Por: Andrea Hidalgo.   6 mayo
Cada institución debe de cumplir con una serie de requisitos cuantitativos y cualitativos para definir el nivel de riesgo sobre sus operaciones. Foto: shutterstock
Cada institución debe de cumplir con una serie de requisitos cuantitativos y cualitativos para definir el nivel de riesgo sobre sus operaciones. Foto: shutterstock

Si desea hacer una inversión con un certificado de depósito a plazo (CDP) es probablemente que haya escuchado que las cooperativas de ahorro y crédito son las entidades financieras que ofrecen las tasas más competitivas del mercado financiero.

Efectivamente así es, principalmente con los plazos más extensos, es decir de seis meses a un año, pero un análisis hecho por El Financiero confirma que son las entidades que presentan un mayor compromiso patrimonial, es decir que tienen su capital comprometido.

El indicador de ‘compromiso patrimonial’ determina, qué porcentaje del patrimonio no redimible cubre las pérdidas no protegidas por las estimaciones contables.

Lo anterior implica que en el caso de que la entidad financiera tenga problemas de solvencia, habrá un porcentaje de usuarios a los cuales no se les pueda reintegrar su dinero.

La Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) coloca de manera mensual este indicador en su página web y asegura que el resultado se interpreta de la siguiente manera: todo resultado será tipificado como normal cuando sea menor o igual que 0%. O sea que entre menos puntos porcentuales (p.p) por debajo de cero tenga la entidad, mayor estabilidad tendrá.

Por ejemplo, de acuerdo con el análisis, Coopeaya y Coopecaja son las entidades que cuentan con las mejores cifras sobre este indicador, es decir, las cooperativas tienen una cifra de compromiso patrimonial de -17% lo que implica que más del 17% de sus eventuales pérdidas están protegidas.

Sin embargo en el caso de Coopeamistad el indicador a marzo del 2021 era de -2,7% lo que quiere decir que tan solo un 2% de las operaciones estarán protegidas en caso de que la entidad tenga problemas de insolvencia.

Por esta razón es que entre más por debajo de cero se encuentre el indicador, mayor será la suficiencia en términos patrimoniales, lo que implica que serán menores las pérdidas que afecten a la entidad.

En el caso de las cooperativas, salvo por Coocique, Coopealianza, CoopeAyA, y Coopecaja, todas tienen cifras entre -6% y -3%, es decir están cerca del límite mínimo de acuerdo a los datos a marzo del 2021.

¿Vale la pena el riesgo?

Decidir y dilucidar sobre los riesgos que implica un depósito de ahorro a plazo en una cooperativa es una tarea que puede ser complicada. De acuerdo a la normativa vigente, para juzgar la situación financiera alguna entidad se deben tomar en cuenta factores cuantitativos y cualitativos, explicó el exsuperintendente de la Sugef, Javier Cascante.

Además del proceso para elegir la entidad, el ahorrante debe tomar algunas decisiones respecto al plazo, moneda y monto de inversión para que pueda sacarle el mayor provecho posible al producto.

La calificación cuantitativa consta de seis elementos sujetos a análisis denominados por las siglas en inglés Camels, esto incluye capital, activos, gestión, evaluación de rendimientos, liquidez y sensibilidad a riesgos de mercado.

Mientras que para la calificación cualitativa se consideran elementos como planificación, políticas y procedimientos, administración de personal, sistemas de control, sistema de información gerencial y tecnología de Información.

Para este análisis se tomaron en cuenta el compromiso patrimonial o de capital y para algunos casos la calidad de los activos y la liquidez, todo en comparación con la tasa de interés ofrecida a seis meses plazo.

Sin embargo, el indicador que se consideró para hacer el comparativo entre cooperativas fue el compromiso patrimonial, el cual representa o permite brindar una idea de qué tan comprometidas están las entidades en términos de capital. Este indicador está publicado en la página de Sugef.

El compromiso patrimonial es solo uno de los múltiples factores que se pueden tomar en cuenta para cuestionar el posible riesgo al que se enfrentan los ahorrantes en cada entidad, pues si eventualmente la cooperativa no cuenta con buenos índices de capital puede que en los otros indicadores estén por encima del rango aceptable, lo que implicaría que un indicador se compensa con el otro.

Si contempláramos solamente la información sobre el capital, el cual es medido a través del compromiso patrimonial, es probable que esto refleje un efecto negativo para las cooperativas pues muchas están cerca del límite mínimo, como es el caso de Coopeamistad.

Esta cooperativa ofrece un rendimiento de 5% para los CDP a seis meses en colones, pero su compromiso patrimonial es de apenas -2,7% lo que implica que tiene poca capacidad para asumir pérdidas.

Los mismo sucede con Coopeservidores, la entidad le brinda a sus usuarios un interés de 4,9% al vencimiento pero al observar la compromiso patrimonial este es de −3,8%.

No obstante, al tomar en consideración todos los factores tanto cualitativos como cuantitativos la entidad tiene un 15,22% de suficiencia patrimonial al 30 de junio de 2020. Cifra que de acuerdo con el reglamento de Sugef es considerada como estable.

Otro caso es el de Coopenae, esta cooperativa ofrece un interés al vencimiento de 4,1% pese a que no es la cifra más alta del mercado poseen un índice de cobertura de liquidez, que refleja activos altamente líquidos los cuales podrían cubrir las salidas de efectivo programadas, en un rango de 30 días.

Este indicador debe tener un nivel mínimo de 1 (que representa una cobertura de un 100%), en el caso de Coopenae ronda el nivel de 7, lo que significa que está por encima de lo requerido.

Lo mismo sucede con la suficiencia patrimonial la cual es de 20,03%, muy por encima del límite establecido por la Sugef.

Morosidad

Otro aspecto importante a considerar es la calidad de los activos, estos se analizan según la relación existente entre la cartera con morosidad mayor a 90 días y cobro judicial y la cartera directa.

La morosidad también es un indicador que el Banco Central de Costa Rica asegura se debe vigilar durante el 2021, debido a que el año anterior las medidas que permitieron flexibilizar las normas podrían ocultar el efecto real de los atrasos en los pagos de préstamos.

Adrián Sanabria, jefe financiero contable de Coopemep explicó en una entrevista a EF que las flexibilizaciones respecto a la morosidad evitaron que el sector financiero sufriera afectaciones en la misma magnitud de otros segmentos como el turismo.

“Esto hubiera sido un efecto duro para la economía, la gente hubiera ido a sacar el dinero que tenía guardado y preferido meterlo bajo el colchón. Eso hubiera afectado mucho la situación del país”, dijo Sanabria, quien mencionó que en el 2021 podrían salir a flote efectos del año anterior en cuanto a la morosidad.

Coopenae, por ejemplo, finalizó el 2020 con un índice de morosidad de 1,99% pero para el cierre del primer trimestre este indicador ya se posiciona en 2,30% es decir, aumentó 0,31 puntos.

Lo mismo sucede con Coopeamistad, la cual tuvo una cifra de 0,77% al cierre del 2020, pero marzo subió casi 2 p.p. para ubicarse en 2,46%.

Para esta nota se consultó a todas las cooperativas supervisadas por Sugef pero solamente las incluídas en la tabla 1 se refirieron al tema.

Nota de la redactora: Esta nota fue modificada posterior a su publicación en lo que respecta al concepto de compromiso patrimonial para las cooperativas Coopecaja y CoopeAyA, entidades utilizadas como ejemplo sobre el porcentaje de pérdidas que están protegidas.