Microsoft anunció el lunes que eliminará unos 4.800 puestos de trabajo, cerca del 2% de su plantilla global, en una reestructuración concentrada en sus divisiones de videojuegos de Xbox.
Los recortes incluyen la reforma más drástica en la historia de Xbox, con la eliminación de unos 3.200 puestos de trabajo en el área de videojuegos durante el próximo año fiscal, la separación o venta de cuatro estudios de desarrollo de juegos y el inicio de un proceso de revisión de un quinto, que podría desembocar en su cierre, según indicó la compañía.

De acuerdo con versiones recogidas por medios especializados, la compañía fijó el calendario de despidos para poco después del cierre de su año fiscal —que termina el 30 de junio—, en línea con otros procesos de reestructuración previos.
La división Xbox vive un ciclo de presión interna para mejorar márgenes y justificar la fuerte apuesta de Microsoft por los videojuegos, tras la compra de Activision Blizzard en 2023. Esa adquisición consolidó a la compañía como uno de los mayores actores del sector, pero también elevó de forma significativa su base de costos y la exigencia de resultados financieros.
En paralelo, Xbox enfrenta un entorno de consumo más volátil y una competencia intensa de Sony y Nintendo, así como de nuevos modelos de negocio basados en servicios y suscripciones. Los ingresos de la división han mostrado señales de debilidad, lo que llevó a la nueva CEO de Xbox, Asha Sharma, a impulsar una reestructuración para frenar la caída de ventas y redefinir prioridades.
Los recortes de personal se concentrarán en puestos de ventas, marketing, funciones de soporte y niveles intermedios de gestión dentro del ecosistema Xbox. En algunos casos, los ajustes se acompañan de cancelación o revisión de proyectos de desarrollo y de una racionalización del portafolio de juegos y servicios.
Además de los despidos, Microsoft planea reducir de forma significativa los presupuestos de marketing y otras partidas operativas ligadas a Xbox, lo que podría alterar campañas, lanzamientos y acuerdos de promoción en curso. La estrategia interna apunta a priorizar franquicias y proyectos con mayor potencial de retorno, mientras se recortan iniciativas consideradas marginales o de rendimiento insuficiente, indicó Bloomberg.

