Por: Henry Vargas Campos.   26 septiembre
Todos los pronósticos económicos están sujetos a incertidumbre. El Banco Central formula los suyos con la mejor información disponible al momento en que los realiza.
Todos los pronósticos económicos están sujetos a incertidumbre. El Banco Central formula los suyos con la mejor información disponible al momento en que los realiza.

El artículo de la edición impresa de El Financiero (EF) del 14-20 setiembre del 2019, titulado “BCCR pecó de optimista al proyectar obra pública”, hace una serie de aseveraciones incorrectas, que desde el Banco Central consideramos oportuno aclarar.

Para facilidad de los lectores, se señalan entre comillas las afirmaciones a las que queremos hacer referencia, seguidas de nuestra respuesta:

1. “Con una reforma fiscal aprobada recientemente, la autoridad monetaria consideró que una mejora en el financiamiento del Gobierno, por sí sola, reactivaría la economía”. Esto es falso. El Banco Central tiene claro que la reforma fiscal era una condición necesaria para evitar que el país se sumiera en una profunda crisis fiscal, financiera y económica, y también para poder restablecer la calma en los mercados financieros y cambiario. Pero nunca ha dicho que la reforma fiscal bastaría, por sí sola, para reactivar la economía.

2. “De acuerdo con una respuesta enviada por el Departamento de Comunicación a EF, estas proyecciones estaban sujetas a ejecuciones, sin considerar eventuales atrasos”. La respuesta enviada a EF el 26 de agosto pasado, en la cual se atiende una serie de consultas sobre este tema, no contiene esta afirmación. Por el contrario, a cada proyecto de inversión pública que se consideró en el Programa Macroeconómico de enero, se aplicó un porcentaje de subejecución, basado en el comportamiento histórico de ejecución que ha mostrado cada entidad. Para esto el personal técnico del BCCR se reunió con las unidades ejecutoras y oficinas de seguimiento de obra pública correspondientes, y en conjunto con éstas analizó la viabilidad de inicio de las obras así como la disponibilidad de financiamiento.

En términos generales, se reconoce que problemas de gestión y eventos inesperados podrían atrasar, y típicamente atrasan, la inversión en infraestructura pública en relación con lo programado. Por ello, en su Programa Macroeconómico 2019-2020 el Banco Central tomó en cuenta la subejecución de la inversión pública resultante de problemas de gestión y factores idiosincráticos.

Sin embargo, siempre pueden surgir situaciones y eventos que atrasan la ejecución aún más de lo que las tendencias históricas sugieren. Así por ejemplo, en junio de 2019, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes revaloró algunos proyectos y decidió anular dos procesos de adjudicación para la construcción de las obras de ampliación y rehabilitación de la carretera que se localiza entre Barranca y Limonal. Esta situación era imposible anticipar en enero pasado y constituye un buen ejemplo de los riesgos asociados a cualquier ejercicio de pronóstico.

Sujetos a incertidumbre

3. “No se tiene claro por qué la autoridad monetaria previó el crecimiento de la infraestructura educativa en enero si ya desde hace varios meses se sabía que no había recursos para ejecutarlas”. Esta afirmación es errónea. El gráfico publicado por EF muestra que la previsión del BCCR para este componente de inversión era una caída, no un aumento, como equivocadamente consigna el texto de EF. Además, si bien la revisión de julio para este componente condujo a un resultado más negativo que lo previsto originalmente, el ajuste fue en infraestructura universitaria, no la del MEP, como erróneamente indica el artículo.

Por supuesto, todos los pronósticos económicos están sujetos a incertidumbre. El Banco Central formula sus pronósticos con la mejor información disponible a ese momento.

Por esta razón, el Programa Macroeconómico incorpora un análisis de los riesgos que podrían generar desvíos en la magnitud o dirección de las proyecciones de las variables macroeconómicas. Y es también por esta razón por la que el BCCR revisa cada seis meses su programación macroeconómica.

“El Banco Central nunca ha dicho que la reforma fiscal bastaría, por sí sola, para reactivar la economía de Costa Rica”.

Precisamente, en el documento de la Revisión del Programa Macroeconómico 2019-2020 publicado en julio pasado se incluyeron explicaciones detalladas sobre la revisión a la baja en las proyecciones de inversión pública para los años 2019-2020, en relación con lo proyectado en enero. Si, a pesar de esas explicaciones, hubiesen subsistido dudas o confusión como las que EF refleja en su nota, mucho hubiésemos agradecido que nos lo consultaran, porque siempre ha existido una amplia disposición de nuestra parte para atender las preguntas que nos plantean los distintos medios de comunicación.