La FIFA estableció como fecha límite el próximo 19 de setiembre para que sus 211 asociaciones miembro decidan si respaldan un plan que contempla la venta de participaciones en sus principales competiciones internacionales, entre ellas la Copa del Mundo.
De acuerdo con información publicada por el diario británico The Times, cada federación que apoye la iniciativa tendría acceso a hasta $40 millones a partir del 1 de enero de 2027, como parte de un paquete de financiamiento valorado en $10.000 millones.
La propuesta forma parte del proyecto anunciado esta semana por la FIFA para crear una filial comercial encargada de administrar sus eventos deportivos, una medida que ha provocado un fuerte enfrentamiento con otros organismos del fútbol internacional.

Según la carta enviada por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, la decisión dependerá de cada asociación miembro.
Infantino indicó que si las federaciones aprueban la iniciativa, el fondo comenzará a operar desde el inicio de 2027.
En caso contrario, la FIFA mantendría únicamente la ampliación prevista del programa Forward, destinado al desarrollo del fútbol, por un monto de $2.700 millones.
Crece el rechazo
La propuesta encontró una rápida oposición de la UEFA, que el martes afirmó que la Copa del Mundo “no es un activo con el que comerciar”.
Un día después, el organismo europeo endureció su postura al conocer que la FIFA había fijado un plazo para que las asociaciones definieran su apoyo.
En un comunicado, la UEFA señaló que condicionar el acceso a un pago extraordinario a la aceptación del plan evidencia la naturaleza de la propuesta y aseguró que existe una oposición “significativa y creciente” entre distintos actores del fútbol.
Asimismo, sostuvo que la FIFA no debería utilizar las competiciones para beneficiar intereses comerciales y pidió priorizar a las asociaciones nacionales, clubes, ligas, jugadores y aficionados.
Por su parte, la Confederación Asiática de Fútbol también manifestó que no fue consultada antes del anuncio del proyecto.
