El precio del dólar mostró esta semana una señal de cambio en su comportamiento, puesto que subió un colón en el mercado mayorista, luego de varios meses marcados por descensos continuos.
A pesar de este leve repunte, el precio sigue anclado en mínimos que no se reportaban desde el inicio de la serie histórica del Banco Central de Costa Rica (BCCR), el 6 de diciembre de 2007.

Específicamente, entre el 20 y el 24 de abril, el tipo de cambio pasó de ¢452,59 a ¢453,59.
En retrospectiva, es importante asegurar que la semana anterior la divisa había bajado ¢5 colones, llegando a los ¢456,12. Eso sí, dicha semana cayó en quincena, periodo en el que suele haber mayor disponibilidad de dólares y, por ende, mayores presiones hacia la baja.
Por otro lado, un dato adicional que llama la atención es que el Banco Central intervino por estabilización menos que hace una semana en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex).
De hecho, para estabilizar el mercado, la autoridad monetaria pasó de comprar $90,8 millones a $42 millones, entre las dos semanas. Este viernes la entidad no vio necesaria ninguna participación.
El peso del petróleo en el mercado cambiario
En este contexto, diversos economistas han señalado que el precio del dólar podría comenzar a subir, impulsado, sobre todo, por el alza en los precios internacionales del petróleo, un factor que inevitablemente obligará al país a comprar más dólares para hacer frente a su factura petrolera.
En concordancia con este panorama, los analistas ya habían advertido que mayo podría marcar un punto de inflexión.
Esto, especialmente, tras los recientes ajustes aprobados en los combustibles y el impacto indirecto que estos generan sobre los costos de transporte, producción y alimentos.
No obstante, los especialistas también recuerdan que el país mantiene una sólida entrada de divisas y elevadas reservas internacionales; elementos que, en definitiva, podrían actuar como un amortiguador para contener aumentos bruscos en la cotización.
Al respecto, Rodrigo Cubero, expresidente del Banco Central, manifestó que la crisis en Medio Oriente no es solo un conflicto geopolítico lejano, sino que representa una fuerza externa capaz de quebrar la tendencia a la baja del dólar y empujar al colón hacia la depreciación.
El escudo de las reservas internacionales
En contraste, Daniel Ortiz, economista de la firma Cefsa, mencionó que el efecto no será automático ni proporcional, precisamente porque el robusto volumen de dólares circulando en la economía sigue empujando la balanza hacia la apreciación del colón.
“Además, el tipo de cambio depende de varios factores de oferta y demanda, y las importaciones de combustibles son solo un elemento. Me parece que, si la política monetaria se sigue manejando igual, es posible que la demanda de dólares de las personas para otros fines no cambie. Es importante tener en cuenta que Costa Rica hoy tiene tres veces más reservas internacionales que las que tuvo en 2022; por lo tanto, es posible que no se repita una situación como la de ese entonces”, argumentó Ortiz.
