Por: Paula Umaña.   15 abril
Desde el 2009, no se experimentaba un superávit primario en los primeros tres meses del año. No obstante, el país aún maneja un déficit financiero importante por el aumento del pago de intereses. Foto: Rafael Pacheco.
Desde el 2009, no se experimentaba un superávit primario en los primeros tres meses del año. No obstante, el país aún maneja un déficit financiero importante por el aumento del pago de intereses. Foto: Rafael Pacheco.

El primer trimestre del 2021 registra un superávit primario del 0,61% del PIB, una meta que no se lograba desde hace poco más de una década; el Ministerio de Hacienda señala que es parte de los resultados del proceso de racionalización del gasto público que emprendió.

Un superávit primario consiste en que los ingresos del Gobierno Central sean superiores a sus gastos. No obstante, excluye el pago de intereses de la deuda pública, que continúan en aumento.

“Desde el 2009 no lográbamos alcanzar un trimestre con un superávit primario. Haber alcanzado un superávit primario en el primer trimestre del 2021 nos indica que Costa Rica va por la senda correcta de la consolidación fiscal y que debemos seguir por ella”, comentó Elian Villegas, ministro de Hacienda.

El superávit en marzo (únicamente ese mes) fue de 0,91% del PIB el primario y de 0,15% del PIB el financiero, lo que cambia la tendencia observada para dicho mes en los últimos 11 años, al concluir con déficit tanto primarios como financieros.

En cuanto al déficit financiero (que incluye el pago de intereses) a marzo del 2021 fue de ¢395.530 millones (1,06% del PIB), esto significa una mejora de 0,49% del PIB con respecto al registrado en el 2020. Este resultado también se ubica como el déficit financiero más bajo al primer trimestre de los últimos 11 años, en términos del Producto Interno Bruto.

“Cuando al gasto corriente le agregamos el pago de los intereses tenemos otra situación positiva y es que logramos reducir el déficit financiero acumulado a febrero del presente año, lo que nos recuerda que el país tiene una deuda pública significativa, y confirma la gran importancia de alcanzar un superávit primario constante a la brevedad, para poder pagar con recursos propios la mayor cantidad posible de los intereses”, dijo Villegas.

Ascienden intereses

Aunque los ingresos tributarios mostraron un crecimiento del 13,27% respecto al monto acumulado a marzo del 2020, el pago de intereses ascendió a 1,67% del PIB (¢624.542 millones).

Según señaló Hacienda, la cifra por pago de intereses es la más alta en los últimos 15 años. De dicho monto, un 83,82% corresponde al pago por intereses de deuda interna en el primer trimestre del 2021.

A partir de enero 2021, las cifras fiscales incorporan el efecto de aplicar la Ley 9524, “Fortalecimiento del control presupuestario de los órganos desconcentrados del Gobierno Central”, la cual establece la incorporación de los presupuestos de los Órganos Desconcentrados (ODs) al presupuesto nacional.

Por tanto, señaló Hacienda, las tasas de variación durante el presente ejercicio económico 2021 respecto al ejercicio económico 2020, estarán influenciadas por los ingresos y gastos que resultan de la incorporación de los ODs al presupuesto nacional.

En cuanto a la deuda total del Gobierno central, a marzo del 2021 ascendió a ¢25,3 billones (67,8% del PIB) o $41.418 millones. Del total de la deuda, el 76,85% corresponde a deuda interna y el 23,15% a deuda externa.

Detalle de ingresos y gastos

El reporte de las cifras fiscales del mes de marzo reportan ingresos tributarios por ¢1.462.679 millones, para una variación de 13,24% comparado con marzo del 2020, lo que representó un aumento de ¢170.999 millones.

El comportamiento de estos ingresos corresponde al aumento de las partidas por el impuesto sobre la renta. A marzo se registró una recaudación de renta por ¢625.150 millones (1,67% del PIB), ¢145.908 millones más que lo recaudado en el mismo periodo del año anterior.

En cuanto a los rubros de gasto, los egresos totales crecieron un 10,85% con respecto a los registrados a marzo del 2020. No obstante, Hacienda enfatizó que dentro de dicho gasto se contemplan los egresos de 51 órganos desconcentrados, que representaron aproximadamente un 0,57% del PIB.

El aumento en el gasto total se debe principalmente al aumento por el pago de intereses (¢112.964 millones) y al aumento del gasto de capital (¢37.514 millones).

El gasto total sin intereses creció 6,79%, con respecto a marzo del 2020. Dicha tasa de variación también se explica por el efecto de la incorporación de los órganos desconcentrados.

Con los resultados, Hacienda aprovechó para solicitar nuevamente la aprobación del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), a través del cual el Gobierno pretende acceder a un servicio ampliado de $1.778 millones.