Por: Nicole Pérez.   18 abril
Censa se intregarará al mercado con una amplia gama de opciones de las marcas Miramar, Reina del Mar y Coral. Fotografía: Cortesía.
Censa se intregarará al mercado con una amplia gama de opciones de las marcas Miramar, Reina del Mar y Coral. Fotografía: Cortesía.

Cinco socios y empresarios costarricenses, entre ellos Orlando Elizondo y Federico Heigold; tomaron la decisión de fundar una compañía atunera en Costa Rica,con el fin de innovar en la presentación del producto en el mercado y de brindar valor agregado a la industria.

Se trata de la Compañía Enlatadora de Atún S.A. (Censa), la cual emplea a más de 60 familias de Puntarenas; específicamente a 30 colaboradores ubicados en sus oficinas centrales y 80 jefas de hogar en su planta de producción.

La planta de producción de Censa se ubica en Chomes de Puntarenas y sus oficinas centrales se encuentran en el centro de la provincia. Fuente: Orlando Elizondo, socio y parte de la dirección comercial de Censa.

Orlando Elizondo, socio y parte de la dirección comercial de Censa, destacó que el 90% de la planta de está integrada por mujeres y que apuestan con tecnología de alta calidad y una amplia y moderna estructura con maquinaria importada de Asia, Tailandia y también comprada en Costa Rica.

Asimismo, se intregararán al mercado con varias opciones de las marcas Miramar, Reina del Mar y Coral.

Un aspecto en el que Elizondo enfatizó es que la compañía pretende dinamizar la categoría del atún en el país, esto se traduce en que en un lapso no mayor a cinco años Censa espera que sus productos ya no se consuman en lata, sino en pouch, que es una bolsa de aluminio.

También, produce y empaca camarón en pouch y en diferentes presentaciones y sabores; una modalidad en que la compañía afirma ser de las primeras en implementarla en el país.

Pese a que, su meta es llegar a tener la totalidad del atún y camarón empacados en este tipo de bolsa, tienen sus productos disponibles en lata.

La empresa apuesta por un cambio de empaque —hacia la bolsa—, ya que esta transformación generaría un producto con menos líquido y que mantiene más sus nutrientes.

“Hicimos un análisis de la categoría y dijimos ¿qué otras cosas podemos hacer? Nos dimos a la tarea de analizar y evidentemente descubrimos que aunque es una categoría golpeada; pero más que golpeada es muy competitiva, descubrimos en el pouch y en los encadenamientos propios, el poder generar ese valor agregado a la categoría y evidentemente al consumidor como tal”, expresó el socio de Censa.

Elizondo prefirió no compartir el dato de la inversión hecha por la compañía hasta el momento.

Orlando Elizondo, socio y parte de la dirección comercial de Censa, destacó que el 90% de la planta de está integrada por mujeres. Fotografía: Cortesía.
Orlando Elizondo, socio y parte de la dirección comercial de Censa, destacó que el 90% de la planta de está integrada por mujeres. Fotografía: Cortesía.
El mercado

Según una nota publicada por La Nación en 2016, el mercado costarricense de atún estaba conformado por casi 35 marcas. Alimentos Pro Salud era la firma que tenía más marcas como Sardimar y Tesoro del Mar. Asimismo, Grupo Calvo era otro competidor.

La industria permanece en un estado similar. El atún es distribuido en Costa Rica, en su mayoría por la empresa nacional Alimentos Pro Salud, más conocida por su marca Sardimar. También, Grupo Calvo pese a ser de origen español, ha estado presente en el escenario de la industria atunera local.

El dinamismo del mercado es claro, durante el 2020, la empresa Alimentos Pro Salud incrementó en un 25% la producción de atún, por la mayor demanda debido al impacto de las medidas por la pandemia de la COVID-19, entre febrero y agosto, así dio a conocer la empresa a La Nación.

Asimismo, la mayor producción del alimento en conserva llevó a la compañía a la necesidad de contratar a 307 personas adicionales para su planta en Barranca, Puntarenas.

Asdrúbal Vásquez, director ejecutivo de la Cámara Costarricense de la Industria Atunera (Catún), explicó que en la instalación de Puntarenas se procesa el 98% del pescado de esa variedad que se industrializa en Costa Rica. Fuente: La Nación.

Por su parte, Víctor Pérez, director comercial de Grupo Calvo, la cual coloca en el mercado costarricense el producto importado de su planta en El Salvador, relató que en su caso percibieron un aumento promedio del 10% en la demanda.

El año anterior, la Promotora del Comercio Exterior (Procomer) reportó un notable incremento del valor de las exportaciones de preparaciones y conservas de pescado, las cuales casi en su totalidad son atún.

En los primeros siete meses del 2020 el ingreso por colocaciones en el exterior de esa partida ascendió a $27,7 millones, mientras que entre enero y julio del 2019 se generaron $20,13 millones y en igual periodo del 2018 la suma fue de $18,49 millones.

El proceso de producción

Censa nació bajo un concepto “social nacional”, cuyo significado implica utilizar recursos locales; sin embargo, también se apoyan con insumos internacionales.

Por ejemplo, compran el atún fuera del país. Y otras materias primas como las latas, las etiquetas, el material de promoción del producto, y las bolsas de aluminio son 100% nacionales.

Asimismo, generan encadenamientos productivos con otras empresas aliadas a los mismos socios de Censa.

“Los socios de la atunera también son socios de una empresa líder en la distribución de mariscos en Costa Rica, y tienen plantas de producción de marisco y camarón cultivado en Chomes. Los camarones que producimos y que vamos a vender salen de ahí”, relató Elizondo.

Tienen tres marcas en el mercado: Miramar, Reina del Mar y Coral, las cuales se distribuyen actualmente por medio de dos vías; por venta directa a aquellos clientes que por su estructura logística lo permiten, como Walmart, Pricesmart, Megasuper y Pequeño Mundo; y por distribución indirecta.

Además, la producción del atún se realiza de forma artesanal, es decir el producto se corta, se procesa y se ingresa al empaque de forma manual.

Este proceso evita que el producto se “maltrate” y permite conservar más sus nutrientes y sabor. Ya que, en vez de tomar el pescado y ponerlo en una máquina que lo corte y lo empaque, todo ese manejo lo realiza una colaboradora. La mano de obra especializada es la hace al producto más competitivo en el mercado, afirmó el copropietario.

“La industria de atún en Costa Rica está en $110 millones, yo quisiera tener el 50% en un mes pero la intención es que entre más rápido nosotros podamos posicionar el producto, más oportunidad de empleo hay para el costarricense”, expresó el socio.

Atunes y sardinas empacadas en modernos empaques son parte del portafolio de la firma que además, tiene un compromiso muy fuerte con la comunidad de Chomes en Puntarenas. Fotografía: Cortesía.
Atunes y sardinas empacadas en modernos empaques son parte del portafolio de la firma que además, tiene un compromiso muy fuerte con la comunidad de Chomes en Puntarenas. Fotografía: Cortesía.
¿Qué ofrecerán las marcas?

La marca Miramar introducirá a los supermercados del país un concepto de atún “gourmet”, con materia prima fresca no congelada, y el cual es cocinado en las latas, por lo que se retienen los jugos naturales del aceite que posee.

Por su parte, Reina del Mar ofrece lomo en trocitos elaborado con aceite de soya y también con las latas familiares, tales como el atún con vegetales y el atún en aceite de soya. Además, ofrecen sardinas en salsa especial, con tomate o picantes.

Específicamente, los camarones se cocinan por 60 minutos en el proceso de producción. Una vez que salen empacados de la planta y llegan a los diferentes puntos de venta, están listos para consumir. Fuente: Orlando Elizondo.

Los procesos de la marca Coral se ejecutan con el mismo estándar que las marcas anteriores, pero tienen un precio más accesible. Utilizan únicamente aceite de soya con menos grasas trans.

“Hay un encadenamiento completo de la industria. Somos productores, comercializadores, vamos a ser distribuidores muy pronto, y atrás estamos generando empleo como tal”, agregó Elizondo.