Negocios

Fifco compensó la crisis local con los resultados de su negocio en Estados Unidos durante el 2020

Empresa vivió contracción en ventas de cervezas, refrescos y pan, pero vio impulsadas sus líneas de alimentos y bebidas alcohólicas saborizadas

La caída en el consumo de cerveza a niveles del siglo pasado parecía un augurio negativo para las finanzas de Florida Ice Farm & Co (Fifco), pero sus estados financieros del 2020 cerraron con ganancias, debido a la diversificación de mercados: su negocio de bebidas saborizadas en Estados Unidos creció 33%.

Los resultados fueron presentados este 18 de marzo a los socios de la empresa, y muestran una utilidad neta de ¢10.655 millones, frente a los ¢9.354 millones de 2019.

Gisela Sánchez, directora de Relaciones Corporativas de Fifco, explicó que el impacto de la pandemia fue profundo pero se vio atenuado en los resultados financieros por un mejor desempeño de dos líneas de productos (bebidas alcohólicas saborizadas y alimentos, ambos en Estados Unidos) y por las medidas de contención aplicadas desde el primer mes.

“Sin duda el 2020 fue uno de los años más difíciles y retadores para Fifco, y creo que para todas las empresas en todo el mundo. La empresa tuvo una caída en volumen de venta de bebidas del 7%, que en realidad fue un -12% en cerveza Costa Rica y -16% en volumen de venta de refrescos en Centroamérica”, relató Sánchez.

El primer elemento con el que se compensó parcialmente esa caída fue el crecimiento del negocio de Fifco en Estados Unidos, de un 5% en volumen de ventas, con desempeño positivo en rentabilidad.

Florida adquirió en 2012 la mayor empresa cervecera independiente de Estados Unidos, North American Breweries Holdings, (NAB), y en 2018 la rebautizó Fifco USA, como parte de una nueva estrategia para la operación, que incluyó inversiones adicionales por hasta $50 millones.

“Esto se debe a una efectividad en la estrategia que estamos implementando en Fifco USA, que estuvo impulsada sobre todo por bebidas alcohólicas saborizadas: crecimos ese negocio 33% versus 2019, e hicimos una reingeniería comercial completa”, relató Sánchez.

El otro componente del contrapeso a la crisis fue el segmento de alimentos en Centroamérica, con un crecimiento de 2,7% en volumen, sobre todo por las exportaciones de frijoles Ducal a Estados Unidos, además del aumento de consumo general en toda Centroamérica.

“En general el 2020 cerró con ventas 9,7% inferiores al año 2019, sin embargo, la utilidad neta atribuible a los accionistas sí crece un 13,9% con respecto al 2019”, puntualizó Sánchez, quien atribuye este resultado a las medidas que se tomaron desde el principio de la pandemia, para proteger el flujo de caja y la salud financiera de la empresa.

Entre estas decisiones destacan la reducción de jornadas y salarios a lo largo de toda la organización en Costa Rica, y que regresaron a la normalidad hacia el final del 2020. La planilla se redujo en bebidas y hotelería en diciembre, como parte de la readecuación y al nuevo modelo comercial que impulsan para 2021.

Parte de las acciones de Fifco como respuesta a la pandemia incluyen medidas de reducción de costos y gastos de operación y la postergación de inversiones de capital no esenciales, que le ahorraron a la empresa unos ¢19.650 millones.

“Tuvimos un manejo súper riguroso de costos y gastos que nos permite cerrar esa brecha que se nos generó por la caída de casi 10% de las ventas de la empresa y el diferencial cambiario”, explicó Sánchez.

Otro factor contable a favor de las finanzas de Fifco fue la conservación del valor de los activos intangibles de Fifco, que en 2019 sí se habían devaluado en libros para Fifco USA. La ausencia de ese deterioro y el repunte del negocio estadounidense acorazaron los resultados de la empresa frente a la pandemia.

En el 2019 se debió registrar un deterioro del valor contable de los activos intangibles en Estados Unidos, no representó una salida de efectivo, sino que al hacer la revisión de los modelos de compra, las ventas de 2019 no reflejaban el valor que se había proyectado. Eso causó el deterioro en el valor de los activos en libros, y que en 2020 no existió.

Donde se aplicaron cambios permanentes fue en el departamento de mercadeo.

“Tuvismo una transformación y una búsqueda de eficiencia. Tenemos un nuevo director de mercadeo que entró durante pandemia, y vino a implementar una nueva estrategia muy enfocada en mercadeo digital, basado en datos, completamente personalizado. Tenemos un equipo dedicado trabajando con las marcas. Aunque hubo austeridad, no creemos que hubo sacrificio, sino una transformación hacia el mercadeo digital y el e-commerce con clientes”, afirmó Sánchez.

A pesar de los desafíos, la empresa mantuvo sus objetivos de impacto social, y pasó de invertir 7%, con respecto a la utilidad atribuible a los accionistas en 2019, a 11% en 2020, con acciones destacadas como la entrega de alimentación a 12.000 clientes o la gestión del primer vuelo humanitario con la marca Pilsen.

“El tema de sostenibilidad para nosotros es parte integral de nuestra forma de hacer negocios y creemos fielmente que nos va a generar una ventaja competitiva en el largo plazo” enfatizó Sánchez.

Jéssica I. Montero Soto

Jéssica I. Montero Soto

Jéssica Montero es periodista de la sección de Negocios de El Financiero.

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