Por: María Fernanda Cisneros.   30 abril, 2017
 Tipos. En Costa Rica, el leasing financiero y el leasing operativo con función financiera son los más utilizados. El primero abre la opción de compra o renovación del activo al término del contrato y el segundo funciona como un alquiler.
Tipos. En Costa Rica, el leasing financiero y el leasing operativo con función financiera son los más utilizados. El primero abre la opción de compra o renovación del activo al término del contrato y el segundo funciona como un alquiler.

La industria del leasing se fortalece y logra que el crédito prendario deje de ser la única opción de financiamiento que considera una empresa o un trabajador independiente, para adquirir o renovar activos productivos o cambiar de vehículo.

El mercado admite que la industria de leasing registra un fuerte dinamismo en suelo nacional y la expectativa es que tenga un crecimiento de dos dígitos para el término de 2017.

¿Cuál es el atractivo de esta figura? De entrada, permite cuidar el flujo de caja, al mismo tiempo que no eleva el nivel de endeudamiento y genera una serie de beneficios fiscales.

Empero, antes de abordar sus beneficios es necesario comprender de qué trata el producto.

En un contrato de este tipo, la arrendadora compra el bien o activo y le cede el uso (mediante un alquiler) a la empresa o persona física, a cambio de pagos periódicos a un plazo determinado.

Los dos tipos de arrendamientos más utilizados en el país son el financiero o el operativo con función financiera. En ambos casos, la arrendadora es la propietaria del bien.

En el leasing financiero, el cliente lo alquila por un periodo y, al término del plazo, ejerce la opción de compra por medio del traspaso a su nombre.

Es el que se asemeja más a un préstamo, con la diferencia de que al término del plazo del contrato, el cliente puede optar por comprar el vehículo o renovarlo, sea entregándolo a la agencia para valorar una nueva opción o vendiéndolo y aplicando ese monto en una nueva prima.

El leasing operativo con función financiera opera en cuotas mensuales como alquiler, sin la opción de compra, y es utilizado por empresas y trabajadores independientes que tributan y que desean registrar toda la cuota como gasto deducible, hasta un máximo del doble de la depreciación, dijo Manuel Párraga, director de Leasing Scotiabank.

En Costa Rica, al menos 10 entidades financieras ofrecen este producto, algunas de ellas reguladas por la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).

El listado de empresas que ofrecen este producto está conformado por BAC San José, Banco Cathay, Cafsa, Credi Q, Davivienda, Desyfin, Kineret, Grupo Mutual y Scotiabank.

Los activos que pueden ser adquiridos con leasing son maquinaria, equipo electrónico, flotilla vehicular y equipo médico. Los inmuebles no son permitidos.

En contraste

Con el leasing , al igual que en un crédito, sí es posible que deba entregar una prima que ronde el 20% del valor del activo, además, la cuota y el plazo del contrato puede ser muy similar.

Sin embargo, existen una serie de beneficios adicionales que, según las necesidades del usuario, podría llevarlo a inclinarse por el arrendamiento.

El beneficio más palpable del leasing para una empresa es que no debe invertir una gran suma de dinero para tener un activo.

Además, al adquirir un préstamo sobre un vehículo, sea persona física o jurídica, la cuota puede incluir el seguro, y el cliente asume el resto de gastos.

Un contrato de leasing puede funcionar exactamente igual, pero la renta también puede cubrir otros gastos como mantenimiento preventivo, cambio de llantas, marchamo e, inclusive, el uso de un vehículo sustituto.

BAC San José, Cafsa, CrediQ y Kineret ofrecen esa posibilidad, algunos mediante renting , figura igual al leasing en términos tributarios y contables que se diferencia por los servicios incluidos.

Por otro lado, los plazos se inician entre 12 y 36 meses, lo cual quiere decir que, según el contrato, en uno o tres años, la empresa o profesional independiente podría renovar su activo. Los plazos llegan hasta los 64 meses y no siempre hay que esperar al fin del contrato para renovar el activo.

Otro beneficio es que el cliente no es el propietario del bien, sino la arrendadora, por lo que el vehículo no podría sufrir embargos.

Por último, en los arrendamientos operativos en función financiera las cuotas se pueden registrar como gasto, lo cual resulta interesante para empresas y profesionales que declaran renta, dijo Christian Rodríguez, gerente de Davivienda Leasing.

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