El gigante de la IA Nvidia presentó el lunes su más reciente plataforma de inteligencia artificial, mientras trabaja para mantener su liderazgo en el suministro de chips.
La compañía más valiosa del mundo, con sede en California, hizo su lanzamiento en el Consumer Electronics Show anual en Las Vegas, donde la presentación principal de su CEO, Jensen Huang, fue un evento imperdible en la mayor vitrina tecnológica del planeta.
Con su nuevo producto denominado Vera Rubin, anunciado en septiembre, Nvidia busca afianzar su dominio en el negocio de chips de IA.
Actualmente, la empresa posee una cuota estimada del 80% del mercado global de chips para centros de datos de IA.
Sin embargo, Nvidia enfrenta una presión creciente desde múltiples frentes, con rivales tradicionales en la fabricación de chips como AMD e Intel esforzándose por competir.
Mientras tanto, los mayores clientes de Nvidia -Google, Amazon y Microsoft- desarrollan cada vez más sus propios chips para reducir su dependencia de la compañía.
El último modelo de IA de Google, Gemini 3, fue entrenado sin la tecnología de Nvidia.
China también acelera el paso para generar alternativas domésticas a los productos de Nvidia, que han enfrentado restricciones de exportación de Estados Unidos.
Nvidia señaló que los productos basados en Rubin estarían disponibles en la segunda mitad de 2026.

La empresa describió el nuevo modelo, bautizado en honor a la astrónoma estadounidense Vera Rubin, como un cambio profundo respecto a su generación anterior de arquitectura de IA que se lanzó a finales de 2024.
La plataforma está compuesta por “seis chips que conforman una supercomputadora de IA”, afirmó Dion Harris, director de centros de datos y computación de alto rendimiento en Nvidia.
La compañía promete que el nuevo producto será cinco veces más eficiente que los anteriores, una métrica clave de rendimiento a medida que las necesidades energéticas relacionadas con la IA se convierten en una preocupación creciente.
La fabricación de los chips Vera, de tipo CPU, los más clásicos, y de los Rubin, GPU con una potencia de cálculo superior, comenzó menos de un año después de la salida al mercado de la última CPU (Grace) y GPU (Blackwell).
“Hemos decidido que debemos hacer avanzar la tecnología de cálculo” que ofrecen los chips de IA “cada año”, declaró Huang. Hasta ahora el ritmo era bienal para Nvidia y sus competidores.
