Costa Rica siempre ha sido un país que se adelanta a su tiempo. Lo vimos cuando apostó por la educación universal, cuando decidió convertirse en un líder global en energías limpias y cuando abrazó la transformación digital antes que muchos de sus pares en la región.
Hoy, una vez más, el país confirma ese liderazgo. De acuerdo con el más reciente informe del Microsoft AI Economy Institute, Costa Rica se consolidó en 2025 como el país con mayor nivel de adopción de inteligencia artificial en América Latina (IA), alcanzando un índice de 26,5% entre la población trabajadora. Esta cifra representa un crecimiento de 1,4 puntos porcentuales en tan solo seis meses y ubica al país entre los primeros 30 del mundo en el uso de herramientas de IA generativa.
De acuerdo con el estudio, la adopción global de tecnologías digitales avanzó 1,2 puntos porcentuales, reflejando una tendencia sostenida de transformación a nivel mundial.
En este contexto, Costa Rica progresa a un ritmo alineado —y en algunos indicadores por encima— del promedio global. Mientras las economías con mayor madurez digital registran niveles de adopción cercanos al 24,7%, otras regiones alcanzan un 14,1%, lo que evidencia distintas velocidades de avance.
Que el país se sitúe muy por encima de ese promedio no es casualidad. Es el resultado de décadas de contribuciones de distintos sectores, inversión en educación, infraestructura tecnológica y formación de talento. En una nación de tamaño reducido, donde cada punto porcentual se traduce en cambios concretos para miles de personas, este ritmo de adopción representa una oportunidad estratégica para impulsar un desarrollo más inclusivo y centrado en las personas.
Más allá de las cifras, este avance tiene un impacto tangible en la vida cotidiana. La IA no llega para reemplazar a las personas, sino para potenciar sus capacidades, optimizar procesos y ampliar el alcance del talento costarricense. En un país reconocido por su capital humano, su ecosistema de innovación y su cultura de colaboración, la IA se convierte en un habilitador clave para crecer sin renunciar a valores como la inclusión, la sostenibilidad, la ética y el bienestar social.
Esta oportunidad es especialmente transformadora para las pequeñas y medianas empresas, verdadero motor productivo de nuestro país. Hoy, gracias a soluciones de inteligencia artificial cada vez más accesibles y naturalmente integradas en el trabajo cotidiano, las pymes pueden elevar su productividad, tomar decisiones con mayor inteligencia para generar nuevas experiencias a sus clientes y abrirse a mercados que hasta hace poco parecían fuera de su alcance. La tecnología se convierte en un habilitador real de crecimiento, competitividad e innovación.
Que Costa Rica lidere la adopción de la inteligencia artificial en América Latina no es únicamente un logro tecnológico; es una oportunidad histórica para colocar a la innovación al servicio del desarrollo humano y económico. A medida que más personas incorporan herramientas de IA en el trabajo, en la educación y en su vida cotidiana, avanzamos hacia una sociedad más preparada, más productiva y mejor posicionada para participar en la economía global del conocimiento.
Este liderazgo se debe continuar ejerciendo con responsabilidad. Costa Rica debe seguir apostando por una inteligencia artificial ética, segura y centrada en las personas, que amplía capacidades sin reemplazar valores, que impulsa el progreso sin dejar a nadie atrás.
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Directora de Soluciones de Inteligencia Artificial para Latinoamérica y el Caribe de Microsoft.