Por: Jeffrey Bussgang y Ramana Nanda.   4 marzo

En años recientes, se ha escrito mucho acerca de cómo la blockchain (cadena de bloques) está destinada a transformar industrias tradicionales, como la banca, los bienes raíces y los servicios médicos. Más recientemente, ha ganado atención como forma de financiar nuevas empresas, por medio de lo que se conoce como una oferta inicial de monedas (ICO, por sus siglas en inglés). Sin embargo, lo que se percibe menos es que las ICO parecen casi opuestas al enfoque estándar para financiar una empresa arriesgada.

De hecho, las ICO han volteado el patrón convencional de la experimentación en etapas y la captación de fondos. Las startups de blockchain recaudaron más de $5.000 millones en 2017 a través de ICO y sumaron más de $12.000 millones durante los primeros tres trimestres del 2018. Estas ICO casi siempre se realizan cuando el proyecto está en una etapa inmadura de desarrollo, equivalente a una empresa emergente en etapa de semilla. Cuando está probando hipótesis respecto a su propuesta de valor hacia el consumidor y formando un equipo fundador.

Las ICO han volteado el patrón convencional de la experimentación en etapas y la captación de fondos. Las
Las ICO han volteado el patrón convencional de la experimentación en etapas y la captación de fondos. Las "startups" de "blockchain" recaudaron más de $5.000 millones en 2017 a través de ICO y sumaron más de $12.000 millones durante los primeros tres trimestres del 2018. (Imagen: Shutterstock para EF).

Los taquillazos de recaudación de capital ocurren en situaciones inusuales (por ejemplo, EOS, que obtuvo $4.000 millones en su ICO), pero si el promedio de capital obtenido por un proyecto de cadena de bloques es de 10 a 20 veces superior al de una startup normal en etapas de desarrollo equivalentes, mientras que la tasa de fracaso es similar a la de las startups financiadas en etapas, entonces los inversionistas están saltando tontamente a una peligrosa burbuja, o hay en juego diferencias más profundas dentro del financiamiento en etapas tempranas.

Tres defensas de los grandes ICO

Algunos observadores han señalado que los proyectos de cadena de bloques podrían tener un incentivo inherente y razones estratégicas para ser más agresivos al recaudar capital en etapas más tempranas del proceso de experimentación. Estos beneficios caen en tres categorías.

El arranque de los efectos de red

Muchos de los proyectos que están siendo construidos con tecnología de cadenas de bloque son “protocolos” que gobiernan las interacciones entre usuarios en una red autónoma descentralizada. En este encuadre, los tokens nativos lanzados a través de la ICO son el medio para que los usuarios hagan transacciones sin necesidad de una organización o plataforma central.

Al igual que otras plataformas o mercados que conectan usuarios, el valor de la red descentralizada está en función de los usuarios que eligen intercambiar usando el protocolo. Al hacer que los tokens lanzados por medio de la ICO estén ampliamente disponibles, los proyectos pueden encauzar rápidamente la atención de los desarrolladores hacia sus protocolos.

El valor de la red descentralizada está en función de los usuarios que eligen intercambiar usando el protocolo.
Generación de publicidad

La publicidad alrededor del próximo lanzamiento de una ICO, que planea obtener varias decenas o incluso cientos de millones de dólares, es una forma de impulsar el interés en su desarrollo. Esta atención enfocada de los desarrolladores tiene el beneficio extra de multiplicar la retroalimentación respecto a la versión beta del proyecto.

Estructura descentralizada

Los proyectos de blockchain que pueden alcanzar una arquitectura y gobernanza plenamente descentralizada son inherentemente más valiosos porque son más resistentes ante ataques o colusión. Sin embargo, alcanzar la descentralización requiere una significativa inversión de capital para atraer una amplia red de usuarios y administradores de red que mantengan los ledgers (o nodos) descentralizados. Una mayor inyección de capital inicial tiene más probabilidades de incentivar la participación de agentes autónomos en la creación de la red de cadena de bloques, volviéndola más valiosa.

La desventaja

En algunos casos, los beneficios de una gran recaudación pública de fondos a través de una ICO son reales. Sin embargo, también hay desventajas potenciales. Para entenderlas y comprender su importancia, es útil analizar por qué el modelo de la financiación por etapas ha sido tan exitoso en primer lugar.

Uno de los elementos de comercializar nuevas empresas es la elevada tasa de fracaso que enfrentan. Los fracasos no necesariamente se deben a una mala ejecución; simplemente la mayoría de las nuevas ideas fallan y, a menos que se comercialice la idea, es virtualmente imposible saber cuáles se volverán exitosas.

Una solución a este desafío es el “financiamiento en múltiples etapas”, que le permite a emprendedores e inversionistas aprender respecto a la eventual viabilidad de una idea a través de una serie de inversiones con el paso del tiempo. El financiamiento en múltiples etapas suele percibirse como un beneficio para los inversionistas: les permite comprometer inicialmente solo una fracción del dinero, preservando la opción de abandonar si la idea no resulta, y permitiéndoles reinvertir si las cosas continúan bien.

Lo que suele apreciarse menos es que esta metodología es igualmente valiosa para los emprendedores. Para el emprendedor, el primer dinero invertido en una empresa, que se obtiene cuando la incertidumbre es mayor, es el más caro. Al recaudar inicialmente una pequeña cantidad de dinero y “desarriesgar” la empresa a través de una serie de experimentos estructurados, los emprendedores exitosos obtendrán capital subsecuente en mejores condiciones y podrán mantener un mayor porcentaje de la empresa que han construido.

Limitaciones de las ICO

Las ICO limitan substancialmente los beneficios asociados con dicha experimentación en etapas, por tres razones:

1. Arquitectura. Unos de los beneficios de la tecnología de la cadena de bloques es que es inmune al intento de que partes centralizadas hagan cambios por sí mismas. Sin embargo, esto también implica que el protocolo de software al momento de la ICO necesita integrar la serie de reglas que gobernarán el protocolo para siempre.

Es difícil para los creadores del proyecto anticipar plenamente los desafíos tecnológicos que surgirán para un protocolo específico. Una ICO “cocina” el protocolo al inicio de la vida del proyecto y dificulta ajustar su arquitectura para mejorar su desempeño y capacidades.

2. Gobernanza. Las ICO le ceden a la comunidad el control de la toma de decisiones. En las primeras etapas de una empresa, la centralización puede ser muy poderosa, ya que permite velocidad, enfoque y colaboración hacia una sola meta. Una vez que el proyecto tiene una ICO, la gobernanza se vuelve descentralizada, lo que vuelve más lenta la toma de decisiones y reduce la flexibilidad.

3. Valor. Aunque algunos emprendedores creen que el vender tokens es diferente a vender acciones, en cuanto a que la primera opción “no diluye” –no ceden acciones de la compañía– se mantiene un substancial riesgo de que el protocolo no tenga éxito. Conforme los mercados se vuelven más sofisticados, el precio en la ICO reflejará este riesgo, y el precio del token se elevará conforme el riesgo se reduce con el paso del tiempo. Por lo tanto, vender tokens en forma temprana tiene implicaciones para la cantidad de valor capturado por el emprendedor que crea el protocolo, potencialmente dejando una cantidad substancial de “valor en la mesa” por recaudar capital cuando el riesgo era demasiado alto.

Muchas empresas en etapa temprana tratan de evitar que sus ideas estén ampliamente disponibles para sus competidores. Una ICO expone al público el mapa estratégico de una empresa emergente y, en muchos casos, el software como tal, lo que permite a los competidores usar ideas o elementos del código en sus propios protocolos.

En resumen, aunque hay beneficios particulares de lanzarse en forma temprana al público a través de una ICO, también hay una serie de costos potenciales.

Ramana Nanda es director de la junta en Dunya Labs, empresa emergente de cadena de bloques y es profesor en la Harvard Business School. Jeffrey Bussgang es inversionista y miembro de la junta directiva de numerosas “startups” de cadena de bloques; Jeffrey Bussgang es académico sénior en la Harvard Business School y socio general en Flybridge Capital Partners.