La estimación de endeudamiento para este año del Gobierno Central será de ¢4,2 billones en el 2026, lo cual implica un incremento respecto a los ¢3,5 billones previstos para el 2025.

La estrategia de captación de la Tesorería Nacional mantendrá un marcado sesgo doméstico.
Hacienda pretende fondearse con ¢3,93 billones a través de deuda interna, dejando apenas ¢270.000 millones para el financiamiento externo.
Presión por vencimientos y ejecución
Ariel Barrantes, director general de Gestión de Deuda Pública, explicó en conferencia virtual que durante el 2025 el financiamiento efectivo ascendió a ¢4,02 billones, una cifra superior a la presupuestada inicialmente.
Este dinamismo en la captación responde a la gestión de pasivos y a la atención de vencimientos de títulos valores.
Al cierre del 2025, el saldo total de la deuda del Gobierno Central alcanzó los ¢31,3 billones ($62.594 millones).
Este volumen elevó la razón deuda al PIB al 60,4%, un incremento de 1,5 puntos porcentuales frente al 58,9% registrado al finalizar el 2024. Cuando supera este umbral del 60% se activan las mayores restricciones de la regla fiscal, las cuales podrían congelar eventuales aumentos salariales de empleados públicos por costo de vida. Además, pone mayores restricciones de crecimiento sobre futuros presupuestos.
Alivio en el gasto por intereses
A pesar del incremento en el saldo nominal, la gestión de la cartera permitió un respiro en el flujo de caja.
El pago de intereses al cuarto trimestre de 2025 sumó ¢2,25 billones (4,4% del PIB), lo que significa una reducción interanual del 5,0%.
Esta caída de ¢119.551 millones se atribuye a mejores condiciones de negociación tanto en el mercado local como internacional, afirmó el Ministerio de Hacienda.
Por su parte, el déficit financiero mostró una nota positiva al situarse en 3,4% del PIB, una mejora de 0,3 puntos porcentuales, respecto al 3,7% del año previo.
“La gestión prudente del gasto y la estrategia de pasivos reafirman una trayectoria responsable. Seguimos intensificando esfuerzos en la modernización tecnológica vía Hacienda Digital y una fiscalización inteligente”, afirmó Rudolf Lücke Bolaños, ministro de Hacienda.
El jerarca enfatizó que, pese a los mayores montos de captación previstos para 2026, la prioridad sigue siendo optimizar el perfil de vencimientos y resguardar la liquidez del Estado en un entorno de tasas que aún demanda cautela.
