Finanzas

Perspectivas de Moody’s sobre el petróleo incluyen volatilidad y presiones sobre el precio en el 2022

Los precios mundiales del petróleo se mantendrán en el mediano plazo entre $ 50 y $ 70 el barril debido a una alta demanda y un crecimiento modesto en la oferta.

Un informe de la calificadora de riesgo Moody’s destacó que durante este nuevo año los consumidores deberán esperar que persistan los aumentos en el costo y volatilidad de los combustibles.

Según la calificadora el hecho de que la demanda de hidrocarburos siga recuperándose, repercute directamente sobre el costo de producción de la misma. Asimismo el incremento en la inflación a nivel mundial, el cual se supone persistirá en este 2022, le pasará la factura al precio final.

“Es probable que los costos a mediano plazo aumenten desde los niveles mínimos de 2020 con la consolidación de la industria y la producción regresando gradualmente. La inversión de capital aún está restringida, lo que ralentiza el crecimiento de la oferta”, destacó el informe de Moody’s.

Por su parte, la demanda mundial de petróleo seguirá repuntando en medio de un crecimiento económico más amplio, pero en términos de oferta los inventarios globales se redujeron a niveles por debajo del promedio en el tercer trimestre de 2021. Esto se refleja en una aceleración del retroceso de la curva de rendimientos de los futuros de petróleo.

Las naciones de la OPEP+ tendrán menos capacidad para acelerar el suministro en la segunda mitad de 2022, por lo que se requerirá el crecimiento de la producción estadounidense para aliviar los precios del petróleo.

Los precios más bajos del petróleo y los volúmenes estables se traducirán en un flujo de caja operativo sólido pero más bajo en 2022 para las compañías petroleras latinoamericanas, según Moody’s.

Adicionalmente el crecimiento económico se retirará de los niveles de 2021 en toda la región, pero la demanda de combustible se mantendrá relativamente estable en 2022.

“Las empresas de energía mantendrán la disciplina financiera equilibrando dividendos e inversiones de capital, manteniendo estable la deuda total. No obstante, la capacidad de inversión seguirá siendo limitada en 2022 pues los accionistas, especialmente de bonos soberanos, seguirán presionando para obtener dividendos o regalías más altas”.

Por su parte de acuerdo con Moody’s las empresas petroleras de la región son particularmente importantes para las economías latinoamericanas, por lo que podrán seguir pidiendo ayuda gubernamental en el caso de necesitarla.

“Las empresas petroleras son estratégicamente importantes para los gobiernos latinoamericanos como proveedores de combustibles, generadores de divisas, contribuyentes o empleadores”, concluyó el informe de Moody’s.

Andrea Hidalgo

Andrea Hidalgo

Periodista de la sección de Finanzas y Negocios de El Financiero. Licenciada en Periodismo Social. Excolaboradora del proyecto #NoComaCuento de La Nación.

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