Por: Andrea Hidalgo.   1 agosto
El financiamiento a posgrados había sido suspendido en marzo del 2019 pero en el Plan Anual de Gestión se retomó el financiamiento. Fotografía: John Durán
El financiamiento a posgrados había sido suspendido en marzo del 2019 pero en el Plan Anual de Gestión se retomó el financiamiento. Fotografía: John Durán

En abril del 2019, la Comisión Nacional de Préstamos para la Educación (Conape) suspendió el financiamiento de 36 carreras bajo el argumento de asegurar la sostenibilidad financiera y alinear la oferta académica a las necesidades del mercado.

Durante la presentación de su Plan Anual de Gestión de Crédito para el 2020, publicado en noviembre del 2019, la entidad optó por mantener las restricción de préstamos para las 36 carreras que registran altos niveles de desempleo y de morosidad en su cartera de cobro. Aunque retomó el financiamiento de los posgrados.

Sin embargo, en mayo pasado, la institución aseguró que retomaría el financiamiento de las carreras afectadas, siempre y cuando los estudiantes tengan un 20% de sus estudios aprobados.

Carlos Ledezma, gerente de departamento de planificación de Conape, explica que durante este periodo las colocaciones de préstamos se han visto un poco restringidas y a la vez desean motivar a los estudiantes a terminar su carrera pese a la coyuntura nacional.

“Por un lado está el tema de las colocaciones, se están viendo restringidas por el tema de la pandemia y nosotros no queremos restringir más y a la vez queremos favorecer a las personas que ya iniciaron su carrera”, aseveró Ledezma.

Conape obtiene sus recursos del 5% de las utilidades anuales netas de todos los bancos comerciales y extranjeros autorizados para operar en el país, de los intereses anuales de las colocaciones de préstamos, de donaciones y las recuperaciones de cada préstamo, entre otras fuentes.

La institución cerró el 2019 con una colocación total de créditos en ¢19.061 millones, de los cuales en su mayoría eran acaparados por la carrera de Medicina, Enfermería y Farmacia. Precisamente dos de estas carreras fueron afectadas por la suspensión de créditos en el 2019.

Pese a esta suspensión, la colocación de créditos en el 2020 no dista mucho de las tendencias de años anteriores pues Medicina se encuentra nuevamente entre las primeras tres materias, tras la reapertura del financiamiento.

Tan pronto la entidad tomó la decisión de reanudar temporalmente el financiamiento de las carreras previamente suspendidas, 175 personas solicitaron un préstamo para carreras del área de salud como medicina, enfermería, terapia respiratoria y nutrición. El monto de las 175 personas que solicitaron un crédito fue de ¢1.055 millones de los ¢12.047 millones que lleva hasta el 30 de junio.

A finales del 2019 la entidad proyectaba una colocación de préstamos para el 2020 por ¢21.000 millones, lo que representa un crecimiento del 10,5% con respecto al 2019. El 86% de esos recursos se destinarán a estudiantes en los niveles de pregrado y grado en Costa Rica. Al 30 de junio tiene una colocación equivalente al 57% de esa meta fijada.

Impacto en las Universidades

Tan pronto Conape dio a conocer su decisión el año anterior, varias universidades empezaron a plantear programas de crédito y financiamiento adicionales, con el fin de evitar la deserción.

EF realizó un ejercicio para conocer cuales universidades tendrían un mayor impacto de acuerdo a su oferta curricular. Por ejemplo, la Centroamericana de Ciencias Sociales imparte únicamente dos carreras en el grado de bachillerato y ambas quedaron fuera de las posibilidades de crédito. Se trata de educación preescolar y psicología.

En la Universidad Latina, 15 de sus 49 carreras se vieron afectadas. Lo que se vio reflejado en la disminución de la matrícula.

“Nuestro foco en este momento es continuar con nuestra misión de que nuestros estudiantes no detengan sus estudios y darle continuidad a nuestro proyecto educativo”, expresó Rosa Monge, rectora de la Universidad Latina.

Otras instituciones educativas que también se exponían a recibir un golpe son la Unibe, porque un 75% de su oferta no estaba sujeta al préstamo con Conape, así como la Universidad Santa Paula (67%), Ucimed (60%), y Federada de Costa Rica (50%).

Nelson Rojas, coordinador del departamento de Comunicación de UNIBE, comentó que esta decisión afectó las finanzas de la universidad puesto que de acuerdo a sus palabras Conape ofrece el financiamiento con las mejores condiciones del mercado.

“Nos permitió ver que el estudiante necesita opciones de financiamiento de fácil acceso, en especial en carreras críticas para el país, como en estos momentos lo estamos viviendo ante la necesidad de personal para los desafíos que debe afrontar el sector Salud”, agregó.

Rosa Monge, presidenta de la Asociación Unidad de Rectores de las Universidades Privadas de Costa Rica (UNIRE) expresa que cada universidad tuvo un impacto significativo en sus finanzas a raíz de esta decisión, pero nunca les quedó claro a que se refería Conape con al describir ciertas carreras como ‘poco rentables'.

Con respecto a las nuevas medidas Monge comenta que desea un aporte mayor de parte de Conape.

“Es un avance importante aunque ideal es que se abra el financiamiento para estudiantes de nuevo ingreso, con mucho más razón en la situación en la que nos encontramos, de otra forma podría darse alguna discriminación con estudiantes que queriendo hacer una carrera universitaria no tienen los recursos”, destacó.