Por: Andrea Hidalgo.   11 enero

Costa Rica volvió a registrar cifras negativas en el comportamiento interanual de su actividad económica. De acuerdo al Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) la cifra interanual muestra una disminución interanual de 6,5 %.

La actividad de construcción en cifras negativas desde el 2018. Fotografía José Cordero
La actividad de construcción en cifras negativas desde el 2018. Fotografía José Cordero

Pese a que las cifras son negativas, de acuerdo con la publicación del Banco Central de Costa Rica (BCCR), la economía mantiene el proceso de recuperación desde junio 2020.

Para noviembre se mantienen en números negativos para la mayoría de actividades económicas, salvo las actividades empresariales y la manufactura que registraron variaciones positivas.

El proceso de recuperación es lento. Según los datos publicados el punto más bajo del IMAE fue en junio y julio con una cifra de -7,2% en cada mes. Desde ese momento, la actividad ha venido en una contracción menos severa, pero lentamente.

Por su parte, las actividades de comercio, construcción y servicios son las que evidencian el principal golpe de la pandemia con dos dígitos de contracción.

De acuerdo con el IMAE la contracción responde principalmente a un menor flujo de turistas. Según datos del Instituto Costarricense de Turismo, en noviembre se registró un ingreso de 37.573 turistas, lo que representa una disminución del 84,7 % respecto a noviembre del 2019.

“Esto genera efectos directos e indirectos en las industrias de hoteles, restaurantes, transporte y en los servicios de comercio”, se especifica en el reporte mensual publicado la noche de este 11 de enero.

Por otra parte, el teletrabajo y la educación virtual han hecho que cada vez sean menos personas las que utilizan transporte, productos textiles y servicios de alimentación.

Acercamiento a industrias

La categoría de construcción fue la que mostró el mayor impacto, durante noviembre decreció 19,7 %.

Según el Central esto responde a una menor edificación residencial y no residencial y a la caída en la creación de infraestructura con destino público por la disminución generalizada en los presupuestos de construcción en las instituciones públicas.

Seguidamente está la actividad comercial, la cual se contrajo 12,4 %, debido a la menor venta de materiales de construcción, productos de línea blanca, automóviles, productos textiles y de cuero.

Sin embargo, alimentos de primera necesidad se mantienen con un alta demanda.