Por: María Esther Abissi.   7 abril, 2018

Los planes voluntarios de pensión han llamado la atención de los adultos jóvenes en el país en los últimos años, como una opción para ahorrar un aporte extra para el momento de la jubilación, especialmente la de aquellos que se encuentran entre los 31 y los 44 años.

Cerca de 134.000 personas tienen planes voluntarios activos, aunque no todos aportan constantemente.
Cerca de 134.000 personas tienen planes voluntarios activos, aunque no todos aportan constantemente.

En Costa Rica, cerca de 134.000 personas tienen planes voluntarios activos, aunque no todos aportan constantemente.

A diciembre del 2017, los aportantes de 31 a 44 años habían crecido 13% con respecto al año anterior y durante el 2016 crecieron 19%, según datos de la Superintendencia de Pensiones (Supen) de fondos tipo B en colones.

Por otra parte, el segundo grupo que más crecimiento registra es el de contribuyentes con edades comprendidas entre 45 y 59 años crecieron 9% en el 2017 y 16% en el 2016 y actualmente, quienes tienen este tipo de productos de ahorro, suelen tener ingresos estables y estabilidad laboral o algún tipo de negocio propio.

Además, la participación de mujeres en planes de pensión voluntaria de fondos tipo B, en colones, ha sido predominante en los últimos dos años.

La representación de los hombres aumenta cuando se trata de fondos en dólares.

A diciembre del 2016, 12.953 mujeres tenían planes de pensión voluntarios tipo B en colones.

En cuanto a los hombres, 11.537 eran aportantes. Para el 2017, la participación de mujeres y hombres había crecido 10%.

Estos fondos se caracterizan por incluir principalmente a personas jóvenes, con estudios universitarios o técnicos, que comienzan a realizar ahorros especialmente en fondos tipo B, en los que el dinero se puede sacar al momento del retiro o cuando haya alcanzado un número determinado de cuotas.

Anteriormente, las personas podían utilizar estos fondos como un 'comodín de ahorro' y retirar sus ahorros en cualquier momento.

Sin embargo, ante la nueva regulación, a este tipo de fondos (denominados tipo A según la Superintendencia de Pensiones (Supen)) los clientes ya no pueden acceder y deben mantener el dinero la jubilación o hasta que cumplan con un cierto número de cuotas.

Por más ingresos futuros

Los planes voluntarios surgen como un complemento de la pensión básica del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) o regímenes sustitutos para lograr tener más recursos y así sufragar las necesidades durante la etapa de la jubilación. Además, según proyecciones, las personas que se jubilen por el IVM tendrán una pensión de entre un 42% a un 52% de su último salario y en promedio, obtendrán entre un 10% a un 20% de sus fondos del ROP.

EF consultó a las operadoras de pensiones Vida Plena, BCR Pensiones, Popular Pensiones y BN Pensiones, quienes coincidieron que por un monto de ahorro bajo, se puede tener una porción sustanciosa al momento de la jubilación.

Por ejemplo, si una persona de 30 años con un salario de ¢1.000.000 ahorra el 5%, es decir, ¢50.000 mensuales en un plan de pensión voluntario por 35 años con una tasa real del 4%, al jubilarse recibirá un monto de ¢145 millones, lo que representaría 38 veces su último salario.

Por otro lado, si una persona de la misma edad desea hacer un aporte menor, de ¢10.000 mensuales, por ejemplo, al cumplir 65 años recibirá aproximadamente un total de ¢11,3 millones.

En gran medida, los contribuyentes prefieren los planes de ahorro en colones, aunque algunos, sobre todo los hombres, se inclinan por las opciones en moneda extranjera.

Sin embargo, no siempre ha sido así.

Anteriormente las personas los utilizaban como un ahorro a mediano plazo para poder cumplir ciertos objetivos y no le daban tanta importancia a mantenerlo hasta la edad de jubilación, ya que ciertos planes podían retirar el dinero después de haber cumplido con el plazo de 66 meses y 66 cuotas.

Según explicó Alejandro Solórzano, gerente de la operadora de pensiones Vida Plena, la mayoría de los afiliados mantienen el ahorro hasta que se pensionan y esto ha provocado que baje el rango de edad de las personas que se suscriben a estos planes, en los que cada vez aumenta más la porción de gente joven interesada en ellos.

Según datos de Supen, en promedio, los ahorrantes aportan ¢35.128 mensuales en planes en colones y $188 en los planes en dólares.

En el último año, el aporte a los fondos de pensiones ha aumentado, especialmente en los fondos en dólares.

En los fondos A, que son los que están regidos por la ley anterior, los aportes son mayores.

En los fondos en colones, el aporte promedio es de ¢54.712, mientras que en dólares de $196.

Pese al crecimiento, estos productos no son faciles de vender. En un país donde hay una práctica de ahorro reducida, las personas no ven los réditos de los planes de pensión voluntario, pues son de muy largo plazo.

Para esto, las operadoras han tenido que desviar su estrategia de los productos y enfocarse en sensibilizar a los patronos y trabajadores acerca de la necesidad de ahorrar para la jubilación.

Muchos de ellos se escudan detrás de la situación de los regímenes básicos de pensiones actual y la posibilidad de que estos no logren ser efectivo en el futuro, para poder atraer más clientes que quieran tener un ingreso extra al momento del retiro.

Adicionalmente los planes permiten disminuir los aportes realizados mensualmente a la base del cálculo de impuestos sobre el salario y cargas sociales, haciendo que el pago por esos rubros sea menor y que surja un incentivo adicional hacia el ahorro para la pensión.