La escalada de tensiones geopolíticas en el Medio Oriente ha inyectado una fuerte dosis de volatilidad en las bolsas globales.
La crisis tiende a golpear los mercados bursátiles al introducir un alto grado de incertidumbre; por lo tanto, si usted desea realizar alguna inversión en este momento, la recomendación de los diferentes puestos de bolsa es buscar fondos de corto plazo y de renta fija, los cuales figuran como las opciones más seguras y convenientes.

Los inversionistas ya están ajustando sus portafolios, priorizando instrumentos que ofrezcan una mayor estabilidad y protección del capital frente a los vaivenes de la guerra.
El refugio de la liquidez y el corto plazo
Los fondos de mercado de dinero —como los fondos a la vista en colones y dólares— destacan como los más seguros en momentos de alta volatilidad, aseguró Luis Gómez, gestor de portafolios de Grupo Financiero Acobo.
Estos instrumentos invierten principalmente en activos de renta fija de bajo riesgo, como títulos del Gobierno de Costa Rica, bonos del Tesoro de Estados Unidos, así como valores de bancos locales y entidades con respaldo estatal (como el Instituto Costarricense de Electricidad, la Compañía Nacional de Fuerza y Luz y el Mercado de Dinero del Banco Central de Costa Rica, conocido como Madap).
“Esto reduce significativamente la volatilidad y permite generar ingresos más predecibles. Además, su enfoque en plazos cortos les permite adaptarse rápidamente a cambios en las tasas de interés, mientras que su alta liquidez facilita que los inversionistas puedan disponer de sus recursos en un plazo de hasta dos días”, destacó Gómez.
En línea con esta visión, Karla Arguedas, gerente general de la Sociedad Administradora de Fondos de Inversión (SAFI) de Grupo Financiero Prival, explicó que los fondos del mercado de dinero (corto plazo), de renta fija, mixtos, inmobiliarios o incluso alternativos (capital de riesgo) continúan siendo la principal opción para quienes buscan seguridad.
La experta detalló que los fondos de menor riesgo normalmente invierten en instrumentos de deuda pública o de alta calidad crediticia y de corto plazo, lo que limita el riesgo de pérdidas al evitar activos volátiles o de renta variable. Además, concentran sus inversiones en instrumentos del sector público costarricense y en bonos soberanos.
“Son ideales para estacionar liquidez con muy bajo riesgo de pérdida de capital y poder rescatar fácilmente en caso de necesidad. Estos fondos mantienen carteras diversificadas en emisores supervisados y con plazos escalonados, lo que permite reducir la volatilidad y preservar el capital”, detalló Arguedas.
El impacto indirecto: la advertencia sobre las tasas de interés
Si bien el conflicto bélico genera alarma, el impacto en la industria local de fondos no sería frontal, sino por un “efecto dominó”. Así lo explicó Víctor Chacón, director ejecutivo de la Cámara de Fondos de Inversión, quien aclaró que Costa Rica tiene una muy baja exposición internacional. Por lo tanto, el golpe sería indirecto y dependería, principalmente, de lo que ocurra con las tasas de interés.
Chacón detalló que cerca del 98% de los fondos financieros invierten en el mercado costarricense, enfocados en instrumentos de renta fija.
En este segmento, el verdadero riesgo radica en un eventual aumento sostenido en los precios del petróleo, el gas y la energía a raíz del conflicto.
Si estos costos suben, provocarían un incremento generalizado en los bienes y servicios (inflación). Ante ese escenario, los bancos centrales suelen responder aumentando las tasas de interés, lo que naturalmente hace que el valor de mercado de los activos de renta fija tienda a disminuir, un fenómeno que ya golpeó fuertemente a los portafolios de inversión y pensiones durante el 2022.
“Actualmente, la exposición de los fondos financieros costarricenses a mercados internacionales es muy limitada. Aproximadamente un 1% se encuentra en renta variable (acciones) y entre un 1% y 2% en deuda internacional. Por lo tanto, el principal canal de afectación sería un aumento en las tasas de interés, más que choques externos directos”, puntualizó el director de la Cámara.
En cuanto a los fondos no financieros o alternativos —como los inmobiliarios o de desarrollo—, su concentración también está en el mercado local (proyectos de construcción y alquileres).
En estos casos, el impacto de las altas tasas se reflejaría en un mayor costo financiero para los proyectos que mantienen endeudamiento, lo que elevaría la carga de sus obligaciones crediticias, dependiendo de cuánto dure el conflicto.
El peligro de las decisiones impulsivas
Pese a que los instrumentos defensivos lideran las preferencias en momentos de incertidumbre, los expertos coinciden en que la estrategia no debe limitarse a buscar refugio únicamente por pánico.

Mauricio Moya, líder de inversiones de Mercado de Valores, advirtió que la toma de decisiones debe responder a un análisis integral y no a reacciones viscerales ante las noticias del Medio Oriente.
“En un contexto de incertidumbre como el actual, es lógico que los inversionistas busquen opciones de menor riesgo; sin embargo, la elección de un fondo debe basarse en la tolerancia al riesgo, el plazo y la moneda de cada persona. Informarse y contar con asesoría profesional resulta clave para tomar decisiones acertadas”, destacó Moya, agregando que el error más común en tiempos de volatilidad es actuar por impulso.
“Lo verdaderamente relevante es contar con un portafolio estructurado que responda a metas concretas y se mantenga firme en el largo plazo a pesar de fluctuaciones temporales”, dijo.
Es importante recordar que ningún fondo de inversión garantiza un rendimiento futuro y que la autorización y supervisión por parte de la Superintendencia General de Valores (Sugeval) no implica que el capital esté asegurado o garantizado por el Estado.
Definiendo el perfil de riesgo
Ante la alta volatilidad que han experimentado los mercados en lo que va del año, Jorge Martínez Esquivel enfatiza que el punto de partida para cualquier inversionista debe ser tener claro su perfil de riesgo.
Mientras algunos optan por proteger su capital en momentos de incertidumbre, otros ven este contexto como una oportunidad para obtener mayores rendimientos, lo que marca dos estrategias claramente diferenciadas.
“Para quienes priorizan la seguridad, la recomendación se orienta hacia instrumentos líquidos como los fondos de mercado de dinero o de corto plazo. Estos portafolios suelen estar compuestos por títulos de bajo riesgo y corta duración, principalmente de emisores públicos y entidades financieras sólidas, lo que les permite ofrecer estabilidad y una menor exposición a los vaivenes de los mercados internacionales, aunque con rendimientos más modestos”, destacó.
Otra alternativa utilizada en contextos de incertidumbre son los activos considerados refugio, como el oro y la plata.
Sin embargo, Martínez advierte que, aunque estos instrumentos tienden a valorizarse cuando aumenta la demanda, también pueden presentar episodios de volatilidad si se producen ventas masivas, lo que podría traducirse en pérdidas para quienes ingresan en momentos poco oportunos, especialmente en el corto plazo.
“Al final del día, ya sea buscando un refugio seguro o cazando oportunidades a largo plazo, la regla de oro en tiempos de guerra y volatilidad sigue siendo la misma: la diversificación y la prudencia”, concluyó Martínez.
