Opinión

Aprendamos de nuestros aciertos

Costa Rica dio un gran paso al promover el comercio internacional

De acuerdo con el Índice Greenfield Perfomance, Costa Rica ocupa la posición #1 a nivel mundial en atracción de inversión extranjera directa totalmente nueva. De los 84 países analizados, Costa Rica como líder obtuvo una calificación de 11,39, lo que significa que recibimos 11 veces más inversión extranjera directa de la esperada, de acuerdo con el tamaño de nuestra economía. Cuando nos comparamos con Latinoamérica los resultados son aún más impresionantes, pues el siguiente país en el ranking es Panamá, con un valor de 3,03.

Estos resultados no son producto de la casualidad, sino de una estrategia bien diseñada y más importante aún, del liderazgo de personas valientes y visionarias. Líderes iniciales como Richard Beck (q.e.p.d.), José Rossi, Eric Dithmer (q.e.p.d.) y Humberto Pacheco, entre otros, que impulsaron hace 40 años una visión de una Costa Rica abierta al mundo, dinámica y competitiva. Pero es también gracias a los líderes actuales de Cinde, Comex y Procomer que hacen posible que Costa Rica brille a nivel mundial.

Claramente el primer gran paso se dio hace casi cuatro décadas con la creación de una alianza público-privada para promover el comercio internacional y que dio vida al trío virtuoso: Comex-Cinde-Procomer. El segundo gran pilar ha sido el apoyo decidido del sector privado a esta visión. Un ejemplo claro de este apoyo es Amcham, que ha sido una organización clave en estrechar los lazos estratégicos entre Costa Rica y nuestro principal socio comercial: los Estados Unidos y que representa actualmente el 60% de las inversiones, el 70% del monto invertido y el 80% de la generación de empleos asociados a estas inversiones.

Como bien decía mi sabia abuelita: “celebremos y repliquemos lo que sí funciona”. Es claro que nuestra política de comercio exterior es exitosa, primero porque responde a una estrategia robusta y ambiciosa, y segundo, porque desde su concepción incluyó la colaboración entre sector público y sector privado. No cabe duda de que este modelo exitoso, debe ser replicado.