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El éxito de Sinpe Móvil desnuda un nuevo frente contra la informalidad por parte de Hacienda

Elian Villegas afirmó, que aún les es difícil precisar sobre acciones a ejecutar para ejercer un control sobre las transacciones que se hacen en esta plataforma

La reciente controversia sobre el pago de bienes y servicios por medio de Sinpe Móvil va más allá de un problema de recaudación efectiva. El jerarca de Hacienda, Elian Villegas, despertó el tema al hablar sobre una supuesta evasión del impuesto al valor agregado (IVA) por omisiones en la facturación y eventuales rentenciones indebidas de este tributo.

Villegas indicó a EF, que Sinpe Móvil se expandió debido a la pandemia. “En el último año considerando de marzo 2020 a marzo 2021, Sinpe ha movido ¢1.550.000 millones. El 87% del movimiento ha sido en el último año, entonces ahí es donde a nosotros nos salta la alarma”, precisó Villegas.

Asimismo, de enero 2020 a marzo de 2021, Sinpe Móvil pasó de registrar 960.834 transacciones mensuales a 13.049.488. Un incremento sostenido incentivado por la crisis sanitaria.

Esa notoriedad fue la que motivó a Hacienda a interesarse en las transacciones comerciales gravadas con el IVA y que pasan por esta plataforma de pago —desarrollada y administrada por el Banco Central de Costa Rica (BCCR)—.

Por el momento, la autoridad hacendaria encontró dos situaciones inusuales que se están dando por medio de este método de pago:

  1. Se está presentando una venta directa con Sinpe y se le está utilizando sin que medie factura, es decir, se vende algún bien o servicio, se paga por Sinpe y no se cobran los impuestos correspondientes (IVA). Asimismo, no se percibe el ingreso de ese monto en el patrimonio contable de quien lo está recibiendo, para efectos del impuesto sobre la renta.
  2. Se está señalando cuánto es el precio de un bien o servicio más el costo del IVA —que se paga por Sinpe—, pero que no se ingresa el monto del IVA en Hacienda ni tampoco contablemente en el patrimonio de quien lo está recibiendo.

Mecanismos que eviten afectar al “mensajero”

El Ministerio de Hacienda comunicó recientemente, que le solicitó la información de las transacciones al Banco Central para que una vez puesta a disposición de la entidad, puedan realizar una análisis exhaustivo de dónde podría estar el “ámbito” de evasión, los evasores, y en dónde se deben hacer las respectivas revisiones.

De acuerdo al criterio institucional compartido por el Banco Central a EF, el objetivo es trabajar en conjunto con Hacienda para explorar el tema y buscar soluciones que permitan atender las preocupaciones por la evasión fiscal, sin poner en riesgo el crecimiento de Sinpe.

“Estos mecanismos, puestos a disposición del público por el Banco Central, han permitido un avance significativo en la bancarización y la inclusión financiera del país. Además, la amplia tasa de utilización de medios electrónicos de pago, ha permitido la concomitante reducción del uso de efectivo y con ello una reducción en los costos y un aumento en la eficiencia, la seguridad, la higiene y la trazabilidad de las transacciones, con beneficios para todos los costarricenses y también para la recaudación fiscal”, explicó la entidad bancaria en un mensaje enviado por correo electrónico.

Debido a que Hacienda aún no dispone de estadísticas sobre cuánto impacta el incremento de Sinpe en la recaudación del IVA —según dijo el ministro—, les es difícil precisar sobre acciones a ejecutar para ejercer un mayor control sobre las transacciones que se hacen en esta plataforma.

Sin embargo, consideran como opciones acudir a una mayor información a la hora que se realiza la transacción. Por ejemplo, el uso con una referencia al número de factura, y si no hay número de factura, entonces que exista una retención de carácter obligatorio.

No obstante, en aquellos casos donde no haya una compra-venta de bienes y servicios, sino un traslado de dinero de familiar a familiar, la transacción será “expedita”, ya que este tipo de transacciones no pagan impuestos.

El economista de la Universidad Nacional (UNA), Fernando Rodríguez, mencionó cuatro alternativas que podrían funcionar para ejercer un mayor control sobre la transaccionalidad sin afectar el medio de pago, ni a las personas que lo utilizan:

1. Que las retenciones se apliquen a tarjetas y no a cuentas de bancos. Es decir, asociar el número de teléfono con una tarjeta de débito, por ejemplo. Por lo que cada vez que se hace una compra-venta se aplica la retención.

2. En el caso de las transferencias que no son pagos por venta de bienes y servicios como un movimiento de fondos entre familiares, podrían quedar eventualmente acumuladas o registradas en la contabilidad global de cada persona. Al final sería una suma a considerar por el Ministerio de Hacienda. “Una vez que se avance a lo de renta global, la gente podría utilizar ese cobro como un crédito fiscal para los impuestos que tengan que pagar, y si es el caso se hace una devolución”, explicó el economista.

3. Otra posibilidad es que cada negocio tengan que inscribir solo un número de teléfono, al igual que lo hacen las personas físicas en este momento.

“Alguien podría decir que la persona se distribuye entre varios teléfonos celulares, pero tendría que tener miles de teléfonos celulares si ya estamos hablando de una negociación importante, al igual debería de tener muchas cuentas bancarias. La vida comercial no es así, porque se complicaría en exceso”, dijo Villegas ante esta propuesta.

4. Establecer un mecanismo cruzado entre el Banco Central y el Ministerio de Hacienda, para que el banco alerte a Hacienda cuando un teléfono esté generando cierta cantidad de transacciones por día, que no correspondan con movimientos casuales. Y concentrar los esfuerzos de fiscalización en esta parte.

“El que quiere evadir, evade, y hoy es la misma situación que tenemos en las otras áreas de la economía y detrás de eso es que va Tributación. Estamos hablando de una cifra que se acerca a los más tres millones de teléfonos asociados a Sinpe”, expresó el ministro de Hacienda.

El problema al desnudo

Sin embargo, el gremio comercial en el país comunicó que la culpa de que esto esté sucediendo no es del método de pago (Sinpe), sino de un gran problema que acarrea el país desde hace varios años: la informalidad.

El porcentaje de ocupados con empleo informal para el primer trimestre de 2021 fue 46,6%, quiere decir que son cerca de 929.000 personas, de las cuales 583.000 eran hombres y 346.000 mujeres.

Para ese trimestre, un total de 483.000 ocupados independientes tienen actividades clasificadas como informales.

Adicionalmente, según datos publicados por El Financiero, al segundo trimestre del 2021, existen 525.334 trabajadores independientes en Costa Rica, en contraste el dato del segundo trimestre del 2020, con una cantidad de 402.809, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

No obstante, de esa cantidad, 223.456 estaban asegurados y 301.878, no contaban con seguro. Esto evidencia que pese a los esfuerzos de atraer la formalización, la mayoría de trabajadores está fuera de ella, al menos medida por el pago de seguro y pensión obligatoria.

La controversia

El pasado 17 de junio, la Cámara de Comercio de Costa Rica defendió a la plataforma tecnológica y manifestó que el único problema de fondo que ha dejado en evidencia el sistema, es el comercio ilícito al que se ha expuesto el país.

Asimismo, destacó que Sinpe se ha convertido en una herramienta para la reactivación económica, el acceso a servicios financieros de miles de personas y un medio que permite agilizar el proceso de compra.

“Descubrieron el agua caliente. Por supuesto que hay un montón de gente que no paga impuestos, los informales... Pero, si la solución es agarrar a los formales que usan la herramienta como un instrumento de pago y cobrarles en la fuente, y así solucionar el problema, están equivocados”, expresó Alonso Elizondo, director ejecutivo de la Cámara de Comercio.

El propio ministro de Hacienda dijo a EF que examinan o evalúan la posibilidades que esta plataforma puede dar. Estas incluyen desde más información proveniente de los movimientos en Sinpe hasta una eventual retención del tributo en el momento de la transacción, similar a como se hace en este momento en las tarjetas.

Elizondo indicó, que esta posibilidad lo único que generaría es un pago adelantado del IVA o del impuesto sobre la renta, y que si Hacienda lo que tiene es un problema de flujo de caja, es una forma de solucionarlo, no obstante, la informalidad seguiría quedando vigente.

“El problema se debe atacar de raíz, ya que son los costos excesivos hacia las empresas; las altas tasas en cargas sociales y tributarias; los trámites y la burocracia los que provocan que muchas personas estén excluidas del sistema formal”, agregó.

Por su parte Villegas, explicó que una de las maneras de evitar más informalidad y acabar con ella, es precisamente llevar a cabo los procesos de revisión correspondientes y solicitarle a las personas que paguen los impuestos cuando les corresponda.

“Si no controlamos esto, lo que hacemos es expandir la informalidad. Al no meternos a revisar, a cobrar el IVA donde debe cobrarse, y al estar atentos al impuesto sobre la renta, lo que estaría diciéndole —en general— al país es que hay un canal de pago que fomenta la informalidad y que por medio de ese canal, no debe preocuparse de pagar los impuestos”, expresó el ministro de Hacienda.

Además, destacó que las personas que están haciendo todas sus transacciones en regla y como dispone la ley, lo van a seguir haciendo de esa manera, y además se beneficiarían porque se eliminaría la competencia desleal.

“Nuestro último interés es estorbar en la transaccionalidad que se hace por medio de Sinpe y en afectar a las personas que lo utilizan, sin embargo, quien es comerciante sabe que tiene la obligación de emitir factura, de cobrar el IVA y de trasladarlo al Ministerio de Hacienda, independientemente si el pago es en efectivo, tarjeta o por este medio”, dijo Villegas.

Por otra parte, Rodríguez de la UNA, dijo que uno de los problemas que presentó a Hacienda con las retenciones de renta, eran que estaban siendo montos más grandes que los que se declararaban posteriormente.

“Los negocios no querían quedar expuestos a una fiscalización, entonces dejaban que Hacienda se dejara las retenciones y no las declaraban en los impuestos sobre la renta, tan siquiera las reclamaban”, explicó Rodríguez.

Esto provocaba que Hacienda no se diera cuenta que estaba teniendo un volumen de negocio más alto del que en realidad estaban reportando con las tarjetas, sinónimo de que la herramienta estaba funcionando, dijo el economista.

Sin embargo, expresó que ahora con Sinpe Móvil se creó una válvula de escape que podría erosionar la recaudación del IVA, y del impuesto sobre la renta en el futuro.

Nicole Pérez

Nicole Pérez

Periodista de El Financiero y excolaboradora del proyecto #NoComaCuento de La Nación.