El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, pidió el miércoles “encarecidamente” a los integrantes de una coalición latinoamericana antidrogas abandonar la Corte Penal Internacional (CPI), al asegurar que representa un “peligro” para la soberanía.
Estados Unidos no reconoce la jurisdicción de este tribunal permanente con sede en La Haya. La CPI es una “amenaza” y por eso “animo encarecidamente” a los países de la alianza a “abandonar” este organismo, instó Hegseth en Panamá.
La llamada Coalición de las Américas contra los Cárteles creada por Trump la integran 19 país, entre ellos Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Honduras y Perú.

El jefe del Pentágono planteó su solicitud en el marco de los esfuerzos del presidente estadounidense, Donald Trump, contra el narcotráfico, que incluyen desde hace casi un año bombardeos contra supuestas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico.
Esos ataques han causado unos 215 muertos en unos 53 ataques, según un conteo de la AFP.
Juristas internacionales y organizaciones de defensa de los derechos humanos denuncian esas muertes como ejecuciones extrajudiciales, un crimen cuya investigación es facultad de la CPI.
“La izquierda internacional, junto con sus cómplices en los medios de izquierda, está conspirando para intentar imponer de manera ilegal la jurisdicción de la Corte Penal Internacional sobre el personal y las operaciones militares de los Estados Unidos y de nuestros socios”, añadió.
La administración Trump ha impuesto sanciones -con prohibición de viaje a Estados Unidos y congelación de activos en este país- a varios jueces y fiscales de la CPI, principalmente debido a sus investigaciones sobre Israel, uno de sus aliados clave.
Hegseth aseguró que los bombardeos en altamar provocaron una “caída récord” en el tránsito de dichas embarcaciones.
“No existe ninguna base legítima para el intento ilegal de acaparar poder de la CPI”, afirmó el secretario.
“Es llamativo que este llamado tribunal y otros organismos globalistas socaven nuestros esfuerzos, pero no hagan nada para responsabilizar a verdaderos terroristas y verdaderos tiranos”, subrayó.
Con Colombia
Colombia autorizó a Estados Unidos para realizar operaciones militares conjuntas en “su lucha” contra el narcotráfico, anunció este miércoles en Panamá el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth.
Esta cooperación se anuncia tras la decisión del nuevo presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, de ingresar a una coalición antidrogas liderada por el presidente estadounidense Donald Trump, dijo Hegseth durante una reunión de la alianza que agrupa a una veintena de países.
“A través del recién inaugurado presidente (...), Colombia ya ha solicitado que el Departamento de Guerra se una a Colombia en su lucha contra el narcoterrorismo, autorizando operaciones militares conjuntas para destruir a los terroristas y las redes de terror”, señaló el jefe del Pentágono.
El pasado viernes, durante su investidura en un regimiento militar, el abogado ultraderechista manifestó su intención de enfrentar “sin tregua al narcoterrorismo y a todas las organizaciones criminales”, al tiempo que descartó cualquier negociación de paz con los grupos armados.
Ese mismo día, el Departamento de Estado anunció que tiene previsto destinar $1.000 millones para Colombia en materia de seguridad.
