Por: Silda Wall Spitzer y John Mandyck.   17 septiembre

Las juntas corporativas de directores deben enfrentar preguntas acerca de incorporar prácticas sustentables en sus negocios. Si no lo hacen, los inversionistas, que están incrementando el escrutinio respecto a la sostenibilidad, las cuestionarán acerca de su falta de acción.

Yahoo anunció en 2018 que comenzaría a publicar calificaciones de sostenibilidad para las compañías que cotizan en bolsa. Para cumplir sus obligaciones, las juntas directivas de todas las empresas enlistadas deben tener “fluidez en cuanto a sostenibilidad". Un primer paso es el entender las calificaciones de sostenibilidad: cómo se calculan, qué es lo que revelan y cómo deberían utilizarlas los diversos grupos de interés dentro de la corporación. He aquí una guía para estas calificaciones y lo que significan para los directores.

Calificaciones

“Sostenibilidad” ha llegado a referirse al mantenimiento de un equilibrio ecológico a través de la protección del medio ambiente y sus recursos naturales. En el mundo de los negocios y los inversionistas, la “sostenibilidad” se divide en tres categorías: medioambiental, social y gobernanza, conocidas colectivamente como “ESG” (por sus siglas en inglés). Las revelaciones “medioambientales” incluyen información sobre emisiones de gases de efecto invernadero, uso de agua y disposición de residuos. Las revelaciones “sociales” cubren diversidad, relaciones laborales, seguridad de los productos, salud y seguridad de los empleados, y desarrollo comunitario. Las revelaciones de “gobernanza” comprenden ética, diversidad y composición de la junta directiva, derechos de los accionistas e involucramiento con la cadena de suministro.

Aunque que algunos miembros de las juntas directivas han desarrollado más “fluidez en cuanto a sostenibilidad y ESG” durante los últimos años, muchas compañías no se han esforzado por entender el tema. Las corporaciones que están examinando la sostenibilidad lo han hecho principalmente en forma voluntaria, ya sea por sus propios propósitos estratégicos, o porque la ley las obliga a revelar datos sobre el ESG.

Las juntas directivas necesitan conocer, revisar y monitorear las calificaciones de sostenibilidad de sus compañías; deben entender cómo se calcularon y reportaron por parte de los diversos servicios de calificadores

Las calificaciones de sostenibilidad son generadas por terceros y se basan en las revelaciones de las compañías respecto a las tres distintas categorías del ESG. Generalmente, entre más revela una compañía, mayor será la calificación ESG que recibe. Aunque el proceso no es enteramente prescriptivo, usualmente sigue tres pasos:

1 Plataformas de publicación: Hay muchos estándares que brindan un marco de cómo la compañía puede revelar información ESG, incluyendo la Global Reporting Initiative y la Sustainability Accounting Standards Board. Las compañías elijen un estándar y revelan información públicamente, lo que suelen hacer cada año en el sitio web de la compañía, por medio de un reporte formal sobre sostenibilidad.

2 Firmas calificadoras: Las firmas calificadoras de ESG, como Sustainalytics, Institutional Shareholder Services y MSCI, evalúan y califican las revelaciones de ESG. Piensen en estas firmas como si fueran el Standard & Poor’s de la sostenibilidad. En la mayoría de los casos, las compañías son calificadas automáticamente, con base en sus revelaciones que son de dominio público y sin importar que la compañía desee o no dichas calificaciones, las cuales normalmente se basan en una escala de 1 a 100. Las calificaciones también toman en cuenta “controversias” reportadas en las noticias, al igual que áreas específicas de “involucramiento de producto,” como alcohol, juegos de azar o tabaco.

3 Reporte de calificaciones: Las firmas calificadoras venden las calificaciones de ESG a medios interesados, como Bloomberg o Yahoo. El reportar los datos incrementa la transparencia y facilita el comparar compañías.

A los inversionistas, gestores de activos y consultores, la sostenibilidad y las calificaciones ESG les permiten una evaluación rápida de qué tan bien se maneja una compañía. Dichas calificaciones también pueden pronosticar riesgos potenciales u oportunidades desaprovechadas. Por ejemplo, Sustanalytics había indicado preocupaciones respecto a la gobernanza antes de que los casos de emisiones de los vehículos a diesel de Volkswagen y Fiat se convirtieran en escándalos públicos. Las calificaciones pueden incluirse en modelos de valuación de acciones o bonos, y conjuntarse a nivel de portafolio.

Las buenas calificaciones de una compañía pueden incentivar que personas con mentalidad sostenible se conviertan en sus consumidores. En cuanto a los empleados, buenas calificaciones de ESG pueden inspirar orgullo y compromiso.

La responsabilidad de la junta directiva

Las juntas directivas necesitan conocer, revisar y monitorear las calificaciones de sostenibilidad de sus compañías; deben entender cómo se calcularon y reportaron por parte de los diversos servicios de calificadores. Considerando la creciente visibilidad de este ámbito, las juntas quizá quieran reclutar directores con conocimientos sobre sostenibilidad y un comité especifico de la junta debería supervisar el tema aunque, por supuesto, la estrategia de ESG de la junta no sólo debería consistir en buscar calificaciones. Crear resultados positivos debe ser la motivación.

El deber fiduciario de los miembros de la junta, al igual que sus responsabilidades de consejería y supervisión, requieren un entendimiento de la sostenibilidad y del impacto de las calificaciones ESG tanto en la empresa como en valor para los accionistas. Cada vez más datos muestran que las compañías que adoptan prácticas de sostenibilidadsuperan el desempeño de sus pares. Las compañías que no siguen prácticas ESG pueden volverse menos competitivas al perder oportunidades estratégicas y omitir riesgos. Esto significa que la sostenibilidady el ESG deberán ser considerados dentro de la gobernanza de la junta.

Considere que los efectos del cambio climático se están sintiendo hoy en el mundo, con temperaturas extremas que impactan la vida cotidiana y las operaciones empresariales. ¿Estas disrupciones representan un riesgo para la empresa? ¿Las cadenas de suministro pueden funcionar si el cambio medio ambiental las altera? ¿Hay nuevas oportunidades empresariales que surjan a partir de esas disrupciones?

Las juntas no pueden perder de vista el entorno medioambiental global que respalda la búsqueda de mayor transparencia. Los gobiernos alrededor del mundo están respondiendo al cambio climático con nuevos marcos regulatorios y las juntas directivas de las compañías también deben empezar a pensar en forma diferente.