Por: Carlos Cordero.  12 diciembre, 2017
Tener acceso a las comunicaciones de otras personas sin su consentimiento explícito es sancionado hasta con cuatro años de cárcel.
Tener acceso a las comunicaciones de otras personas sin su consentimiento explícito es sancionado hasta con cuatro años de cárcel.

Si Usted espía las conversaciones o mensajes de otra persona, sin el respectivo consentimiento explícito, está vulnerando su intimidad y puede ser castigado hasta con cárcel.

La Agencia de Protección de Datos de los Habitantes (Prodhab) recordó esta tarde que, de acuerdo con el artículo 196 bis del Código Penal, apoderarse, acceder, interceptar, modificar o difundir mensajes, datos e imágenes incluidas en mensajes o comunicaciones soportadas por medios electrónicos, informáticos, magnéticos o telemáticos es reprimido con pena de prisión de 6 a 24 años.

La pena podría ser hasta de cuatro años cuando se afecten datos que revelen la ideología, religión, creencia, origen racial o la preferencia y vida sexual de una persona.

Asimismo, la Prodhab recordó que en Costa Rica ya hay antecendentes en este campo.

En el 2014 los tribunales condenaron a un hombre por accesar sin autorización los mensajes de texto de su esposa y de un amigo en común.

En este caso se consideró que se vulneró la intimidad de los dos afectados y que se realizó una incursión arbitraria y abusiva en la vida privada de ambos.

La Agencia también ha insistido en los cuidados que deben tener las entidas públicas y las empresas en el manejo de la información de las personas.

El acceso y la difusión de información sensible es considerada una falta gravísima. (Imagen ilustrativa. Foto: Mayela López)
El acceso y la difusión de información sensible es considerada una falta gravísima. (Imagen ilustrativa. Foto: Mayela López)

Prodhab también recordó que este tipo de prácticas, que para algunos pueden ser inocentes, transgreden derechos fundamentales y conllevan la configuración de faltas graves y gravísimas según la Ley 8968 de Protección de la Persona frente al Tratamiento de sus Datos Personales.

Según el artículo 30 de esa Ley, es falta grave la recolección, almacenamiento, transmisión o empleo de datos personales sin el consentimiento informado y expreso del titular de la información, o para una finalidad distinta de la autorizada.

Y se convierte en gravísima cuando los datos son sensibles, pues forman parte del fuero íntimo de la persona, como su origen racial o étnico, las opiniones políticas, convicciones espirituales o filosóficas, de salud, orientación sexual o la vida.

En ambos casos, estas faltas pueden conllevar sanciones económicas que puede ser de hasta ¢14 millones.