Por: Eduardo Kopper.   25 enero

“La edad de piedra no se terminó porque se acabaron las piedras; terminó porque las rocas fueron desplazadas por un material mejor –el bronce–”, dijo Tony Seba, profesor del Programa de Estudios Continuos de la Universidad de Stanford. Una frase que, sin duda, nos hace reflexionar respecto a la disrupción que enfrentamos hoy día.

A pesar de que el ser humano utilizó las energías renovables desde los primeros veleros, fabricados por los vikingos, y seguidos por los molinos de agua y viento, no fue sino hasta los años setenta del siglo pasado cuando estas energías empezaron a despertar un real interés económico, a raíz de la crisis del petróleo y, especial, a partir de 1985 cuando el agujero en la capa de ozono fue descubierto en la Antártida.

Hoy podemos afirmar que la era de la energía generada por combustibles fósiles no terminará porque nos quedaremos sin petróleo. Será desplazada, en el corto plazo, por la nueva generación de energías más eficiente, limpias e inagotables que llegaron para quedarse.

Fuente inagotable

Es asombroso que, en tan solo una hora de luz solar, nuestro planeta recibe la energía que necesita la humanidad para vivir un año. Es una fuente inagotable a la que la tecnología ha puesto su mirada hasta lograr hoy que la energía fotovoltaica sea una de las disrupciones tecnológicas más importantes de nuestra época.

Ya podemos dar el paso hacia una energía menos costosa y limpia para el bien de la Tierra. En Costa Rica no fue sino hasta el 2016 cuando se permitió y se reguló la generación y consumo de energía solar.

“Una hora de luz solar le provee a nuestro planeta la energía que necesita la humanidad para vivir un año. Es una fuente inagotable”.

Si bien a hoy apenas el 1% de la energía de nuestro país proviene del Sol, cada vez más casas, fábricas y comercios instalan paneles a razón del gran éxito logrado para el consumidor final.

¡Ya encontramos una mejor fuente de energía! De esta forma, como el bronce, la escritura, la rueda e Internet irrumpieron en nuestra evolución como especie, estamos hoy ante una nueva disrupción orientada a lograr una mejor calidad de vida para todos de la mano del ambiente.