Durante la última década, la manufactura avanzada ha cambiado el perfil productivo costarricense, desplazando actividades tradicionales y consolidando nuevas cadenas industriales vinculadas a tecnología médica y precisión ingenieril.
Ese proceso convierte a zonas francas especializadas en puntos estratégicos para empresas multinacionales que buscan operar cerca del mercado norteamericano bajo esquemas de alta especialización técnica.
El dinamismo del sector ocurre además en medio de tensiones comerciales internacionales y ajustes en cadenas globales de suministro que han obligado a algunas compañías a redistribuir capacidades productivas fuera de Asia.
En ese contexto, nuevas decisiones de inversión comienzan a reflejar cómo Costa Rica continúa posicionándose dentro del mapa global de manufactura médica avanzada.
La empresa estadounidense Resonetics anunció el inicio de la construcción de su tercera planta de manufactura en Zona Franca Coyol, en Alajuela, mediante una inversión inicial cercana a los $15 millones, proyecto cuya apertura está prevista para 2027.
La expansión permitirá generar 300 nuevos empleos especializados, ampliando la operación que la compañía mantiene en el país desde hace una década dentro del sector de dispositivos médicos.
“Estamos emocionados de anunciar la más reciente expansión de nuestra operación en Costa Rica. Nuestra inversión aquí es resultado directo del éxito que hemos tenido sirviendo a nuestra base global de clientes desde Costa Rica durante los últimos 10 años”, indicó el vicepresidente senior de Operaciones de Resonetics, Dave Mitchell, en el comunicado.
La Zona Franca Coyol se ha consolidado como uno de los principales polos industriales del sector ciencias de la vida en el país, donde la empresa opera desde 2016 tras la apertura de su primer edificio productivo.

Según la compañía, el nuevo edificio permitirá ampliar capacidades tecnológicas y atender el crecimiento de la demanda internacional en soluciones de manufactura para dispositivos médicos.
“Nuestra expansión en Costa Rica es un hito clave dentro de la estrategia global de crecimiento de Resonetics”, afirmó el director ejecutivo de la empresa, Kevin Kelly, quien agregó que la inversión busca acelerar procesos de innovación y fortalecer su red global de producción.
Desde el Gobierno, el ministro de Comercio Exterior (Comex), Manuel Tovar, señaló que la decisión empresarial refleja la confianza internacional en el ecosistema industrial costarricense.
“Esta inversión fortalece el clúster de dispositivos médicos, impulsa la generación de empleo especializado y profundiza la integración de la empresa con proveedores locales”, indicó el jerarca en el comunicado oficial.
La expansión ocurre mientras el sector de dispositivos médicos continúa consolidándose como el principal motor exportador del país, desplazando progresivamente a productos agrícolas tradicionales en la estructura comercial.
Datos de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) muestran que la manufactura representó cerca del 48% de las exportaciones de bienes en 2025, con ventas superiores a los $10.900 millones impulsadas por operaciones de mayor valor agregado.
Costa Rica se ubica actualmente como el décimo exportador mundial de dispositivos médicos y el primero per cápita, con más de 100 empresas multinacionales instaladas y exportaciones hacia 88 mercados internacionales.
El crecimiento del sector, sin embargo, muestra señales de moderación: tras expandirse un 24,8% en 2024, el ritmo se desaceleró a 17,9% durante 2025, según reportó El Financiero.
Aun así, el país mantiene una alta atracción de inversión extranjera directa (IED) en manufactura médica, concentrando aproximadamente el 52% de la IED del sector en América Latina, lo que sostiene nuevas expansiones industriales.
La gerente general de Procomer, Laura López, afirmó que proyectos como el de Resonetics responden a condiciones acumuladas durante años de especialización productiva.
“La combinación de talento especializado, encadenamientos productivos y experiencia acumulada permite sostener inversiones que generan nuevas oportunidades para los costarricenses”, indicó.
El desarrollo también contempla un mayor vínculo con proveedores locales, estrategia que busca integrar operaciones internacionales con empresas nacionales dentro de la cadena industrial.

Carlos Wong, director ejecutivo de CODE Development Group (codesarrolladores de la Zona Franca), señaló que las exportaciones generadas por compañías instaladas en el parque industrial superan los $4.440 millones anuales, consolidando el ecosistema especializado.
La nueva planta de Resonetics ampliará la presencia de la compañía en un mercado donde Estados Unidos continúa siendo el principal destino de exportación, con cerca del 66,5% de participación.
La decisión empresarial se produce en un escenario internacional marcado por ajustes comerciales y relocalización industrial, factores que han favorecido a economías con estabilidad operativa y talento técnico especializado.
Con esta expansión, Costa Rica suma una nueva inversión dentro del segmento de manufactura avanzada, sector que continúa redefiniendo el peso industrial del país dentro del comercio global.
