Por: Silvia Brenes.  9 abril

El término zona de confort es muy utilizado, sin embargo, pocas veces nos cuestionamos acerca de su significado e implicaciones.

El término se le atribuye a Stephen Covey, sin embargo, Matti Hemmi es un autor que aborda este tema de manera muy sencilla en su libro Te atreves a soñar?

14/11/2017. EF. Silvia Brenes, socia directora de Pura Estrategia. Columnista de El Financiero.
14/11/2017. EF. Silvia Brenes, socia directora de Pura Estrategia. Columnista de El Financiero.

En términos simples, la zona de confort es aquello que hacemos fácil, que dominamos y controlamos y que por lo tanto no nos requiere mayor esfuerzo, es la zona de lo conocido.

Por otra parte, tenemos diferentes zonas de confort: en nuestro trabajo, en nuestra familia, con amigos, etc.

Por sí misma, no es ni buena ni mala. Sin embargo, a veces no estamos satisfechos con nuestra realidad, y aun así evitamos salir de ella por miedo a

lo desconocido, y esto nos genera tensión y sentimientos de frustración y ansiedad.

Entonces si nos sentimos frustrados, que nos impide salir de esta zona?

Primero, todos tenemos ciertas creencias acerca de nosotros mismos, unas nos potencian, pero otras nos limitan: no soy bueno en esto o aquello, hay otros mejores, y si no funciona… y la lista sigue.

Por otra parte hay ciertos miedos, que a veces no vemos tan claramente, entre los principales están:

Miedo al fracaso: es muy común entre personas muy perfeccionistas. Se teme perder el nivel de expertise con el que hacemos algo y aprender de nuevo.

Miedo al qué dirán: Nos da miedo ser juzgados y a lo que piensen otros de nuestras decisiones.

Miedo al éxito: parece irónico, pero a veces nos detiene el pensar: y si lo logro, que haré con esto?

Necesidad de certeza: esto tiene que ver con la necesidad de control, de querer saber todo antes de que pase y cuando no lo sabemos, nos paralizamos.

Miedo a perder estatus, pertenencia, influencia, incluso ingresos.

¿Cuál es su miedo? ¿Para qué quiere salir de su zona de confort?

Recuerde que al hacerlo, hay que tener un propósito claro, esto hará que esté dispuesto a pasar a la zona de aprendizaje y a disfrutarla. También recuerde hacer su plan y hoja de ruta para lo que quiere alcanzar.

Salir de la zona de confort no es fácil, pero es mejor que vivir atrapado en sus miedos.