Por: Jéssica I. Montero Soto.   13 diciembre, 2019

Cuando usted ve las góndolas de la Chocolatería Britt en época navideña, está viendo el resultado de un proceso de innovación de productos que tomó alrededor de un año. Un equipo permanente, liderado por la gerenta de innovación, Lucía Lara, concibe, prototipa, prueba y desarrolla ideas en forma permanente.

Basta con meterse a Internet para ver metodologías como Design Thinking, estrategia océano azul, Scrum, el lienzo del modelo de negocios, entre otras opciones para estructurar los procesos de innovación. La caja herramientas es muy grande y los equipos pueden requerir guía de consultores para organizarse. Foto: Shutterstock
Basta con meterse a Internet para ver metodologías como Design Thinking, estrategia océano azul, Scrum, el lienzo del modelo de negocios, entre otras opciones para estructurar los procesos de innovación. La caja herramientas es muy grande y los equipos pueden requerir guía de consultores para organizarse. Foto: Shutterstock

“Este proceso lo estamos llevando a cabo durante todo el año porque, a pesar de que las ideas surgen en todo momento, algunos procesos uno sabe que van a empezar en cierto momento, (así que es buena idea) tenerlos definidos y no perdernos ninguna oportunidad. Eso pasa con Navidad”, explicó Lara.

Todas las organizaciones pueden beneficiarse de este tipo de trabajo en el que se asume el proceso innovador como parte del quehacer de la operación. Tres consultores especializados en innovación contactados por EF aseguraron que los cambios basados en datos, análisis y pruebas deben ser la norma; el riesgo de no hacerlo es desaparecer.

Algunos errores comunes de las empresas a la hora de innovar pasan por asignar recursos insuficientes a los proyectos nuevos o por hacer que el acceso a esos recursos se entrabe en un proceso burocrático y lento (ver recuadro “Evite los errores”).

En el caso de Britt, el presupuesto se adapta al proyecto: si el análisis del entorno, el costo y las proyecciones de ventas y rentabilidad se ajustan a lo esperado por la empresa, se invierte lo necesario, sin límites.

Gabriela Muñoz, gerente comercial de grupo Britt, explicó que los productos de cada proceso de innovación tienen la tarea de vender el 6% del total de ventas durante sus primeros seis meses en el mercado. Esa es una de las métricas que se les aplica, la cual hace indispensable llevar a cabo análisis previos de mercado y de producto.

Otras innovaciones deben tener métricas distintas, ligadas a los objetivos específicos de proceso. Para esto, las empresas deben entender qué se busca a la hora de innovar y cuáles son las herramientas que mejor se adaptan a sus necesidades.

Para Britt,, la temporada de Navidad siempre incluye el lanzamiento de nuevos productos de chocolates y café. Foto: Alonso Tenorio
Para Britt,, la temporada de Navidad siempre incluye el lanzamiento de nuevos productos de chocolates y café. Foto: Alonso Tenorio

De la experiencia de Britt y las recomendaciones de los especialistas, surgen cinco claves para organizar mejor sus procesos innovadores en la empresa, medirlos adecuadamente y obtener los resultados de negocio que necesita.

1. Defina cómo quiere innovar. Hay al menos cuatro tipos de innovación en los que coinciden la mayoría de las tendencias: de productos, de mercados, incremental y disruptiva. Cada una, eso sí, tiene características específicas y se debe organizar y medir en forma diferente.

Mauricio Robles, profesor de Innovación y Emprendimiento de Lead University, explicó que la estrategia de innovación de una empresa debe buscar un balance, pues las innovaciones de productos, mercados e incrementales son claves para mantener la salud financiera de la empresa a corto plazo, mientras que la innovación disruptiva asegurara la subsistencia a mediano y largo plazo.

2. Nombre una gerencia de innovación. La aplicación de la metodología, la gestión de los recursos y el rendimiento de cuentas deben estar asignados a un puesto, que luego también debe gestionar el talento involucrado en el proceso.

Mario Morales, director de Estrategia e Innovación para EY, aseguró que una gerencia de innovación justifica su existencia en sí misma. “Generalmente el día a día es tan absorbente que si no hay un equipo o persona enfocada en inventar el futuro de la empresa, la empresa tenderá a volverse obsoleta”, advirtió.

Robles, de Lead, comentó que las innovaciones evolutivas e incrementales se pueden cubrir mediante el desarrollo de habilidades, la creación de procesos y la integración de métricas de gestión medibles en coordinación con una gerencia de innovación.

“Por ejemplo, la innovación evolutiva de mercados es, sin duda, responsabilidad del equipo comercial que está a cargo de las áreas de mercadeo, ventas y crecimiento, mientras que la innovación evolutiva de productos puede ser responsabilidad de equipos que estén a cargo de áreas como producción (sea tecnológica o industrial), diseño de producto e investigación y desarrollo”, puntualizó.

“Hay una base común para todo proceso de innovación que está al alcance de todos los profesionales: el método científico. Planteamos una hipótesis, creamos un experimento para tratar de probarla, lo ejecutamos en un entorno donde podemos controlar las variables, analizamos los resultados para determinar si la hipótesis es cierta y, de serlo, procedemos a desarrollarla. De no serlo la descartamos y hacemos otro experimento para una nueva hipótesis". Mauricio Robles, profesor de Innovación y Emprendimiento, Lead University.

3. Cree una cultura de innovación. Cuando una empresa castiga las ideas que fallan, mata la generación de ideas.

Juan José Muñoz, especialista en creatividad, aseguró que este cambio es indispensable, pues las organizaciones tradicionalmente carecen de procesos y culturas que fomenten la innovación.

“La innovación se basa en tener ideas, y no todas las ideas van a funcionar. Si medimos el valor de nuestra fuerza laboral solo por resultados brutos, no vamos a poder innovar porque nuestros colaboradores no van a querer exponerse a tener ideas que fallen. Es importante trabajar en la cultura de la innovación y fomentar los valores correctos (curiosidad, ideación, perseverancia, seguridad). Una vez que se trabaja en la cultura hay que crear procesos internos que la fomenten y permitan a nuestros colaboradores ejecutar las ideas y oportunidades de manera eficiente”, subrayó Muñoz.

4. Involucre a los mejores. Además de tener una gerencia de innovación, en los diferentes procesos se debe contar con personas clave. Lo ideal es que se trate de gente estratégica, en lugar de personas entusiastas o con tiempo para invertir en los procesos.

Morales, de EY, enfatizó la necesidad de tener un equipo multidisciplinario, aunque parezca obvia.

“Siendo prácticos, debe haber gente del área de negocios o comercial, el área producción, el área financiera, entre otras. También deben tener diferentes estilos de pensamiento; es decir, gente más creativa con gente más enfocada en la ejecución de las ideas. Definitivamente, este departamento no debe formarse con la gente a la que le sobra tiempo, sino más bien con los más talentosos, los cuales son siempre los que están más ocupados. Pero si no ponemos el mejor talento a la tarea de inventar el futuro de la empresa, es muy difícil que suceda”, comentó Morales.

Muñoz, quien también es profesor en Lead University, explicó que, al detectar oportunidades, se deben formar equipos de trabajo multidisciplinarios caso por caso para poder atacarlas.

La innovación puede ser una mejora estructural u operativa interna de la empresa, así como en modelo de negocios, productos, servicios y hasta en publicidad y mercadeo. Es por eso que crear equipos multidisciplinarios con personas clave es de alta importancia.

“Me gusta hacer combinaciones creativas de todas las metodologías, dependiendo del reto específico de innovación que uno enfrente. Es muy diferente innovar el modelo negocios, procesos, a innovar en una propuesta de valor”. Mario Morales, director de Estrategia e Innovación, EY.

5. Conviértase en una organización flexible. Cambios en organización del trabajo, en la gestión de las cargas y el acceso a los tomadores de decisiones son claves a la hora de innovar.

Muñoz aseguró que los procesos de innovación son más eficientes en organizaciones que tienen menos complejidad estructural o sistemática para producir.

“Cuantas menos ‘trabas’ existan para ejecutar las oportunidades de innovación, más eficiente será el proceso. Por tanto, las empresas que ya tengan un sistema ágil de desarrollo o que puedan facilitar el proceso a su equipo dedicado serán las que encuentren más provecho”, adelantó.

Evite los errores

Estas son las decisiones equivocadas más comunes que toman las empresas en sus procesos de innovación:

  • No destinar recursos necesarios a su equipos de innovación.
  • Esperar resultados a corto plazo.
  • No definir un concepto de “innovación” a nivel de organización ni comunicarla correctamente.
  • Definir métricas erróneas, irrelevantes o irreales para los procesos de innovación o no definir métricas del todo.
  • No permitir desarrollo ágil de las oportunidades detectadas.
  • Definir proyectos de innovación porque vienen de una visión de la gerencia sin el análisis y pruebas necesarias.

Fuente: Juan Muñoz, Lead University