El gigante cervecero neerlandés Heineken anunció el lunes la salida sorpresa de su CEO, Dolf van den Brink, en un contexto de caída de ventas.
“Tras casi seis años al frente de Heineken, durante los cuales guió a la empresa a través de periodos económicos y políticos turbulentos”, Dolf van den Brink informó al consejo de supervisión de su decisión de dejar sus funciones el 31 de mayo, indicó la empresa en un comunicado.
El dirigente, que pasó 28 años en Heineken, “aceptó permanecer a disposición de la empresa en calidad de asesor durante un periodo de ocho meses, a partir del 1 de junio de 2026”, precisa el grupo.

La empresa se encuentra en plena fase de transformación, incluyendo la supresión o el traslado de 400 puestos de trabajo, con el fin de mantener su ventaja en un mercado competitivo.
Además, anunció el año pasado su intención de comprar el negocio de bebidas de Florida Ice and Farm (Fifco) en Costa Rica, una transacción de $3.250 millones aún en proceso.
Segundo cervecero mundial detrás de AB InBev, Heineken ve cómo sus ventas se erosionan desde hace meses y sus ingresos se redujeron 5% en el primer semestre de 2025.
Heineken indicó que iniciará la búsqueda de un sucesor. Su acción caía con fuerza el lunes en la Bolsa de Ámsterdam. Alrededor de las 15H30 GMT, retrocedía 4,7%.

