Comprar un electrodoméstico, financiar un tratamiento médico o adquirir tecnología con “tasa cero” se ha vuelto una práctica común entre los tarjetahabientes; sin embargo, ¿sabe cómo funciona y qué debe hacer para que la deuda no le salga más cara?
Lo primero es entender que las cuotas sin intereses no son un regalo financiero. El modelo permite dividir una compra en cuotas mensuales fijas sin generar intereses, siempre que el cliente pague puntualmente. Si no lo hace, el beneficio desaparece y ahí es donde pueden iniciar los problemas, porque incluso puede afectar su historial crediticio.

“El cliente obtiene muchos beneficios con este sistema, ya que cancela la cuota mensual dividida dentro de la fecha de pago de contado. Esto permite adquirir bienes de alto valor sin desembolsar la totalidad del dinero en un solo mes, y la cuota se incluye automáticamente en el pago mínimo de la tarjeta”, destacó Edwin Céspedes, director de Medios de Pago de Davivienda.
Modalidades y plazos
Existen dos principales:
- Compra directa en comercio afiliado: Donde el financiamiento se aplica en el momento del pago.
- Conversión posterior de la compra: A través de la app o formulario web (según el banco), lo que en algunos casos implica una comisión.
Los plazos suelen ir desde los 3 hasta los 36 meses, dependiendo de la entidad y el comercio.
La compra se divide en cuotas, se carga automáticamente al estado de cuenta y el disponible se libera conforme se pagan los tractos. El mecanismo es similar en todo el sistema financiero.
“Cuando la persona hace la compra, el comercio automáticamente desde el datáfono divide las cuotas o el cliente puede autogestionarse en línea —en compras mayores a ₡100.000—. Eso sí, entre más largo sea el plazo elegido, así podrá aplicarse la comisión”, explicó Guillermo Gayle, gerente de Innovación y Medios de Pago del Banco de Costa Rica sobre el plan BCR 0%.
Requisitos y condiciones
Entre los requisitos básicos sobresalen:
- Tener la tarjeta vigente y al día.
- Contar con un límite disponible suficiente.
- Comprar en un comercio afiliado o solicitar la conversión dentro del plazo establecido.
Ana María Pochet, vocera de tarjetas del Banco Popular, aseguró que un aspecto importante es determinar si el comercio cobra una comisión y si se aplica un seguro de saldo deudor, porque eso varía de acuerdo con cada banco. En compras directas, generalmente no hay comisión; sin embargo, algunas entidades sí cobran cargos cuando el cliente convierte la compra posteriormente. Por eso, revisar las condiciones específicas es fundamental.
¿Qué pasa si se atrasa?
Existen cuatro efectos negativos si se incumple la promesa de pagar a tiempo:
- Se pierde el beneficio.
- El saldo pendiente pasa a tasa regular.
- Se aplican intereses corrientes y moratorios.
- Puede afectar el récord crediticio.
“Si el cliente se atrasa en el pago, la cuota pasa a formar parte del saldo de la tarjeta de crédito, por lo que se aplican los cargos por mora e intereses establecidos en el contrato. Por eso es que se aconseja no comprometer más del porcentaje recomendado de su ingreso para deudas (idealmente, no más del 30% o 35%)”, aseguró Pamela Campos, gerente senior de Tarjetas de Crédito de Davivienda.
Para detallar con un ejemplo: usted compra un electrodoméstico de ₡600.000 a 12 meses, con una cuota de ₡50.000, pero un mes decide no pagar o solamente abona ₡20.000. El saldo restante se convierte en deuda regular y empieza a generar intereses de inmediato.

En el BAC sí se cobran intereses corrientes o moratorios e incluso podría perder el beneficio de realizar futuras compras a tasa cero por estos atrasos, según confirmó José Alexis Jiménez, gerente de mercadeo de la entidad. “Por eso es importante que las personas revisen su capacidad de pago antes de usar el beneficio y mantengan un control del límite disponible para evitar sobregirar la tarjeta”, explicó.
¿Cuántas compras puedo hacer al mismo tiempo?
La respuesta dependerá de cuán ordenado y disciplinado financieramente sea usted. Muchos usuarios adquieren un artículo y luego otro sin anotar las fechas de pago, lo que genera una “bola de nieve”.
Es vital que este medio se utilice para compras grandes y planificadas que no afecten su liquidez. En términos simples: aunque no haya intereses, la cuota es una obligación mensual que compite con el alquiler, los servicios y la alimentación. Desde el Banco Nacional señalan que la tasa cero es adecuada “siempre que el cliente mantenga control sobre su endeudamiento total”.
Errores más comunes:
- No llevar un control de cuotas activas.
- Pensar que no es deuda real.
- Atrasarse en el pago mínimo.
- Acumular muchas cuotas pequeñas que juntas asfixian el presupuesto.
¿Cuándo conviene usarla?
Los voceros coinciden en que es recomendable cuando se trata de gastos planificados. Cuando el desembolso total afectaría la liquidez del mes y cuando el cliente tiene ingresos estables con capacidad real de pago.
En el país existe un saldo de deuda con tarjetas de crédito que ronda los ₡1,61 billones y se contabilizan 3 millones de plásticos activos, según el último estudio del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC).
Por ello, si su cuota mensual cabe cómodamente en el presupuesto, la tasa cero es una herramienta útil. No obstante, si le obliga a “ajustarse” en exceso cada mes, el riesgo de perder el beneficio es alto. La tasa cero no significa ausencia de costo; significa disciplina obligatoria.
