Por: Ramiro Casó.   7 octubre

Cuando estaba por salir de la secundaria, hace más de 20 años, una de las competencias que nos decían que debíamos adquirir si queríamos tener éxito en el mundo empresarial del futuro era el dominio del inglés.

Ese es el idioma de los negocios, afirmaban con seguridad orientadores vocacionales y expertos. Ya en la universidad los profesores nos advertían que lo más actual en ciencia se escribía y publicaba primero en inglés. Si querías estar actualizado y con posibilidad de entrar en las grandes empresas multinacionales, hablar y escribir en esa lengua era imprescindible.

Hoy, la profunda digitalización del mundo nos ha traído una nueva lengua: los datos. Y como ocurría entonces con el inglés, dominar este nuevo idioma se ha hecho indispensable. A esa competencia se la conoce como data alfabetización (data literacy en inglés) y consiste en la habilidad para leer, trabajar, analizar y debatir con datos, independientemente de tu profesión o cargo.

Es importante aclarar que ser data alfabetizado no significa ser experto en datos. No se trata de aprender complejos modelos estadísticos ni dominar lenguajes como R o Python (aunque eso nunca estará de más). Se trata, más bien, de tener los conocimientos mínimos para poder entender y comunicarse con datos. Ser capaces, por ejemplo, de entender conceptos básicos como tendencia central, dispersión, asociación; así como tener la capacidad de leer gráficos y extraer de estos información relevante de forma rápida y precisa.

La data alfabetización, como puede verse, no es algo exclusivo de ingenieros en computación, analistas o programadores. Es algo que todo el mundo puede y debe hacer, si quiere moverse con soltura en el complejo mundo empresarial del futuro. La consultora Gartner afirma que para el 2020 (que está a la vuelta de la esquina), el 80% de las empresas estarán invirtiendo recursos en la data alfabetización de sus empleados, conscientes de que todos deben saber leer y escribir con datos.

La razón de la tendencia identificada por Gartner, presumo, es obvia: de nada sirve tener un sofisticado departamento de análisis de datos en la organización, si el resto de los empleados no logra entenderlos ni utilizarlos. Es como si en una compañía, un departamento hablara en inglés y el resto de la organización en español.

¿Qué tan data alfabetizados están en su organización? ¿Hay alguna iniciativa real para que los colaboradores en su empresa se familiaricen con este nuevo idioma?

Nunca como hoy, ser bilingüe ha sido tan importante.