Por: Carlos Cordero Pérez.   16 junio
Edgar y Xavier Fernández son los fundadores de EOS Costa Rica. (Fotos cortesía de EOS)
Edgar y Xavier Fernández son los fundadores de EOS Costa Rica. (Fotos cortesía de EOS)

EOS Costa Rica, una desarrolladora de soluciones de blockchain, ganó el hackathon internacional Coding for Change con una solución llamada Lifebank basada en la tecnología de cadena de bloques.

Se trata de una aplicación que vincula donantes, centros de donación de sangre y comercios locales.

En la solución colaboraron seis o siete informáticos de la empresa durante un mes, trabajando en forma remota desde Santa Cruz, Nicoya, Limón, Pérez Zeledón, Orotina, Heredia y San José.

“Se demostró que Costa Rica es capaz de trabajar y crear en blockchain””, dijo Xavier Fernández, cofundador de EOS.

El hackathon virtual fue organizado por Block.one, con sede en Arlington, Virginia.

Participaron más de 900 informáticos de 92 países y el propósito era desarrollar una solución basada en blockchain para colaborar en la respuesta global a la pandemia del COVID-19.

El equipo de EOS trabajaba de forma remota, con informáticos de regiones fuera del Valle Central y en oficinas antes de la pandemia. (Fotos cortesía de EOS)
El equipo de EOS trabajaba de forma remota, con informáticos de regiones fuera del Valle Central y en oficinas antes de la pandemia. (Fotos cortesía de EOS)
La solución

Aparte de una demostración del talento tico, el premio –de $100.000– servirá para invertir en nuevos proyectos de EOS y promover las soluciones basadas en blockchain a nivel local.

EOS es un spin off la empresa Sistemas Edenia Internacional. Se enfoca en soluciones corporativas de blockchain y open source y fue fundada por Javier y Edgar Fernández hace dos años.

Entre sus desarrollos se incluyen soluciones para logística, contabilidad y finanzas, y en alimentos, para brindar trazabilidad.

El 24 de abril pasado Block.one realizó la convocatoria para el hackathon para iniciar el 1 de mayo y concluir al final de ese mes.

Las condiciones para participar incluían utilizar la plataforma EOSIO, desarrollada en blockchain, y con impacto global. Al final se enviaba un video –a manera de una presentación o pitch virtual– y una prueba de concepto.

La idea de Lifebank, la solución que propuso EOS, surgió debido a que durante el confinamiento declarado en la mayoría de los países aumentó el faltante de sangre y disminuyó la cantidad de donantes.

“Además, durante las olas de COVID-19, la gente le huye a los centros de salud”, dijo Fernández.

En la primera semana de mayo, el equipo se dedicó al planeamiento de la solución y durante las siguientes tres semanas, a su desarrollo.

Ligue con comercios

La otra situación que se buscó atender con la solución Lifebank tenía que ver con el comercio, afectado en todos los países por las medidas de emergencia.

Los centros de donación se registran, verifican y registran los datos de los donantes y les entregan un cupón (life token).

Los donantes también utilizan la plataforma para buscar los centros de donación cercanos (apoyándose en la geolocalización) y podrán también ubicar los negocios inscritos.

Una vez que completen la donación y reciban el token, podrán realizar consumos a cambio de descuentos o promociones.

La plataforma permite la gestión de los datos de donantes, cupones entregados y usados, impide que sean vendidos o cedidos a otras personas y establece y controla las reglas de operación, para lo que utiliza contratos inteligentes, una de las aplicaciones del blockchain.

La tecnología de bloques en cadenas también permite la descentralización de la arquitectura, impide alteraciones de la información, válida los datos, no es fácilmente manipulable y genera confianza al estar en un sistema compartido.

En un sistema tradicional se requeriría una fuerte infraestructura para tener disponible este tipo de soluciones a nivel global.

El siguiente paso será contactar a los bancos de sangre en diversos países y continentes para que utilicen la plataforma, para lo que esta semana tendrán una reunión virtual con Block.one.

La empresa considera que también es un buen empujón para ofrecer soluciones de blockchain a empresas e instituciones locales.

Fernández afirma que la tecnología está obteniendo cada vez más aceptación localmente, aunque de forma “silenciosa”.

“No es que se van a poner las arterias corporativas en blockchain”, dice Fernández. “Van a ir poco a poco, realizando primero una prueba. No será de golpe, pero blockchain va a tocar a todos los sectores”.