Por: Cristina Fallas Villalobos.   24 agosto

Florida Ice & Farm (Fifco), Florex y Holcim, a pesar de dedicarse a diferentes negocios, comparten la meta de dejar a un lado la tradicional economía lineal (tomar, hacer y desechar) y apostar por la economía circular.

Florida Ice & Farm (Fifco) elabora bebidas en el mercado costarricense, mientras que, Florex produce productos para limpieza y Holcim es productor y proveedor de cemento.

La economía circular, según define la Fundación The Ellen MacArthur, es reparadora y regenerativa, y pretende conseguir que los productos, componentes y recursos en general mantengan su utilidad y valor en todo momento.

Es decir, lo que antes era un desecho de los procesos y los productos, ahora se convierte en un nuevo insumo para la creación de otro producto.

De esta manera se conserva y mejora el capital natural, se optimiza el uso de los recursos y se minimizan los riesgos del sistema al gestionar una cantidad finita de existencias.

Fifco implementa este modelo a través de su estrategia llamada “Fifco Air Brands” que tiene como propósito que sus marcas principales funcionen de manera circular y no lineal para el 2020.

“Cuando una marca se convierte en una Air Brand quiere decir que cumple con estándares de clase mundial en términos ambientales y sociales, logrando ser carbono, agua y desechos neutrales e incluso positivos”, explicó Gisela Sánchez, directora de Relaciones Corporativas del conglomerado.

Las marcas en Costa Rica que están en el modelo de economía circular son Imperial, Tropical, Cristal, Musmanni y Reserva Conchal. En Guatemala tienen Ducal y en Estados Unidos a Seagram’s Escapes y Magic Hat.

Como parte de esta iniciativa, diseñaron una metodología compuesta por una serie de indicadores a la cual llaman Índice de Sostenibilidad de Marca, que mide el impacto ambiental y social actual de las marcas de Fifco, y a partir de los resultados, se analiza cómo reducir al mínimo posible los impactos.

En el caso de Florex han puesto en marcha diversas medidas para adoptar el modelo económico circular. Por ejemplo, diseñaron una ecoplanta que usa energía solar, buscan constantemente mejores materias primas, tratan el 100% de sus aguas residuales, revisan y rediseñan las rutas de transporte para una mayor eficiencia.

No obstante, para lograr una verdadera economía circular le ofrecen a sus clientes institucionales la opción de recoger los envases, de los cuales reutilizan una gran parte y así reducen el uso de plástico. Los que no se pueden reutilizar por temas de inocuidad son reciclados.

Hasta la fecha, la compañía ha reutilizado más de 33.000 unidades de envases que constituyen más de ocho toneladas de plástico.

Aunado a esto, con los clientes de consumo masivo trabajan a través de Ecolones, un sistema de incentivos que retorna a las personas “dinero virtual” por cada botella, lata o envase reciclado. Por medio de esta iniciativa, se han contabilizado más de 11.500 envases Florex recibidos en los centros de acopio, desde mayo pasado.

Holcim Costa Rica, por su parte, ve a la economía circular como uno de los principales ejes de su estrategia de sostenibilidad.

Bajo esa visión la compañía usa minerales adicionados (puzolana y vidrio triturado) que han permitido sustituir la cantidad de clinker utilizado, siendo ese, el material que tenía mayor aporte en la composición de la huella de carbono del cemento.

Además la automatización de la operación y la aplicación de las mejores prácticas del grupo LafargeHolcim ha permitido la reducción constante del consumo térmico del horno y del consumo eléctrico de la planta.

Otra de sus iniciativas ha sido invertir en equipos para el tratamiento de los residuos sólidos municipales para aumentar la tasa de sustitución de combustibles y otros componentes.

“Desde el punto de vista del ciclo de la construcción, el contar con productos de menor huella de carbono o con significativas reducciones de dióxido de carbono, contribuye a mitigar el impacto ambiental generado por el sector e incentiva cambios en la forma tradicional de construir”, destacó Catalina Mora, coordinadora de Desarrollo Sostenible y Comunicaciones de Holcim Costa Rica.

Tanto Fifco como Florex forman parte de las giras técnicas que se realizarán en el marco del I Congreso Internacional sobre Sostenibilidad, Ecología y Evolución (SEE), del 26 al 29 de setiembre del 2018.

En el evento, que tendrá como sede central el Parque Viva, se tocarán seis ejes temáticos: transición energética, cambio climático, agricultura, transporte y urbanismo, turismo sostenible y conservación.

Una de las plenarias de la actividad será dada por Arthur Huang, fundador y CEO de Miniwiz Co, quien es ingeniero estructural, arquitecto e innovador en la búsqueda de soluciones para materiales de construcción sostenibles y especializado en aplicaciones de reciclaje de basura posconsumo para ayudar a acelerar el cambio hacia una economía circular.

El reto de hacer las cosas diferentes

Fifco, Florex y Holcim han superado y detectan diversos retos en el proceso de abandonar la economía lineal y encaminarse por la economía circular.

Pablo Rojas, director de Dimensión Ambiental de la Asociación Empresarial para el Desarrollo (AED), destacó que como todo cambio de paradigma, la transición hacia una economía circular requiere del compromiso y el entendimiento de la alta dirección.

“Uno de los principales retos consiste en tener una responsabilidad extendida del producto o servicio que vende la empresa, con el fin de garantizar que al final de su vida útil, se dará la gestión más adecuada del mismo. Para ello se requiere internalizar los costos de dicha responsabilidad extendida”, agregó Rojas.

Uno de los desafíos, según Fifco y Florex, es la oferta de materias primas y materiales renovables, así como, educar y generar preferencia por parte del consumidor hacia productos que incorporen este tipo de prácticas.

“Para que la economía circular logre permear en todos los mercados, es importante que haya un cambio en la mentalidad tanto del productor de servicios y bienes, como del consumidor. Del lado de los productores es indispensable que las empresas vean más allá del interés en generar capital”, resaltó Silvia Chaves, vicepresidenta de Florex.

Bajo este panorama, se espera que la economía circular, más allá de ser una moda, se convierta en uno de los principales aliados empresariales y del consumidor en Costa Rica.