La industria de bebidas en Centroamérica ha experimentado un movimiento histórico cuyos efectos ya se empiezan a sentir. La integración de las operaciones de Florida Ice and Farm Company (Fifco) a la estructura global de Heineken no se limita a un cambio de dueños o una actualización de logotipos; es, en palabras de su CEO global, Dolf van den Brink, la transacción más importante que la multinacional neerlandesa ha ejecutado en los últimos diez años.
Este movimiento, cerrado en más de $3.200 millones, transforma a Costa Rica en el epicentro de una estrategia que busca redefinir el consumo de cerveza, refrescos y alimentos en toda la región.
Para Heineken, Costa Rica representa un mercado lleno de oportunidades, pues de acuerdo con el personal de la firma neerlandesa, no se trata solo de un país con una estabilidad macroeconómica envidiable en el contexto latinoamericano, sino de una operación que ya funcionaba con buenos niveles de eficiencia bajo el mando de Fifco.
La relación, que inició como una alianza de socios en 2002, ha madurado durante casi un cuarto de siglo hasta culminar en esta absorción total. Lo que Heineken ha comprado es una maquinaria “multi-categoría” y “multi-formato” que ahora servirá como laboratorio de pruebas para el resto del mundo.
Costa Rica puede consumir más cerveza
Uno de los puntos más llamativos de la visión de Heineken es su análisis sobre el consumo de cerveza en suelo costarricense. Durante la presentación del negocio a sus inversionistas internacionales en septiembre pasado, la firma destacó un dato que para muchos pasó desapercibido: el costarricense todavía puede consumir más cerveza.
A pesar de que la cultura cervecera del país es robusta y marcas como Imperial son parte de la identidad nacional, el consumo per cápita se mantiene por debajo de otros mercados vecinos de la región, según destacó el CEO global.
La estrategia para aumentar el consumo se basa en la “imaginación” y la “innovación”. Para Heineken, el crecimiento vendrá de hacer que la cerveza sea relevante para segmentos que tradicionalmente no han sido el foco principal, o para momentos del día que antes no se asociaban con esta bebida y por ello el enfoque se centrará en diversificar el portafolio para atraer tanto a hombres como a mujeres, y a consumidores jóvenes que buscan experiencias distintas, siempre bajo el marco del consumo responsable y la edad legal.
Imperial, Pilsen y Tropical: ¿qué viene para las marcas costarricenses?
Cuando se comunicó el negocio, una de las grandes dudas para muchos consumidores locales era qué pasaría con las marcas tradicionales como Imperial, Pilsen, Bavaria o incluso Tropical. Los representantes del nuevo propietario no solo confirmaron que se quedarán, sino que más bien serán reforzadas. El concepto que maneja la compañía es el de manejar un “gran laboratorio” y por ello Costa Rica es vista ahora como una plataforma para explorar nuevas ideas que van “más allá de la cerveza”.
La integración permite que productos como los refrescos Tropical o las bebidas funcionales desarrolladas originalmente en Costa Rica entren en el radar de la red de distribución global de Heineken.
Rolando Carvajal, gerente general de la operación local, visualiza un futuro donde el talento emprendedor costarricense diseñe productos que luego se repliquen en otros países. La idea es “ponerle alas” a Imperial y llevar la esencia del “Pura Vida” a mercados internacionales, aprovechando que Heineken ya tiene una presencia consolidada en casi 190 países. El objetivo es que la innovación fluya en ambos sentidos: traer las mejores prácticas globales a Costa Rica y exportar la creatividad tica al mundo.
Además, la compañía ratificó sus intenciones de invertir en cervezas sin alcohol y otras categorías como las hard seltzers (cócteles listos para tomar), pero que en última instancia, esas decisiones están en manos de la administración local, que es la más cercana a los consumidores y clientes, para optimizar qué portafolios son los más relevantes.
Otro de los movimientos más llamativos del negocio fue la adquisición de las marcas en el segmento retail como Musi, Musmanni y el de Ventanita Musmanni. “Queremos seguir creciendo en Costa Rica; creo que esa es la prioridad número uno. También queremos aprender. En México, por ejemplo, tenemos 17.000 tiendas. Así que hay una enorme oportunidad de aprendizaje e intercambio entre países, y ciertamente esto es una parte importante de nuestro plan para seguir expandiendo esas tiendas”, señaló Alex Carreteiro, presidente regional de Heineken.

El negocio en Estados Unidos y la búsqueda de opciones estratégicas
Según revelaron los estados financieros más recientes de Fifco, al cierre de 2025, las utilidades de las categorías que compró Heineken —denominadas contablemente como operaciones discontinuadas— tuvieron una caída del 44% en comparación con el mismo periodo de 2024. Buena parte de ese deterioro provino de una caída en los activos intangibles del negocio en Estados Unidos.
Originalmente este segmento estaba fuera del perímetro del convenio entre marcas, pero hace poco se confirmó que pasó a manos de Heineken porque Fifco no logró venderlo antes de que el acuerdo se hiciera oficial. Ahora, si la firma neerlandesa logra encontrarle un comprador, la mitad de las ganancias pasarán a manos de la “nueva Fifco”.
Van den Brink se refirió a la actualidad de la operativa en Estados Unidos y resaltó que la compañía está explorando las opciones estratégicas que generen el mayor valor para las diferentes partes interesadas para poder seguir operando.
Con esta integración, Heineken Costa Rica deja de ser una filial más para convertirse en uno de los cinco motores financieros más importantes de la multinacional en todo el mundo. La operación nace con una estructura que incluye a 4.600 colaboradores, cuatro plantas de producción y 13 centros de distribución, lo que le otorga un control vertical que pocas cerveceras poseen en la región.
El movimiento posiciona estratégicamente a Costa Rica como el centro de mando para Centroamérica. Desde aquí, la compañía no solo gestionará marcas dominantes como Imperial, Pilsen y Bavaria, sino que también asumirá el control de líneas de consumo masivo como los refrescos Tropical y los frijoles Ducal.
El objetivo final de esta reconfiguración es utilizar la eficiencia logística y la capacidad de innovación del equipo costarricense para exportar estrategias al resto de los mercados centroamericanos.

LEA MÁS: ¿Cuáles son los planes de la “nueva Fifco”? Recién nombrada directora general da luces al respecto
LEA MÁS: Conozca la nueva imagen de Heineken en Costa Rica y quién dirigirá las operaciones
