Por: Cristina Cubero.   19 diciembre, 2020
Las empresas deben asumir el 2021 como el año de la emergencia en el reaprendizaje en el corto plazo, generar mapas del futuro y llevar a las personas por la ruta correcta. Foto: Shutterstock
Las empresas deben asumir el 2021 como el año de la emergencia en el reaprendizaje en el corto plazo, generar mapas del futuro y llevar a las personas por la ruta correcta. Foto: Shutterstock

Las organizaciones recibirán un 2021 potenciado, que exigirá una alta efectividad. Es un año que cuenta con poco “tiempo” para lograr un amplio número de objetivos y sabe que las metas de gestión son exigentes.

En la sesión programada para calibrar expectativas y pedir sus predicciones, luego del ya protocolario, “2021 ¿Me escucha?”, se avanzará con el primer punto de agenda ¿Será posible, 2021 tener algo de estabilidad y calma?, no queremos nuevamente un año caótico, con alta incertidumbre y confusión.

El 2021, con firmeza, dirá que no. No será, por mucho, un año para desacelerar, todo lo contrario, él quiere aprovechar el impulso y no bajar la barra de desempeño. Sabe que los entornos desarticulados son los idóneos para armar nuevas realidades y atreverse a diseñar sin moldes, pero también que las organizaciones que no aprovechen el impulso pueden quedarse rezagadas para siempre.

Según el estudio de Oracle, un 82% de las personas piensa que los robots pueden hacer las cosas mejor que sus gerentes.
Hechos del 2020

2021 pide compartir pantalla y presenta los hechos: El 2020, tenía una vista perfecta, visualizó más allá de 12 meses y adelantó el futuro, movió mucho en poco tiempo, demostró de forma contundente que el “no es posible” quedó en ridículo y el “no se puede” perdió validez.

En este punto, 2021 pregunta, ¿al pensar en sus compañías un año atrás no perciben que la calma que se sentían era una barrera para el cambio disfrazada de seguridad?

Entonces ¿Podemos tener las organizaciones algunas señales para poder sacar ventaja y avanzar?, 2021, brinda cuatro grandes tendencias:

1. El aprendizaje será la nueva emergencia en las organizaciones

En la última entrega del Informe Global de Competitividad, el Foro Económico Mundial, nos ubicamos en el puesto 101 entre 141 países cuando se analiza la madurez de los programas de reconversión del talento desde las empresas.

Seguimos al fondo de la estadística, con la sombra de un futuro laboral sin oportunidades, perdiendo vigencia en un mundo laboral cambiante y en un contexto de doble perturbación entre la desaceleración económica y la aceleración digital.

Según el Foro, el 50% de todos los empleados necesitarán volver a formarse para 2025, los conocimientos que tienen hoy no les aseguran trabajo y necesitarán mínimo seis meses para recapacitarse en competencias clave.

Los datos de las plataformas de autoaprendizaje muestran la agitada necesidad de no perder vigencia o fortalecer habilidades. Entre abril y junio de este año, Coursera vio cuadruplicarse el número de personas que buscaban sus programas.

Las empresas deben asumir el 2021 como el año de la emergencia en el reaprendizaje a corto plazo, generar mapas del futuro y llevar a las personas por la ruta correcta, activando la reconversión y fortalecimiento del talento que está dentro de las compañías y apoyando iniciativas en las personas que aún están estudiando.

2. El horario colectivo desaparece

Hace 200 años nació el esquema de ocho horas laborales, paradójicamente en la Cuarta Revolución Digital la disrupción ha girado al mundo, pero le ha pasado de lado al horario. La tecnología llena de promesas no ha logrado entregar más horas de libertad a las personas.

Entonces, la vida con horario colectivo perderá sentido. En el país, el Ministerio de Trabajo revela que 8 de cada 10 costarricenses desean mantenerse en modalidad remota, virtual, esto revela un enorme rediseño empresarial.

Los pioneros del cambio ya dan sus señales, Nick Bangs, director de Unilever Nueva Zelanda expresó a la BBC “Las viejas formas de trabajar están obsoletas”. Esta empresa impulsa un experimento de cuatro días laborales.

Pero esos esquemas son solo un punto en el amplio campo del balance vida y trabajo. Más agilidad, más espacio para la creatividad, más predicción del tiempo, son parte de la nueva estrategia. La reconfiguración misma del trabajo debe partir de las necesidades de las personas y el foco en el bienestar. El nuevo equilibrio social no funcionará de otra manera.

Las carreras de las personas igualmente encontrarán en las rutas híbridas la estabilidad que antes tenían en la solidez corporativa, por esto los esquemas de fuerza contingente también se ampliarán.

La organización y los procesos se diseñarán a partir de necesidades y los problemas a resolver, en lugar de ser construcciones preexistentes basadas en flujos y puestos estáticos.

3. Se acercarán a creencias, supuestos y otros artefactos de cultura

En un año entero la dinámica laboral estuvo en un estado de emergencia. Las leyes de desconexión son importantes, pero lo son aún más las nuevas prácticas culturales y de autogestión, esta será tarea clave para las compañías.

Durante el 2020 se activaron nuevas dinámicas y algunos espacios están en construcción, las culturas organizacionales cambiaron, salieron de cuatro paredes y se expandieron, ahora dos o tres culturas toman café en el nuevo comedor corporativo (sí, la cocina de una casa) y nuevos rituales, estilos de liderazgo y amalgamas de éxito se están conformando.

2021 debe ser intenso en monitorear los nuevos climas, liderazgos y culturas, incluidos los artefactos, valores, creencias, supuestos y rediseñar a partir de ese entendimiento.

La frase de Druker ya es conocida “la cultura se come a la estrategia en el desayuno”, sin embargo, si no se comprende y gestiona la cultura que se está formando, podría indigestarse y provocar una parálisis total.

4. Buscarán a la tecnología, pero le pondrán nuevas reglas de desempeño

El Institute for the future (IFTF), revela como una de las cinco competencias clave la agilidad digital e impulsa a las personas a ser “amigas de las máquinas”.

No es posible lograr los objetivos de transformación del 2021 sin aumentar la agilidad y bienestar de las personas por medio de la tecnología, el ciclo completo del talento desde la selección, la inducción, el aprendizaje y la reconversión pasarán por datos, aplicaciones, gamificaciones, simulaciones. Deben lograr la sinergia necesaria entre autonomía y socialización, entre empoderamiento y desempeño.

Según el estudio La IA en el trabajo 2020, de Oracle, las personas quieren tecnología para agilizar su vida y aprender: Para entregar respuestas e información rápidas (63 %), Para automatizar tareas administrativas (59 %), Para recomendar nuevas habilidades a aprender (50 %), pero se ha demostrado que las empresas están usando muy poco la IA para potenciar el aprendizaje o el bienestar del trabajador.

Las mejores decisiones se deberán tomar por analítica de personas y quizás algunos robots se acerquen en su plan de carrera a roles de liderazgo. Según el estudio de Oracle, un 82% de las personas piensa que los robots pueden hacer las cosas mejor que sus gerentes.

Por dónde empezar, preguntamos finalmente al nuevo año… 2021 esta en mute, no le escucho. 2021 reirá con fuerza e indicará, no tengo la respuesta, es parte del reto que emprenderemos.