Por: Jorge Sequeira Picado.   10 junio

El pasado martes 25 de mayo la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) confirmó oficialmente el ingreso de Costa Rica a esta prestigiosa agrupación, cuyo enfoque gira alrededor de las mejores prácticas en política pública para el bienestar de los ciudadanos.

El ingreso se confirma después de un largo proceso que superó exitosamente las evaluaciones de 22 comités de la agrupación. Costa Rica ahora forma parte del grupo que conglomera el 80% del Producto Interno Bruto (PIB) del mundo y 60% del comercio internacional.

Sin duda, la atracción de inversión extranjera directa (IED) se verá beneficiada de este hito histórico por la señal de confianza que enviamos al mundo y por la implementación de importantes reformas que mejorarán nuestro clima de negocios y nuestra competitividad.

Foto: Cortesía de Cinde
Foto: Cortesía de Cinde

Visto desde la perspectiva de las tres P de nuestra propuesta de valor país — Personas, Planeta y Prosperidad— esta adhesión tendrá un impacto muy positivo en cada una de ellas.

Personas

¿Por qué las empresas siguen creciendo e invirtiendo en Costa Rica? Entre las múltiples razones, la calidad de nuestro talento humano lidera la respuesta. El Foro Económico Mundial ubica a Costa Rica como el número uno en capital humano en América Latina, así como el líder de habilidades digitales de su población.

El adn costarricense en el mercado laboral es de gran valor y va de la mano de los esfuerzos del sistema educativo del país, el cual fue profundamente analizado por la OCDE.

En el Análisis de la OCDE acerca las políticas nacionales para educación, la agrupación destacó que: “la educación ha sido un motor del desarrollo del país y ha sido innegable para construir una de las democracias más estables, y uno de los mercados laborales más calificados y los más altos niveles de bienestar en América Latina”.

Sabemos que, en este tema, tenemos áreas de oportunidad que nos deben llevar a mejorar aún más el nivel educativo y el uso de los recursos. El estudio de la OCDE considera que Costa Rica está en un punto decisivo para continuar promoviendo el desarrollo, de manera que su inserción a la OCDE fortalecerá una meta país clave: desarrollar más talento humano alineado con las necesidades de la economía del conocimiento, incluyendo las habilidades para la cuarta revolución industrial y el bilingüismo, entre otros.

Planeta

Costa Rica no solo ha destacado por ser una de las democracias más sólidas de América Latina, sino también por su compromiso con el medio ambiente. Prueba de ello es que alberga más del 5% de la biodiversidad mundial.

Costa Rica se planteó ser una nación carbono neutral para el 2050 y su generación eléctrica proviene en un 99% de energías renovables mediante el agua, viento, geotermia, biomasa y sol. Estas medidas van de la mano con las políticas de sostenibilidad que impulsa la OCDE la cual considera que se trata “de utilizar el desarrollo económico para promover una sociedad más justa al tiempo que se respetan los ecosistemas y los recursos naturales.”

Costa Rica coincide con esa visión y fomenta las inversiones con propósito, tema que cada vez se vuelve más relevante para las empresas globales.

Prosperidad

Con esta adhesión a la OCDE, Costa Rica apuesta por el fortalecimiento de su institucionalidad a través de una mejora continua en sus políticas públicas, las alianzas público-privadas y el clima de negocios para acelerar su inserción en la economía del conocimiento y aumentar su participación en las cadenas globales de valor. La aprobación por parte de los comités, a su vez, consolida la seguridad jurídica al brindar mayor confianza a los inversionistas.

En este contexto, el régimen de zonas francas fue revisado y avalado por la organización. La OCDE ratificó que este sistema de incentivos para la inversión extranjera cumple a cabalidad con los criterios y estándares internacionales aplicables en materia de transparencia y fiscalidad internacional.

A lo largo de los 60 años de su existencia, la OCDE ha formado parte de las esferas de la política pública a través de sus altos estándares, los cuales se basan en la evidencia, estadísticas y análisis confiables. Con este nuevo paso, Costa Rica se sumará a estas buenas prácticas, con los consecuentes beneficios para sus ciudadanos y para las empresas, tanto nacionales como extranjeras.