Por: Joanna Nelson Ulloa.  23 enero
Andrea Flores y su suegra Marielos Quirós fundaron Villa Ilusión en el 2014. Foto: Villa Ilusión para EF.
Andrea Flores y su suegra Marielos Quirós fundaron Villa Ilusión en el 2014. Foto: Villa Ilusión para EF.

A lo largo de los años, se han escrito chistes, películas e historias que retratan malas relaciones entre nueras y suegras, en las que las hacen ver casi siempre como enemigas naturales.

En el caso de la abogada y emprendedora Andrea Flores Fallas, la realidad es muy distinta y, más bien, considera a la suya como su “compañera de decisiones”.

Ella y su suegra, la administradora de empresas Marielos Quirós González, se llevan tan bien que establecieron un negocio juntas en el 2014, denominado Villa Ilusión.

Este se enfoca en la celebración de bodas, fiestas de cumpleaños, retiros espirituales y de yoga, tés de canastilla, primeras comuniones y eventos empresariales.

Las actividades se llevan a cabo en una propiedad de alrededor de dos hectáreas ubicada en Santa Elena de San Isidro de Heredia, perteneciente a Marielos y a su esposo Juan Enrique, y que se convirtió en un hotel y cafetería.

La propiedad se localiza en Santa Elena, San Isidro de Heredia. Foto: Villa Ilusión para EF.
La propiedad se localiza en Santa Elena, San Isidro de Heredia. Foto: Villa Ilusión para EF.

La idea

Hace cuatro años, Andrea trabajaba en un bufete de abogados en el que se encargaba de los casos laborales.

Mientras se dirigía a un juicio a Limón, junto con Marielos, Andrea le propuso fundar una cafetería, pues tenía un vivo interés por emprender.

“Ella es una persona entradora y positiva. Me dijo de una vez: “sí, claro, cuente conmigo”, recordó Andrea, quien tiene 29 años.

Aunque su plan inicial era montar la cafetería, sin procurarlo, hubo un cambio de rumbo.

En la propiedad se llevan a cabo bodas, cumpleaños, tés de canastilla y otros eventos. El diseño del inmueble es victoriano. Foto: Villa Ilusión para EF.
En la propiedad se llevan a cabo bodas, cumpleaños, tés de canastilla y otros eventos. El diseño del inmueble es victoriano. Foto: Villa Ilusión para EF.

Adicionalmente a su idea del café, Andrea colocó anuncios en Internet ─con la foto de la terraza de la propiedad─ en los que indicaba que se rentaba el espacio para eventos.

La publicidad digital desató “una locura” y empezaron a recibir llamadas de personas interesadas en realizar celebraciones en el lugar.

Pero los interesados no solo querían alquilar el sitio, sino que se les diera el servicio completo, que incluía la comida y todo lo que se necesitaba para sus fiestas.

De esta manera, el proyecto de la cafetería se pospuso y, de repente, Andrea y Marielos se encontraron organizando eventos.

Este campo no era del todo ajeno a Andrea, pues desde pequeña ayudaba a su mamá en la organización de actividades y es algo que siempre le ha gustado.

De hecho, ella misma organizó su boda con la ayuda de su suegra.

Pero, lo que se vino era de un nivel mucho mayor.

El hotel tiene nueve habitaciones. Foto: Villa Ilusión para EF.
El hotel tiene nueve habitaciones. Foto: Villa Ilusión para EF.

Preparación

Debieron empaparse de temas como papelería, manteles, centros de mesa y alimentación.

De esto último se encargó Marielos, pues anteriormente tuvo un restaurante y cocina “muy bien”.

Ante la buena aceptación que generó su iniciativa, Andrea renunció a su empleo como abogada a inicios del 2014 para dedicarse de lleno a ser organizadora de eventos y hasta se convirtió en maestra de ceremonias.

La cafetería abrió sus puertas a todo el público en enero de este año. Foto: Villa Ilusión para EF.
La cafetería abrió sus puertas a todo el público en enero de este año. Foto: Villa Ilusión para EF.

Luego, decidió cursar una especialidad en diseño y planificación de eventos en una universidad privada, lo que le permitió incrementar sus conocimientos en este ámbito.

Desde su fundación y hasta la fecha, todos los fines de semana están “llenos” con diversos festejos y han realizado más de 300 eventos, contabilizó la joven.

En agosto del 2016, el esposo de Andrea, Juan Diego Herrera Quirós, decidió renunciar a su empleo como contador y ahora él también forma parte de esta pyme familiar.

Actualmente, el negocio, que también es un hotel, cuenta con dos salas de eventos y con una spa.

Además, inauguraron la cafetería que un inicio planearon, la cual desde este año está abierta a todo público.