Por: Andrea Hidalgo.   27 abril

La pandemia trajo fuertes repercusiones para el comercio mundial de mercancías, los mercados se han visto afectados de diferentes maneras y la disminución de las exportaciones encarece los servicios de logística, transporte y trámites.

La Organización Mundial del Comercio prevé una contracción del flujo de mercancías internacionales debido a las medidas de restricción impuestas por los gobiernos y por una paralización de la demanda. Foto: John Duran
La Organización Mundial del Comercio prevé una contracción del flujo de mercancías internacionales debido a las medidas de restricción impuestas por los gobiernos y por una paralización de la demanda. Foto: John Duran

Carolina Palma gerente de Comercio Internacional y Aduanas de la firma EY, asegura que la primera disrupción que se experimenta en la región es en la cadena de suministros, pues los comerciantes deben buscar proveedores, rutas y puertos alternos para continuar los procesos de importación y exportación.

Mariamalia Guillén representante de la Cámara de Comercio Internacional en Costa Rica, explica que con la llegada del coronavirus los mercados se han ralentizado lo que repercute en las condiciones de exportación e importación de mercancías.

“Vemos una cadena de suministros que se ha debilitado muy rápidamente y mercados de capital integrados a nivel mundial, que han venido cayendo. Por otra parte, vemos un impacto muy grande en pymes que son los principales empleadores a nivel mundial, emplean alrededor del 80% de las personas”, confirmó.

El sector de transporte y logística se ven directamente afectados con la caída de las importaciones y exportaciones

Lander Román, gestor de Inteligencia de Negocios para la Promotora de Comercio Exterior (Procomer), apunta que la oferta y la demanda incide en los costos logísticos.

Los operadores logísticos se basan en cuatro principios para establecer el costo de sus operaciones, el primero es el combustible, el segundo es el tipo de cambio a nivel internacional, el tercero serían las rutas que desean seguir y el cuarto la oferta y demanda de mercancías.

“En este caso la oferta y la demanda son los que van a incidir directamente en el costo de los fletes internacionales, ahora bien, es importante tomar en cuenta que en la medida que los costos logísticos aumentan eso ofrece una disminución en la competitividad del producto final”, explicó Román.

Guillén explica que en términos de demanda las personas están siendo muy prudentes para comprar y las empresas invirtiendo menos en bienes y servicios.

Del lado de la oferta se puede observar una logística ‘entrabada’. Es decir, las cargas internacionales se mueven de una manera más lenta y compleja. El acceso a los proveedores se complica y principalmente para aquellas empresas que tienen uno solo. Adicionalmente, el acceso al personal ha mostrado algunas complicaciones para el sector.

La representante de la ICC asegura que a principios del 2020, en la Cámara de Comercio Internacional actualizaron los Incoterms que son aquellas medidas normativas que rigen el comercio mundial, pero que por la pandemia se han podido evidenciar algunos aspectos que deberán incluirse posterior a la crisis sanitaria. Entre ellos la digitalización y el comercio electrónico.

Comercio en Costa Rica

En Costa Rica, uno de los más grandes retos está en su principal mercado de exportación: Estados Unidos. Según datos de la Promotora de Comercio Exterior las exportaciones a ese país representan 41%.

Tanto Guillen como Román aseguran que el país debe buscar la manera de diversificar mercados para evitar una caída más profunda en las exportaciones.

Por otra parte, en el cierre de los mercados en Estados Unidos, particularmente Miami, New York y Los Ángeles, adicionado a la suspensión de los pedidos en Europa y el movimiento lento de ciertos destinos ha producido una pérdida en las exportaciones de varios productos.

Proyecciones de la OMC

De acuerdo con la Organización Mundial de Comercio (OMC), debido a la pandemia el comercio mundial de mercancías experimentará un descenso de entre el 13% y el 32% en 2020.

La OMC proyecta dos posibles escenarios para la recuperación a largo plazo, sin embargo afirma que todo dependerá de la duración del brote y de la eficacia de las respuestas de las políticas públicas que se hayan adoptado.

En su primer escenario o ‘escenario pesimista’ como lo denominan, se registrará un descenso inicial más pronunciado y una recuperación más prolongada e incompleta. Mientras que en su hipótesis optimista se registrará un acusado descenso del comercio al que seguirá una recuperación a partir del segundo semestre de 2020.

Según datos de su sitio oficial el comercio ya experimentaba una desaceleración en 2019 antes del ataque del virus.

América del Norte y Asia se verán especialmente impactados en sus exportaciones mientras que casi todas las regiones sufrirán en 2020 disminuciones de dos dígitos del volumen del comercio.