Opinión

Lo urgente e importante en el país

Quienes han tenido poca o nula afectación de ingresos durante este tiempo, podrían no ver el apremio por resolver el desgarrador drama del desempleo

El problema más urgente e importante del país, es el binomio desempleo e informalidad, y el Estado no parece capaz de amparar a las familias afectadas, ni sus instituciones de procurarles empleo.

Comercio, turismo, transporte, agricultura, restaurantes, construcción y manufactura fuera de zona franca son los sectores que absorben más empleo y de forma más repartida en la geografía nacional, pero son las actividades donde más se ensañó la crisis económica. Durante el primer año pandémico, algunos de estos sectores se contrajeron hasta un -41%. Otros ya venían decreciendo desde el 2019. En este mismo tiempo, exportación y zonas francas se han mantenido dinámicas, pero no demandan tanto empleo como para sustituir a las primeras en ese objetivo.

Inmunización y normalidad

El país ronda hoy 54% de vacunación completa, y el Ministerio de Salud estima alcanzar 80% en enero 2022 para lograr la inmunización colectiva. Esto nos pone en la hoja de ruta de la reactivación y del regreso a la normalidad, pero el enfoque prioritario debería estar en los dos flagelos antes citados.

La virtualidad en educación, comercio y trabajo, fue esencial para evitar una crisis sanitaria y económica de mayores dimensiones. Aunque aplicado con deficiencias en conectividad, serias vulnerabilidades en seguridad cibernética o defectos de adaptación de algunos usuarios, el país ha salido medianamente del trance.

Pero ante el escenario de inmunización en ciernes, ahora se requieren esfuerzos para volver presencialmente a la escuela, colegio, universidad, comercios y oficinas. ¿De qué otra manera el comercio formal, principalmente pymes, volverán a abrir tiendas, zapaterías, cafetines, sodas, parqueos o restaurantes? Los vendedores ambulantes, fruteras de esquina, expendedores de lotería, cuidacarros o quienes laboran en servicio doméstico, entre muchos otros, no tienen otra alternativa para llevar el sustento a sus casas. Y no todas las actividades o personas pueden reinventarse.

Con la vuelta al trabajo presencial, el transporte público y privado podrá resurgir, las fábricas y constructoras contratar nuevos colaboradores, y los bancos gestionar créditos, hoy deprimidos. Todo ello aumenta el flujo de cargas sociales e impuestos hacia el Estado.

La junta directiva de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) discute una posible amnistía por deudas de trabajadores independientes y negocios informales, justamente para regularizarlas y que contribuyan a su sostenimiento y al régimen del IVM. Pero si estos trabajadores y empresas no tienen un volumen mínimo de ingresos y ventas, poco efectiva será la condonación en el objetivo de mantenerse formales y al día con la seguridad social.

Está claro que después de dos años de experiencia con la virtualidad, algo quedará, y la nueva realidad será híbrida. ¿Cuánto de uno u otro?, no sabemos, pero en otros países inmunizados el regreso es una realidad, lo que permite evaluar la forma como lo llevan a cabo. Ver: expansion.com/expansion-empleo/vuelta-oficina.

Aún vacunados al 80% o más, la preponderancia por la higiene y el distanciamiento seguirán vigentes. Pero las razones para incentivar lo presencial deben verse en una perspectiva amplia, pues van más allá de resolver el desempleo y la informalidad. Aspectos como cohesión social, sinergias de grupo, arraigo, cultura organizacional, salud física, mental y emocional, también han sido reconocidos.

Quienes han tenido poca o nula afectación de ingresos durante este tiempo, podrían no ver el apremio por resolver el desgarrador drama del desempleo y la informalidad. Sin incorporar a todas estas familias en el proceso de recuperación, y regreso a la normalidad, ni unos ni otros saldremos ilesos. Esta visión deberá guiar al Gobierno en la estrategia de sus últimos meses, y a las nuevas autoridades a partir de mayo de 2022.

PIB y valor agregado según actividad económica20192020
PIB2,2-4,5
Agricultura-1,2-0,9
Manufactura1,93,3
Construcción-8,3-10,5
Comercio-0,5-10
Transporte1,3-22,3
Hoteles y restaurantes2,2-40,7
Servicios empresariales4,7-0,9
Otros3,5-2,2
Fuente: BCCR, Programa Macroeconómico 2020 - 2021, diciembre 2020