El mercado de viajes a los Estados Unidos demuestra una notable resiliencia, superando tanto los ciclos económicos como las fluctuaciones políticas internacionales.
De acuerdo con las estadísticas de movilidad más recientes del ICT, ese país norteamericano se afianzó como el destino principal para los costarricenses, alcanzando un récord histórico de 333.660 salidas de viajeros nacionales en 2025.
Aquí hay que hacer dos aclaraciones: la primera es que no necesariamente el destino final del viajero es Estados Unidos, pues las autoridades de Migración toman en cuenta solamente la primera escala del viaje. La segunda es que la cantidad de salidas no se mide en cantidad de personas, pues un mismo individuo puede tener más de una salida al exterior.
Este crecimiento no es un evento aislado, sino el punto culminante de una recuperación sostenida tras el desplome de 2020, cuando la pandemia redujo las salidas a apenas 93.779. Desde entonces, la curva ha sido agresiva: un salto a 232.182 en 2022 y un crecimiento constante hasta superar, por un margen considerable, los niveles previos a la crisis sanitaria de 2019.
La política frente al consumo
Lo que resulta particularmente notable en el balance de 2025 es que este auge se produce en un contexto de endurecimiento en el discurso y las políticas migratorias bajo la administración de Donald Trump, que empezó en enero del año anterior.
Se ha teorizado que las políticas restrictivas de visado o el endurecimiento de los controles fronterizos podrían generar un “efecto enfriamiento” en el turismo emisor. Sin embargo, los datos sugieren que el viajero costarricense, mayoritariamente poseedor de visas de turismo (B1/B2) de larga duración, no disminuyó, en el agregado del año, sus viajes (o sus escalas) a Estados Unidos durante el 2025.
Uno de los catalizadores determinantes en este dinamismo ha sido el fortalecimiento de la conectividad. Durante el 2024 y 2025, Costa Rica experimentó un crecimiento de nuevas rutas aéreas y de frecuencias por parte de aerolíneas, tanto tradicionales como de bajo costo, y desde el Juan Santamaría y el Daniel Oduber, en Liberia.
Por ejemplo, United Airlines inició la operación de su servicio sin escalas entre San José y San Francisco (California), que vuela una vez al día y tiene una capacidad de 166 asientos. De igual forma, JetBlue inició en 2025 su conexión entre Liberia y Fort Lauderdale (Florida), también diariamente y con cupo para 162 pasajeros.
No se puede ignorar tampoco el factor monetario en esta ecuación. Mientras el colón mantenga su fortaleza frente al dólar, el “costo real” del viaje hacia Estados Unidos —cotizado íntegramente en la divisa estadounidense— sigue siendo atractivo, tomando en que incluso desde finales del año pasado la moneda estadounidense se cotiza en Costa Rica incluso por debajo de los ȼ500.
Esta ventaja cambiaria permite a los costarricenses absorber posibles aumentos en los costos de vida dentro de EE. UU. (inflación local) sin que el presupuesto total del viaje se dispare.

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