Opinión

La productividad basada en la inclusión y la sostenibilidad

Darle prioridad la producción e innovación mejorar las condiciones, especialmente de los grupos más vulnerables

La productividad en una sociedad moderna está completamente ligada a la innovación, a la gestión medio ambiental y a la inclusión de los sectores más vulnerables de la población.

Nuestro país no es la excepción, para alcanzar niveles altos de productividad se requiere un uso sostenible de los recursos naturales, pero también trabajar fuerte por la inclusión de los sectores de su población más desfavorecidos. Si no se piensa en producir e innovar para mejorar las condiciones de todos, y especialmente de los grupos más vulnerables, no se aportará realmente al desarrollo del país en el mediano y largo plazo. No será sostenible desde ningún punto de vista.

El primer paso es volver a revisar nuestros valores fundamentales, plantearnos esquemas de desarrollo con solidaridad, pensando más allá de nuestro metro cuadrado.

De ahí que debemos invertir tiempo, energía y recursos para visualizar y crear nuevas formas de desarrollo sostenible para nuestro país. Volver a definir los propósitos, con las estrategias y los recursos que se requieren.

Aunque parezca trillado, no hay otro camino que Invertir en el diálogo y el entendimiento, buscando objetivos comunes, pero que respetan la diversidad. Esto no es perder el tiempo, dialogar y construir acuerdos es absolutamente esencial para alcanzar altos niveles de productividad. Se trata de llegar a acuerdos concretos, hacer que se cumplan y que den resultados.

Al sector productivo privado le corresponde una gran cuota de responsabilidad. Nuestro papel ya no se limita a provocar ganancias y riqueza para nuestros accionistas. Tenemos la responsabilidad de provocar impactos positivos, de pensar en los más vulnerables, así como en las futuras generaciones. Hay que provocar riqueza para nuestros socios, pero también para toda la sociedad. Trabajar en innovación de productos y servicios que nos hagan ganar dinero, pero que provoque beneficios para usuarios, consumidores, y para el medio ambiente.

Para lograrlo requerimos invertir en innovación, y no hay forma de lograrlo sin alianzas público-privadas, y sin invertir en mejoras sustanciales en educación. Para lograr sistemas de innovación sostenidos, debemos empezar por liberar de amarras y limitaciones a nuestro sistema educativo. Necesitamos hacer las transformaciones necesarias, invertir en nuestros estudiantes, pero también en nuestros educadores.

Conocimiento

Actualmente se considera que el elemento central de la innovación es la difusión de todo nuevo conocimiento y tecnología, en la que el proceso de difusión implica mucho más que una mera adopción de estas. Se requiere mejorar capacidades de los sectores que reciben ese conocimiento y avances tecnológicos, para que logren apropiarse y mejorar sus propias condiciones, provocando desarrollos en cadena.

No bastan acciones bien intencionadas, pero aisladas. Es necesario gestionar la ciencia y la innovación como parte de un proceso a escala de toda la sociedad, sistémico, dinámico, participativo, creativo, abierto y continuo, consistente. Debemos planificar y ejecutar las actividades científicas y de innovación con el objetivo de contribuir a satisfacer las demandas y necesidades de instituciones, gobiernos, sector empresarial, consumidores y la sociedad en general. Es imprescindible adoptar un enfoque sistémico, abarcar todo el universo de escenarios y dejar atrás intenciones empíricas y aisladas.

También debemos buscar formas de educar a consumidores en general, mediante la divulgación de información seria y científica. Esto provocará consumidores mucho más responsables, que investiguen y estudien, que no se dejen llevar por la inercia del confort propio. Hoy en día es cada vez más importante la opinión de consumidores que demandan compromisos por la sostenibilidad en los procesos de producción. Lo será mucho más en el futuro. Los niveles de exigencia hacen que los productores deban adaptarse y responder.

Otro pilar fundamental para lograr mayores y mejores niveles de productividad y de innovación es la sostenibilidad en el uso y explotación de nuestros ricos recursos naturales. En nuestro país es condición de partida.

Enfrentaremos años difíciles en el futuro por las secuelas de cambio climático, y quienes más vulnerables están ante las mismas son quienes viven en condiciones de pobreza. De ahí que avanzar a la descarbonización es importante, pero modernizar los esquemas productivos mediante la sostenibilidad es estratégico en el mundo actual. No se puede mejorar la vida de los sectores más pobres de la población sino es siendo más productivos, y basar esa productividad en el respeto y el uso sostenible de los recursos, integrándolos a las cadenas de producción.

No se puede mejorar la vida de los sectores más pobres de la población sino es siendo más productivos, y basar esa productividad en el respeto y el uso sostenible de los recursos, integrándolos a las cadenas de producción”.

Ya conocemos que Costa Rica es el hogar de casi el 5% de la biodiversidad mundial, y que el país ha logrado poner en práctica uno de los sistemas más avanzados en la protección de la biodiversidad. El país protege el 27% de su territorio con parques nacionales, refugios de vida silvestre y reservas privadas.

Es nuestro deber seguir con esta protección, pero no podemos seguir haciéndolo con exclusión de los más pobres y vulnerables. Debemos integrar a comunidades locales en el trabajo y aprovechamiento de la biodiversidad. Debemos buscar nuevas alternativas de negocios y empresas cuya productividad esté basada en la naturaleza. Nos corresponde, al sector público y privado, hablar de nuevo y profundizar en lograr alianzas público-privadas para proteger, sostener e integrar a comunidades vecinas en un aprovechamiento sostenible de la biodiversidad. Basta de trámites y limitaciones sin sentido, que excluyen y separan y lo único que generan es más pobreza. Tenemos que modificar legislación limitante, claro que sí, pero principalmente tenemos que modificar nuestra forma de pensar.

Aquí es donde se conjuntan los frutos de la investigación científica, del desarrollo del conocimiento, pero también de la innovación para la producción sostenible. Se nos acaba el tiempo. Hora de ponernos de acuerdo de nuevo y actuar en consecuencia.