Luego de operar durante nueve años en Costa Rica, Uber Eats anunció su expansión a dos zonas fuera de la Gran Área Metropolitana: Turrialba y Puntarenas.
El movimiento vino acompañado de un cambio en la gerencia general de la plataforma para la región Andina, Centroamérica y Caribe, a la que pertenece el país.
Marco Nannipieri —con quien EF conversó en exclusiva— es quien ocupa ahora el puesto y, además, retorna a las operaciones costarricenses pues, según indicó, fue parte del equipo que instauró Uber Eats Costa Rica en 2017.
¿Por qué Puntarenas y Turrialba?
De acuerdo con Nannipieri, la Perla del Pacífico y el cantón brumoso fueron elegidos para la expansión debido al “gran potencial identificado en ambos mercados”, pese a representar dinámicas geográficas distintas.
En el caso de Puntarenas, el gerente explicó que el territorio ofrece una “combinación única”, pues cuenta con una importante población residente, pero también con turismo que llega a través de cruceros.
“Estamos viendo formas innovadoras de conectar incluso antes de que una persona baje del crucero, para que ya tenga una vitrina de los comercios dentro de la aplicación, así puede bajarse e ir directo a un restaurante, supermercado o farmacia previamente identificado”, afirmó Nannipieri.
Por otro lado y respecto a Turrialba, el director explicó que, gracias al crecimiento del negocio de movilidad, Uber identificó un mercado en el que Uber Eats podía ingresar:
“Ahí los comercios están concentrados en el centro de la ciudad y las personas viven alrededor. Por lo que, a través del negocio de movilidad, vimos una oportunidad tras notar que las opciones existentes no estaban entregando lo que los usuarios necesitaban”.

Tres objetivos para el futuro de Uber Eats Costa Rica
Según Marco Nannipieri, su gestión se basará en tres pilares para el desarrollo de la plataforma en el país.
Como principal objetivo mencionó la expansión, misma que ya inició con Puntarenas y Turrialba.
Además, destacó el empeño que tendrá por consolidar dentro de la app aquellos negocios que no son restaurantes, mediante una inversión significativa en la membresía Uber One:
“La membresía nos permite una retención mucho más significativa, pero eso solo se logra cuando la aplicación cubre todas las ocasiones de consumo”, dijo.
Para este proceso fuera del área culinaria, el gerente señaló que su visión consiste en que pequeños comercios también puedan vender dentro de la aplicación, por lo que buscarán recorrer el mismo camino que utilizaron con los restaurantes: “empezar con grandes y llegar a que las pymes sean el motor de crecimiento en todos los segmentos”.
Finalmente, Nannipieri destacó su interés en fortalecer su estrategia de “última milla”, en la que, mediante la herramienta disponible para negocios Uber Direct, se conecta a repartidores con comercios que ya tienen su propia página web para ofrecer entregas en 30 minutos desde su propio sitio.
“La visión es acercar la tecnología que tenemos a cada una de las personas que viven en el país. Tenemos una visión clara de expansión, de seguir creciendo en cada una de las siete provincias donde estamos hoy”, concluyó.
