Por: Jéssica I. Montero Soto.   25 febrero
El sector comercial está entre los más afectados por los efectos de COVID-19. Foto Jeffrey Zamora
El sector comercial está entre los más afectados por los efectos de COVID-19. Foto Jeffrey Zamora

Un estudio especial del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) encontró que la pandemia tuvo impacto en el 94% de las empresas del país, y en el 91% de los casos esto se tradujo en reducción de ingresos.

Los datos provienen del Directorio de Empresas y Establecimientos (DEE), una medición anual del sector productivo que entre mayo y agosto de 2020 incorporó una sección de COVID-19. La información se recolectó mediante consulta a 8.000 empresas.

Además del golpe a los ingresos, otras consecuencias de la coyuntura de pandemia fueron la reducción de las ventas (presente en el 90% de las empresas), disminución de la jornada laboral (64%), disminución de planilla (32%), cierre temporal (28%), el aumento en los gastos de operación (23%) y la implementación del teletrabajo (15%). (Vea: Consecuencias)

También hubo un 19% de las empresas que declaró haber tenido acceso a algún tipo de beneficio para enfrentar la pandemia. Los principales beneficios recibidos fueron la readecuación de créditos financieros (46%) y otros relacionados con el alquiler de local y cargas sociales (38%) (algunos ejemplos son posposición de pago, disminución del monto o no pago, entre otros).

Las empresas hicieron énfasis en la importancia de la readecuación de créditos y otros beneficios financieros, ya que permiten mantener la liquidez sin afectar su calificación para acceso futuro a nuevos financiamientos. Para el caso del sector construcción, la posposición del pago de impuestos también fue importante (44 de cada 100).

El estudio comprende empresas dedicadas al Comercio, Servicios (Transporte y almacenamiento; Alojamiento y servicio de comidas; Información y comunicaciones; Actividades financieras y de seguros; Actividades inmobiliarias; Actividades profesionales, científicas y técnicas; Servicios administrativas; Enseñanza; Salud humana y asistencia social; Actividades artísticas y recreativas y; Otras actividades de servicios), Manufactura, Construcción y Otros sectores (Explotación de minas y canteras; Suministro de electricidad, gas, vapor y aire acondicionado; y Suministro de agua; tratamiento de aguas residuales, gestión de desechos y descontaminación). Fuente: INEC

El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) del Banco Central de Costa Rica (BCCR), registró variaciones interanuales negativas entre marzo y diciembre de 2020, sin embargo, a partir de octubre estas diferencias fueron menores que en meses anteriores, y con tendencia decreciente, para cerrar en diciembre con -4,7%. (Vea: En pandemia)

Por actividad económica, las caídas más pronunciadas del IMAE a diciembre de 2020 se dieron en actividades de alojamiento y servicios de comida (-49,6%), transporte, almacenamiento (-16,3%), construcción (-10%) y comercio (-9,7%).

Algunas actividades mostraron señales incipientes de recuperación, como las profesionales, científicas, técnicas, administrativas y servicios de apoyo, con crecimiento interanual de 0,3%, industria manufacturera (1,4%) e información y comunicaciones (1,8%).

Los más afectados

La medición especial del DEE señaló al sector que presentó mayor afectación por el COVID-19 fue comercio, donde 96 de cada 100 empresas reportó algún tipo de consecuencia por la pandemia.

Aunque en cada caso el volumen del impacto fue distinto, el INEC reportó que todos los sectores de actividad económica presentaron el mismo comportamiento: reducción de los ingresos, de las ventas y de la jornada laboral son las tres principales consecuencias.

En una actividad dirigida a sus asociados, la Cámara de Comercio reportó el 25 de febrero que en el sector ser habrían perdido unos 35.000 empleos entre marzo y diciembre.