: María Esther Abissi.   29 mayo

La confianza de los consumidores en la economía nacional experimenta pesimismo, a pesar de que en febrero había mejorado.

Según los datos del Índice de Confianza del Consumidor, calculado por la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica, en mayo la confianza cayó dos puntos respecto a febrero.

La clasificación de los consumidores muestra la incertidumbre actual, dado que el 40,7% se clasifica como pesimista y el 11,2% de los encuestados como optimista.

La clasificación de los consumidores muestra la incertidumbre actual, dado que el 40,7% se clasifica como pesimista y el 11,2% de los encuestados como optimista. /Fotografía: John Durán
La clasificación de los consumidores muestra la incertidumbre actual, dado que el 40,7% se clasifica como pesimista y el 11,2% de los encuestados como optimista. /Fotografía: John Durán

Eso implica que, por cada consumidor optimista existen 3,6 pesimistas.

El ICC había registrado en febrero un avance positivo, después de que en los últimos meses del año pasado se mostrara una fuerte tendencia pesimista, producto de la situación de las finanzas públicas y la incertidumbre en torno a la aprobación de la reforma fiscal.

De acuerdo con la encuesta, el ambiente que perciben los consumidores es más negativo respecto a la economía actual que la del futuro económico del país.

Respecto a las tasas de interés, 68,5% de los consumidores espera incrementos en los próximos 12 meses, 20,7% espera tasas iguales y 8,7% menores.

Esta mala percepción se mantiene particularmente desde los últimos tres meses, aunque desde febrero del 2016 es cada vez más negativa.

A pesar del pesimismo, una porción importante considera que el ingreso familiar en los próximos doce meses será mayor, mientras que una porción ligeramente inferior considera que se deteriorará el ingreso familiar.

En cuanto a la compra de bienes duraderos como casa y carro, 13% opina que son buenos momentos para comprar casa y 72,5% opina que es un mal momento.

Esta valoración es más negativa que hace tres meses.

La confianza se está viendo socavada principalmente por la percepción de la situación económica personal, dado que se espera un ingreso familiar menor al percibido el año pasado y como consecuencia, una menor capacidad de compra.

Otro factor que puede afectar es la calificación de la política económica y social de esta administración, pues aumentó el porcentaje de consumidores que consideran que se está haciendo un trabajo pobre en materia económica y también deterioraron sus expectativas de desempleo y pobreza.