En una de las icónicas casas de Barrio Escalante se ubica Mackavela BrewPub, una cervecería que combina la fermentación artesanal con una pizzería, un museo cervecero, un santuario de gatos y un centro de ayuda social para ofrecer al público un concepto lleno de arte, música e ideas innovadoras dentro del sector gastronómico y de licores del país.
Así lo describe su dueño, Alejandro Vargas, quien conversó con EF sobre los inicios de esta fábrica cervecera que hoy integra al pub con un santuario para cuidar gatitos rescatados de la calle.
“Lo que ofrecemos son cervezas interesantes que se salen de lo común, en un espacio que también se sale de lo común”, dijo Vargas, mientras presentaba sus opciones que incluyen bebidas con marshmallows, lavanda, rosas y otros ingredientes poco tradicionales.

Fermentos, gatos y ayuda social
Vargas se describe a sí mismo como maestro cervecero. De hecho, Mackavela comenzó como una academia en esta materia y, con el tiempo, fue evolucionando hasta convertirse en el concepto actual.
Sus producciones cuentan con premios y certificaciones internacionales, como el primer lugar en la Copa Latinoamericana de Cervezas Artesanales y el galardón a la mejor bebida alcohólica con café de Costa Rica.

De la mano de este proyecto también han surgido obras sociales, explicó Vargas. Entre ellas, la colaboración con organizaciones como Casa San Lázaro, una ONG que apoya a menores de edad en condición de vulnerabilidad, así como la participación en campañas de castración de gatos.
“Somos padrinos de Casa San Lázaro y, a principio de año, armamos mochilas con útiles escolares y se las llevamos a los niños. En marzo somos patrocinadores del torneo de golf del Hospital de Niños y, a fin de año, nuevamente junto a Casa San Lázaro, les organizamos una fiesta a los chicos”, detalló.
A esto se suman los gatos que son las criaturas que inspiraron el logo del restaurante, parte de la decoración y el nombre de varias de las cervezas del menú.
También son el origen del santuario de felinos que se encuentra a un costado del local y que forma parte de un proyecto creado por la hija de Alejandro, quien impulsó la comunidad con el objetivo de reubicar a los felinos rescatados en familias que puedan acogerlos.
El siguiente video describe el proyecto:
A lo largo del año, el negocio colabora con castraciones y con el pago de facturas veterinarias, iniciativas en las que se invita a participar a la clientela.
El santuario suele permanecer cerrado, por comodidad tanto de los clientes como de los animales; sin embargo, quienes deseen conocerle pueden solicitarlo durante su visita.

Museo cervecero y actividades
Para Vargas, el espacio funciona como un “museo a la cerveza”, pues Mackavela cuenta con piezas y elementos que complementan su concepto.
Ejemplo de ello es la réplica de la prueba más antigua de la existencia de la bebida, así como un monumento a San Arnulfo de Metz, santo patrono de los cerveceros.

La decoración cambia constantemente y, actualmente, incluye cuadros inspirados en Tim Burton. El cine también tiene un papel destacado mediante las pantallas del lugar, donde se proyecta cine mudo y se presenta el corto “La Bendita”, creado en honor a la cerveza homónima de Mackavela y con el cual el restaurante participó en el Festival de Cine de Cannes, en Francia.
Finalmente, la empresa cervecera organiza actividades como catas y menús especiales para fechas conmemorativas, en las que incorpora cervezas particulares en sus recetas según la ocasión.
Todas las iniciativas de Mackavela, así como las fechas de sus actividades y demostraciones, pueden consultarse en sus redes sociales.
