Por: Carlos Cordero.  3 enero
Los procesadores afectados son los x86 de Intel, según las informaciones de los medios especializados.
Los procesadores afectados son los x86 de Intel, según las informaciones de los medios especializados.

Varios medios especializados alertaron este miércoles 3 de enero sobre una falla de seguridad que se estaría presentando solamente en los procesadores x86 fabricados por Intel, al parecer ocasionada por problemas en el diseño de las plataformas.

El fabricante respondió al día siguiente que los dispositivos con sistemas operativos y procesadores de diferentes marcas pueden presentar el problema.

De acuerdo a CNBC y PC World, ambos basados en un informe del sitio británico The Register, la falla requerirá una importante actualización de seguridad de los sistemas operativos Linux y Windows.

La consecuencia de la falla es que las computadoras personales y los equipos Mac de Apple con los chips de Intel afectados se podrían volver más lentos, aunque eso depende de lo que el usuario esté trabajando y del equipo que tenga.

También el chip estaría perdiendo memoria, lo que podría llevar a una exposición de datos confidenciales o facilitar que los hackers inyecten software malignos (malware) en las computadoras.

Se trataría de un error no revelado en la arquitectura del CPU a nivel del hardware que afecta a las plataformas x86-64 de Intel y que no afectaría a las de su competidor AMD, según el reporte de los medios.

"Muchos tipos de dispositivos informáticos, cuyos procesadores y sistemas operativos provienen de diferentes proveedores, son susceptibles a este problema”, explicó Intel este 4 de enero.

Como consecuencia de la información, las acciones de Intel cayeron 2,5% y las de AMD subieron 6%. Este jueves la caída de las acciones del Intel fue más leve.

Las plataformas x86 habían sido creadas para soportar una cantidad mucho mayor de memoria virtual y física, permitiendo a los programas almacenar grandes cantidades de datos.

El sitio The Register había informado el martes 2 de enero que algunos procesadores de Intel tienen un "defecto de diseño fundamental" y que los programadores de Linux están revisando el sistema de memoria virtual del kernel o núcleo, lo que habría provocado que el problema se hiciera público.

Además, advirtió que las actualizaciones tanto en Linux como en Windows para arreglar la falla afectarían el rendimiento de los productos de Intel y de forma colateral a los de AMD.

PC World indicó que se trata de "un error de seguridad misterioso y masivo".

Intel se refirió a las publicaciones de los medios especializados hasta este 4 de enero y dijo que es incorrecto que sus productos sean los únicos que presenten el problema.
Intel se refirió a las publicaciones de los medios especializados hasta este 4 de enero y dijo que es incorrecto que sus productos sean los únicos que presenten el problema.

Los equipos con CPU x86 se han estado produciendo en los últimos diez años para computadoras de escritorio y portátiles. Los más recientes procesadores no estarían siendo afectados, pero el alcance del problema no está claro.

El núcleo del chip facilita el funcionamiento de las aplicaciones y funciones de los equipos, al tiempo que controla el sistema operativo y asegura que las instrucciones y los flujos de datos fluyan sin interrupciones y de forma instantánea.

Respuesta de Intel

La compañía no respondió de inmediato a los informes de los medios, pero este jueves 4 de enero emitió un comunicado calificándolos de "incorrectos".

“Con base en el análisis al día de hoy, muchos tipos de dispositivos informáticos, cuyos procesadores y sistemas operativos provienen de diferentes proveedores, son susceptibles a este problema”, explicó Intel.

Agregó que está trabajando con otras compañías como AMD, ARM Holdings y varios proveedores de sistemas operativos para desarrollar una propuesta de parte de toda la industria, la cual pueda resolver este asunto de manera rápida y constructiva.

Asimismo, aseguró que comenzó a proporcionar actualizaciones de software y firmware para mitigar esta situación y que el impacto en el rendimiento depende de la carga de trabajo y, para el usuario promedio, no debería ser significativo y se mitigará con el tiempo.

Los usuarios deben actualizar los sistemas operativos de sus equipos y utilizar sistemas de seguridad de sus datos para mitigar el problema.

Los medios especializados también habían indicado que el problema se resolvería con la actualización de los sistemas operativos y que mientras se habilitan las actualizaciones para Linux y Windows se aconseja que los usuarios ejecuten su software de seguridad para mitigar el daño. También se espera que se solucione la falla en los próximos procesadores.

Intel también recomendó a los usuarios verificar y actualizar los equipos con el proveedor de sistema operativo o fabricante del sistema tan pronto como la actualización esté disponible. Recomendó seguir las buenas prácticas de seguridad que protegen contra el malware en general.

"Intel confía en que sus productos son los más seguros del mundo y que con el apoyo de sus socios, las soluciones actuales a este problema brindan la mejor seguridad posible para sus clientes", indicó en el comunicado publicado este jueves.

Nota de redactor: Información actualizaa a las 3:35 p.m. del 4 de enero del 2018.