Negocios

Costa Rica envejece y los negocios deben ajustarse

Entrevista con Gilbert Brenes, director del Centro Centroamericano de Población (CCP) de la Universidad de Costa Rica (UCR)

La tendencia es clara: Costa Rica se dirige a tener cada vez menos población joven y más adultos mayores. Esto tiene implicaciones sociales, económicas, de negocios y en todos los campos de acción del país.

El fenómeno trasciende las fronteras y plantea desafíos a toda Latinoamérica. Los riesgos asociados a una mala atención de este fenómeno llevaron incluso a que al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) mediante su laboratorio de innovación, BID Lab, abra una Convocatoria en Economía Plateada, es decir, soluciones que faciliten la inclusión social y un rol activo a la creciente población de adultos mayores.

Entre los primeros sectores impactados por el aumento en la población mayor es el de servicios funerarios: empresas como Funeraria del Magisterio registran un crecimiento interanual en su volumen de negocio de hasta 30%, en comparación con los datos de 2020.

Gilbert Brenes, director del Centro Centroamericano de Población (CCP) de la Universidad de Costa Rica (UCR), conversó con EF sobre este fenómeno de envejecimiento poblacional.

“Esto se podría ilustrar con una metáfora sobre lechugas orgánicas y lechugas tradicionales. Se sabe que las lechugas tradicionales duran más en el refrigerador que las lechugas orgánicas. Si las lechugas orgánicas son las personas de más edad, y las lechugas tradicionales son las personas más jóvenes, entonces cuanto más lechugas orgánicas tenga en el refrigerador y menos lechugas tradicionales, en promedio su conjunto de lechugas le va a durar menos en el refrigerador”, ejemplificó Brenes.

-La esperanza de vida para esta última década superó las proyecciones hechas a partir del último censo ¿cuál es el balance que deja el comportamiento entre este indicador y la tasa de mortalidad?

Efectivamente la esperanza de vida sigue creciendo aún cuando la tasa bruta de mortalidad también crece, debido a que el primer indicador sí se controla por la estructura por edades, pero el segundo no. De hecho, la actualización de las tablas de vida que realiza el CCP, gracias al apoyo de la Superintendencia de Pensiones (Supen), muestran que el incremento en la esperanza de vida ha sido mayor al esperado, incluso la esperanza de vida a la edad 60.

¿Esto se suma al fenómeno de aumento en la población adulta mayor?

Definitivamente, este proceso contribuye también al fenómeno de envejecimiento poblacional porque las personas mayores de 65 años tienen mayor probabilidad de supervivencia. Como le he mencionado, solo las tasas de mortalidad a edades muy avanzadas (posteriores a la edad 75 u 80) no decrecen tanto como las otras tasas de mortalidad. Esto tiene que ver con un problema que los demógrafos llamamos “riesgos en competencia”: si una persona de 65 años sobrevive porque no muere de un ataque al corazón o de cáncer pulmonar a esa edad o antes, va a estar en riesgo de morir por otras causas más adelante en su vida.

¿Cuáles son las implicaciones sociales y comerciales de que aumente la cantidad de personas mayores de 65 años, como porcentaje de la población total de Costa Rica?

El envejecimiento poblacional tiene una gran cantidad de impactos en distintos ámbitos. Los más mencionados son:

a) Riesgo en la sostenibilidad de las pensiones y del seguro de salud, porque hay menos cotizantes y más personas demandando servicios.

b) Mayores necesidades de ciertos tipos de arreglos familiares que le aseguren a las personas mayores su autonomía, con todos los cuidados necesarios si su salud o su situación económica desmejora.

c) Existe una oportunidad para mejorar el sistema educativo, pues si hay cada vez menos población en escolar, puede dedicarse mayores recursos per cápita.

d) En términos comerciales y empresariales, surgen retos para aquellas empresas que producen bienes y servicios dirigidos a las personas jóvenes porque su mercado se va empequeñeciendo, pero tienen la posibilidad de ofrecer productos más especializados.

e) Surgen oportunidades para las empresas que producen bienes y servicios dirigidos a las personas adultas de edades intermedias y a las personas adultas mayores, porque su mercado se está ampliando, y una mayor supervivencia de las personas mayores posiblemente implique una mayor demanda de medicamentos preventivos y servicios preventivos de salud. Las empresas entonces tienen que analizar cómo va a cambiar cuantitativamente su mercado en el futuro próximo para mantener sus ventas.

e) Existe un argumento por parte de los investigadores Luis Rosero-Bixby y Pamela Jiménez en términos del segundo bono demográfico. Si una sociedad lograra que los activos de las personas mayores (por ejemplo, en las operadoras privadas de pensiones) se usen para inversión en lugar de puro gasto de consumo o ahorro de bajísimo riesgo, entonces se podría contribuir con este tipo de transferencias al crecimiento de la producción nacional.

Jéssica I. Montero Soto

Jéssica I. Montero Soto

Jéssica Montero es periodista de la sección de Negocios de El Financiero.