Por: María Fernanda Cisneros.   19 mayo

La factura eléctrica de una empresa puede reducirse significativamente, si cuenta con paneles solares. Inclusive, el edificio donde opera puede funcionar únicamente con energía solar y esto también aplica para una vivienda.

Esta tendencia, que cada día toma más fuerza, coquetea con las empresas que están comprometidas con la gestión medioambiental. Lo mismo ocurre con las personas físicas que quieren adoptar prácticas sostenibles, no solo al reciclar sino también al hacer compras más grandes como la de un carro o casa comprar.

Las nuevas generaciones muestran mayor interés por la sostenibilidad y es ahí en donde desarrolladores, empresas y personas interesadas en adoptar estas prácticas se convierten en un nuevo segmento por el que las entidades financieras quieren apostar.

Bancos, mutuales y cooperativas han encontrado la oportunidad de solventar las necesidades de este segmento empresarial y poblacional, a través de los créditos verdes.

Aunque la tendencia no es nueva, la banca se incorpora a paso lento a ofrecer soluciones para este nicho.

Por ahora, las carteras de crédito ligadas a proyectos verdes son la minoría pero sí crecen a buen ritmo.

Inclusive, ya existen inversiones grandes que llevan detrás el financiamiento de una entidad financiera.

Se trata de proyectos que son costosos pero prometen dar réditos en el mediano plazo, ya que el ahorro en las facturas permite recuperar la inversión.

El 70% de la energía que consume el edificio donde opera la Fundación Omar Dengo (FOD) proviene de los kilovatios generados por 990 paneles solares instalados en su techo. Además del ahorro en la factura energética, la empresa reducirá su huella de carbono en 31 toneladas de CO2 al año.

El crédito concedido cubre el 80% de la inversión total utilizando como garantía los mismos activos adquiridos. Se prevé que el periodo de recuperación de la inversión sea de 5 años, explicó Leda Muñoz, directora ejecutiva de la FOD.

Esta inversión significó un costo de ¢148 millones, fue financiada en un 80% y a un plazo de 10 años, por el Banco Promerica.

Este mismo banco financió la inversión de más de $165.000 que realizó Avenida Escazú hace tan solo un par de meses. Este proyecto incluye la instalación de 495 paneles que permiten un ahorro del 40% en el consumo energético del complejo mixto.

"La alianza con empresas exitosas en el sector y la sensibilización del ahorro generado a través de estos sistemas, permiten una recuperación de la inversión en un plazo adecuado, así como el establecimiento de normas nacionales de interconexión y una política pública cada vez más clara", afirmó Federico Chavarría, gerente de Negocios de Promerica.

¿Qué es lo que ofrece el sistema financiero? Se trata de financiamientos con condiciones especiales para empresas que quieran invertir en energía renovable, eficiencia energética y reducción del impacto ambiental. También, para personas que quieran comprar o remodelar una vivienda que cumpla con parámetros sostenibles o adquirir un vehículo eficiente.

El beneficio principal que pueden encontrar los clientes de estas entidades es que si van a financiar un proyecto, vivienda, vehículo, desarrollo que vaya de la mano con el ambiente, podrán obtener una tasa de interés menor que la ofrecida a créditos tradicionales.

En general, la tasa puede ser entre 0,20 puntos porcentuales (pp) y 2pp menor con relación a los créditos tradicionales. En algunos casos, la comisión también percibe una diferenciación y se cobra la mitad del monto.

La tasa dependerá de cada tipo de crédito.

De entrada, algunas entidades financieras todavía no ofrecen ningún tipo de crédito que brinde condiciones preferenciales cuando un proyecto incluye prácticas sostenibles.

Además, entre las que sí se han sumado a esta tendencia, la oferta de crédito varía mucho entre una y otra.

Algunas de ellas, como Scotiabank, se limitan a ofrecer mejores condiciones de financiamiento para autos híbridos o eléctricos. Lo hacen mediante el Programa de Adquisición de Vehículos Eficientes (PAVE), impulsado por el Ministerio de Ambiente y Energía. BAC Credomatic, Promerica y el Banco Nacional también participan.

Otra porción como Grupo Mutual, Mucap , Banco Nacional y Banco Popular se anima a financiar con una oferta diferenciada la compra de una vivienda que haya sido construida con estándares en pro del ambiente.

El crédito de Pymes Verdes es el que más ha despegado en el Banco Nacional, por la conciencia que cada vez más se tiene y porque muchas técnicas amigables con el ambiente, benefician al negocio y en su reputación, explicó la subgerencia general de Desarrollo y Personas del banco.

Inclusive las cooperativas dan sus primeros pasos en este nicho, no solo para unirse a la tendencia sino también como una opción para salir de sus ya concentradas arcas en consumo. Un ejemplo de esto es Coopecaja.

Un grupo pequeño de entidades da un paso adicional y financian proyectos de mayor magnitud. Ahí es posible ver a bancos privados y estatales, como Promerica, Banco Popular y Banco Nacional.

Por un lado, están los préstamos dirigidos a los proyectos sostenibles que quieran llevar acabo empresas para mejorar su eficiencia y además, reducir su impacto ambiental.

En la otra acera están los financiamientos verdes dirigidos a aquellos desarrolladores que apuesten por proyectos industriales, comerciales, residenciales o de cualquier tipo, siempre que cumpla con los mejores estándares de sostenibilidad.

La oferta apenas crece pero el mercado financiero le ve un potencial “enorme” a este segmento empresarial y de personas que busca un ahorro al mismo tiempo que reduce su huella en el ambiente.